Usan artesanas rarámuris primer horno de leña sin humo

** “Nuestras artesanas han aprendido ya una nueva técnica, que es esmaltado de sus piezas y que seguramente vendrá a generar una verdadera revolución, un verdadero cambio, porque podremos comercializar de mejor manera sus piezas."


Usan artesanas rarámuris primer horno de leña sin humo

La Crónica de Chihuahua
21 de julio, 20:06 pm

Las alfareras rarámuris hicieron historia al comenzar a trabajar con el primer horno de leña libre de humo, que será empleado de inicio por 10 artesanas, gracias a la unión de esfuerzos y recursos de Fomento y Desarrollo Artesanal del Estado de Chihuahua (Fodarch), la Escuela Nacional de Cerámica y la Fundación Kasuga A. C., con una inversión conjunta de 330 mil pesos.

“Es el primer horno de leña libre de humo en Chihuahua y en el norte del país. Nuestras artesanas han aprendido ya una nueva técnica que es esmaltado de sus piezas y que seguramente vendrá a generar una verdadera revolución, un verdadero cambio porque podremos comercializar de mejor manera sus piezas, ya que se producirán más y con más calidad”, expresó la directora de Fodarch, Isela Martínez Díaz.

Durante la primera quema el pasado jueves 18, Martínez señaló que la Fundación Kasuga aportó todos los materiales para la construcción del horno, así como la manutención en Chihuahua del personal de la Escuela Nacional de Cerámica que vino a construir el horno durante 21 días.

Informó que las 10 alfareras indígenas serán las primeras en disponer de un horno libre de humo en Chihuahua, gracias a la inversión de 90 mil pesos por parte del Gobierno del Estado a través de Fodarch y 240 mil pesos de la Escuela Nacional de Cerámica.

Isela Martínez consideró que el horno puede representar una experiencia turística y cultural para los visitantes, quienes pueden presenciar la quema de los productos, además de degustar los alimentos elaborados por manos rarámuri.

Dijo que con esta nueva etapa se cosecharán valores de solidaridad, compañerismo, trabajo en comunidad y tolerancia, lo que constituye uno de los beneficios más relevantes que tendrá la puesta en operación del horno libre de humo.

El horno se ubica en la comunidad de Ocochochi, Bocoyna, a 6 kilómetros del Pueblo Mágico de Creel, y tiene una capacidad de quema de hasta 300 piezas de manera simultánea.

El primer grupo beneficiado lo conforman artesanas de varias comunidades aledañas a Ocochochi, como San Ignacio de Arareco, Pichiki, Gonogochi, Navahuachi, Ruchirasi y Tabachi, quienes tomaron cursos de esmaltado y procesos técnicos cerámicos, y de costos, mercadotecnia y embalaje.

Martínez señaló que se permitirá una sola quema cada semana o quincena, pero podrá durar todo el día para favorecer el trabajo en equipo.

El proceso y la capacitación previa, permitirán incrementar la producción y calidad de las piezas, para mejorar los ingresos económicos de las alfareras que contribuyen al sustento de su hogar.

Se planea replicarlo en la localidad de Sojaguachi, Bocoyna y Madera, donde se instruirá a la población respecto a su construcción y las ventajas que ofrece, cómo hacer más eficiente la combustión y reducir el consumo de materia prima, lo que tiene beneficios directos para la salud de las artesanas y para el medio ambiente.

David Aceves, director de la Escuela Nacional de Cerámica, dijo que buscaron un horno que no requiriera gas o luz para trabajar y se contactó a un maestro japonés, Masakazu Kusakabe, quien tiene más de 30 años creando hornos de leña libres de humo.

Agregó que el maestro visitó en 2017 la Escuela Nacional de Cerámica, donde conoció al ingeniero en cerámica Yusuke Suzuki, quien realizó una adaptación al horno y redujo su costo en cerca de 200 mil pesos en relación al modelo del profesor Kusakabe.

La directora de la fundación Kasuga A. C., Yayoi Shibayama, señaló que la institución a su cargo se unió a este proyecto para ayudar a mejorar la calidad de vida de las artesanas rarámuri, al no tener que aspirar tanto humo a la hora de crear sus productos, y que a la vez se proteja más el medio ambiente.

“Me ha tocado realmente el corazón, nunca pensé que pudiera yo tener una experiencia así, de verdad me voy muy satisfecha y con ganas de seguir apoyando”, dijo sobre el recibimiento que tuvo por parte de las beneficiarias en la Sierra Tarahumara.

Añadió que seguirá en contacto con las instancias participantes para revisar en cuáles comunidades del estado de Chihuahua se pueden replicar la construcción de este tipo de hornos.

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