Retorno a las aulas. Insensatez y autoritarismo

**Además, la administración federal ha ignorado la demanda planteada desde hace meses en todas las entidades del país, de que vacune contra el Covid-19 a estudiantes y maestros antes del retorno a las aulas.


Retorno a las aulas. Insensatez y autoritarismo

La Crónica de Chihuahua
9 de agosto, 05:59 am

Reporte especial/
Abigail Cruz Guzmán

El anuncio del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) de que el próximo 30 de agosto será el regreso a clases presenciales “llueva, truene o relampagueeˮ no fue bien recibido por padres de familia, organizaciones civiles y partidos políticos porque estudiantes y maestros no están vacunados y las escuelas no tienen las condiciones sanitarias adecuadas.

En un primer análisis sobre este último punto los inconformes argumentan que los centros escolares han estado cerrados 18 meses, que 41 mil de ellos no tienen agua potable, 23 mil 283 no disponen de servicios sanitarios, 20 mil carecen de electricidad y que el presupuesto destinado a la infraestructura escolar ha sido sustancialmente reducido por el actual Gobierno Federal desde 2019.

Además, la administración federal ha ignorado la demanda planteada desde hace meses en todas las entidades del país, de que vacune contra el Covid-19 a estudiantes y maestros antes del retorno a las aulas; y no ha escuchado a quienes señalan que el mayor número de planteles en condiciones deplorables se ubica en los estados de Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Veracruz, Michoacán y la Ciudad de México (CDMX).

Las organizaciones magisteriales anunciaron que en todo el país realizarán asambleas informativas a partir del 12 de agosto para decidir, junto con los padres de familia, si el ciclo escolar 2021-2022, que se iniciará el próximo 30 de agosto, será de manera presencial. En la CDMX ya se determinó, con votación mayoritaria, que no existen condiciones para ello.

Lev Moujahid Velázquez Barriga, secretario técnico de Gestión Educativa de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), Sección XVIII de Michoacán, previó que las clases presenciales no podrán iniciarse a fines de agosto debido al alto deterioro de las escuelas de educación básica en gran parte del país y a la tercera ola de contagios de Covid-19.

En entrevista con buzos, Velázquez afirmó: “vamos a platicarlo con los padres de familia; vamos a considerar el comportamiento de la pandemia en estos días; vamos a ver el contexto por la nueva ola de contagios y vamos a platicar con la madre, el padre o tutor de los niños y niñas; y si los padres de familia están de acuerdo en que debemos iniciar las clases de manera presencial, lo haremos, pero lo haremos de manera gradual”.

Este plan consiste en acudir un día o dos veces a la semana para dejar tareas y revisarlas, siempre y cuando los padres de familia estén de acuerdo, porque no es una decisión que tomarán de manera unilateral, porque no será una decisión impuesta, ya que las escuelas no están en condiciones para su reapertura.

La mayoría de las aulas –explicó–, no están ventiladas; sus espacios no son suficientes para guardar la sana distancia entre los alumnos; “no es de ir a limpiar y barrer como se está haciendo o cuando se van de vacaciones 15 días. Las aulas han estado cerradas un año y medio”. El profesor michoacano también anunció que harán un calendario escolar paralelo al que la Secretaría de Educación Pública (SEP) difundió el mes pasado; argumentó que el vigente para el nuevo ciclo contempla 228 días de clase y no fue consensuado con los maestros; y se les obliga a presentarse físicamente el 15 de agosto.

Irresponsabilidad oficial

Para volver a clases presenciales, Velázquez propone que la población total del país esté vacunada, que haya semáforo verde en cada entidad, que se dote con artículos de higiene y limpieza mensualmente a los centros escolares, donde además sean habilitados con túneles de sanitización, agua potable, personal médico; y cada unidad cuente con sanitarios y lavamanos.

Insistió en que las aulas deben tener una dimensión adecuada al número de estudiantes para que se mantenga la sana distancia, que haya conectividad y buen funcionamiento del sistema eléctrico y considerar a los trabajadores escolares que se hallan en situación de vulnerabilidad por padecer comorbilidades.

Una encuesta elaborada por la CNTE reveló que la mayoría de las escuelas ha pasado un largo periodo en el abandono y sin mantenimiento de su infraestructura; que solo el 21 por ciento de los planteles tiene buenas condiciones en su sistema hidráulico; es decir, que ocho de cada 10 escuelas no disponen de agua potable y en ellas, por lo mismo, no pueden efectuarse las medidas de higiene necesarias para evitar el riesgo de contagio del virus.

También detectó que un alto porcentaje de las instalaciones eléctricas de las escuelas se encuentran en mal estado; y que en éstas, los alumnos de educación básica no pueden acceder al uso de computadoras e Internet. “Ambos problemas son más graves en las zonas rurales y de difícil acceso. Una cosa es el sistema eléctrico para conectar las computadoras sin riesgo de descargas y otra la capacidad de las computadoras y la conexión a Internet”, detalló.

Con respecto al uso de patios y canchas deportivas como aulas abiertas, el profesor Velázquez explicó que su habilitación requeriría otro mobiliario, el cual tendría que estar diseñado para ambientes exteriores y responder a la presencia de fenómenos ambientales no controlados como la lluvia, así como la reorganización de las actividades escolares y de “las magnitudes antropométricas de cada grado”.

Desde hace meses, los integrantes de la Federación Nacional de Estudiantes Revolucionarios Rafael Ramírez (FNERRR) se han pronunciado en el mismo sentido: para que el retorno a las clases presenciales se efectúe es indispensable que esté vacunados más del 70 por ciento de la población estudiantil; pero tanto la SEP como el Presidente han ignorado su exigencia.

Esta organización estudiantil convocó recientemente a alumnos, padres de familia y docentes de todo el país a la “clausura” simbólica de escuelas con el lema: “Sin estudiantes vacunados, no volveremos a nuestras aulas”. Calificaron como “irresponsable” la decisión del Presidente de ordenar el regreso a clases presenciales sin que se haya vacunado a la mayoría de la población y sin que exista la infraestructura escolar adecuada.

Carlos González Seemann, investigador de la organización civil Mexicanos Primero, indicó que, en muchos niños y adolescentes, el encierro en casa y la convivencia con adultos durante 18 meses, han generado angustia, miedo y depresión, y que en otros hay “una difícil situación porque ellos deben convivir con sus compañeros, por lo que se debe regresar a clases presenciales”.

Sin embargo, el retorno a las aulas deberá hacerse con mayor presupuesto a la educación pública para atender sus múltiples problemas y deficiencias, en lugar de darle prioridad a las megaobras del sexenio y a otros proyectos.+

“De acuerdo con el regreso a clases, hay que regresar a las aulas; tomémosle la palabra al Presidente, y dar un mayor presupuesto a la educación; y en lugar de priorizar y aumentar el presupuesto a la Guardia Nacional, se debe apoyar a la educación. La Cámara de Diputados debe apoyar a la educación, tras 18 meses de mantenerse cerradas las escuelas, es necesario que se regrese a las aulas”, recomendó González.

Criticó que la actual administración haya quitado programas educativos esenciales como el de las Escuelas de Tiempo Completo y el que se brindaba a la población indígena migrante, así como los que estaban dedicados a atender las necesidades básicas de la población vulnerable en general.

“La disponibilidad en nivel de primaria indígena disminuyó en 6.7 por ciento; es decir, tres de cada dos escuelas primarias indígenas no tienen acceso al agua para el lavado de manos; y el 95 por ciento de todas las primarias indígenas se encuentra en marginación alta y muy alta. Ahí asisten alumnos que además tienen más de una carencia”, destacó.

Los recursos adicionales deberían ir a la “población en pobreza y en pobreza extrema; y no parece que se esté cambiando el acceso a secundaria y telesecundaria. Hace falta agua en seis de cada 10 escuelas. Esto es tétrico y lo deberíamos subrayar y solucionar”, denunció.

En entrevista con este semanario, González afirmó estar de acuerdo con el retorno a clases, pero debe darse con todas las garantías de salud, infraestructura y recursos para las escuelas públicas del país ya que, aun cuando se ha comprobado que las instalaciones no generan infección, deben tomarse todas las medidas necesarias para un regreso seguro de los alumnos y maestros, como lo recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“No se están dedicando los recursos necesarios para el regreso a clases y eso es consecuencia de la eliminación de algunos programas públicos que se implementaron en 2019 y en 2020 en el sector educativo y que no se discutieron en el ámbito público, pero que hoy estamos viviendo las consecuencias porque no hay cambios en los resultados”, advirtió.

Insensatez y Autoritarismo

Para el Partido Acción Nacional (PAN) la expresión del Presidente sobre que las cosas en su gobierno se harán “llueva, truene o relampaguee”, vertida el 25 y el 26 de julio, demuestra su autoritarismo, voluntarismo y egocentrismo.

“Nos dice que las cosas se harán solamente porque él quiere que se hagan, independientemente de las condiciones sanitarias y sociales. No le importa exponer la vida de millones de niños con tal de cumplir un capricho”, refirió el vocero del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN, Fernando Herrera Ávila.

Sostuvo también que esa expresión es congruente con la forma criminal con que el gobierno ha gestionado la pandemia, en la que resalta su desprecio hacia la vida ajena. Recordó el estudio de la OMS en el que se afirma que 190 mil de los 210 mil muertos registrados hasta ese momento se habrían salvado si el gobierno mexicano hubiera actuado con responsabilidad.

“Todos queremos que los niños regresen a clases presenciales, pero antes se deben crear las condiciones para que lo hagan en forma segura. Acción Nacional está demandando que las vacunas no vayan a parar a las bodegas, que no se pierdan en el camino, sino que se descentralice el proceso de vacunación para que participen los gobiernos de los estados y municipios, la sociedad civil y los propietarios de las farmacias”, exigió.
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Herrera Ávila señaló que al gobierno no le importa exponer la vida de las personas. Solo piensa en términos electorales, quiere que los vacunados le deban el favor, que se acuerden que el gobierno del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) les dio la vacuna, como si no fuera su responsabilidad legal y política. “Al gobierno, por el contrario, debería culpársele por las muertes que pudieron evitarse”, declaró a Buzos.

El Partido de la Revolución Democrática (PRD) calificó al Gobierno Federal de “insensato” e “irresponsable”, después de que AMLO determinó el regreso a las clases presenciales en plena tercera ola de contagios.

Jesús Zambrano, dirigente nacional del PRD, reveló que resulta insuficiente que estén vacunados todos los maestros, pues en cada caso habrá uno frente a un grupo de 40 o 50 educandos, en una nueva etapa de la pandemia que afecta más a jóvenes y menores, además de que la edad promedio de los padres y madres de familia de los niños de nivel básico oscila entre los 25 y 35 años, población que aún no está vacunada.

“Es bastante probable que el pico de esta nueva ola de contagios nos alcance justo cuando se daría este regreso a clases. Desde luego que todo mundo está consciente de que urge que las y los niños regresen a sus salones y que llevamos un enorme rezago educativo, pero no se debería decidir ese retorno sin un estudio serio hecho por especialistas y por el propio Consejo General de Salubridad, que no se ha reunido.

“De acuerdo con cifras de Salubridad, ya vamos en por lo menos 380 mil muertos. Afortunadamente, hasta ahora 12 entidades federativas han afirmado que su retorno a las aulas se efectuará cuando el semáforo epidemiológico esté en verde. Eso es lo responsable.

“El Presidente debe aceptar que no es posible regresar a las aulas como si la pandemia ya estuviera superada. En lugar de eso, debería informar con veracidad que su gobierno está siendo rebasado por tercera vez ante el nuevo repunte de Covid-19. La saturación hospitalaria va en aumento”, añadió Zambrano.

La Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) consideró que en el regreso seguro a las aulas debe existir un porcentaje de vacunación nacional por arriba del 50 por ciento. De acuerdo con una encuesta realizada por esa organización, el 70 por ciento de los padres de familia piensa que aún no es tiempo de regresar a clases presenciales.

La UNPF llamó a la titular de la SEP, Delfina Gómez, a trabajar en los protocolos sanitarios de las escuelas para un posible regreso al ciclo escolar 2021-2022 de manera presencial.

Opinión dividida

En México existen poco más de 36.5 millones de estudiantes de escuelas públicas y privadas, más de dos millones de docentes y aproximadamente 12 millones de acompañantes educativos: padres de familia, tutores y cuidadores que todos los días atienden las actividades escolares. Es decir, hay más de 50.5 millones de personas involucradas en los procesos de enseñanza educativa.

Esta población representa más del 40 por ciento de los habitantes del país, quienes, si se abrieran los centros escolares, regresarían a la calle y pondrían en riesgo su salud y la de sus familias; pues la pandemia no ha sido controlada y los contagios van al alza con la tercera ola de Covid-19 que, en varios estados de la República, ha saturado los hospitales con pacientes graves.

En el ciclo escolar 2019-2020, previo al inicio de la pandemia, la deserción escolar había aumentado a 1.2 millones de estudiantes, pero de 2020 a 2021 fueron 5.2 millones los que abandonaron sus estudios, en la mayoría de los casos por razones directamente relacionadas con el Covid-19. La pérdida de los aprendizajes también ha sido muy alarmante. Las pruebas estandarizadas, como la de PISA o Planea, prevén una disminución de hasta 10 puntos porcentuales en los resultados de los exámenes.

Esa situación y la declaración del Presidente de que los estudiantes deberán regresar a clases presenciales “truene, llueva o relampaguee” confrontó nuevamente al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y a la CNTE, pues los primeros anunciaron que regresarán a las aulas y los segundos insistieron en que no existen condiciones para ello.

La CNTE acusó a los líderes oficialistas del SNTE de amenazar a los maestros para que acudan a las clases presenciales y para que se presenten en los centros escolares el próximo 15 de agosto. “En algunos casos tuvimos que citar a los padres de familia para explicarles cómo debían de trabajar con los alumnos en las casas y en otros les tuvimos que citar en las escuelas un día, o dos; es decir, fueron diferentes estrategias. Estamos trabajando y lo seguiremos haciendo”, destacó Velázquez Barriga.

El SNTE recordó que no se obligará a volver a las escuelas a ningún estudiante, docente, ni al personal administrativo o de apoyo; pero hizo un llamado a sus educadores afiliados y a los padres de familia para que evalúen la conveniencia de regresar a clases presenciales en donde existan condiciones sanitarias adecuadas.