Reportaje: Chihuahua, donde el trabajo infantil no es un juego

**Desde el jornal, la violencia y la explotación sexual.


Reportaje: Chihuahua, donde el trabajo infantil no es un juego

La Crónica de Chihuahua
12 de junio, 14:34 pm

Chihuahua, Chih.- ¿Cuántos de nosotros jugamos de pequeños a ser mayores, simulando tener trabajos de bomberos, policías, doctores, maestros, astronautas, choferes y… cuántos de nosotros fantaseamos de niños con ser jornaleros, obreros prematuros y ejercer la prostitución? Para muchos niños esto no es un juego, resulta una dolorosa realidad que los marca de por vida.

La conmemoración del 12 de Junio Día Mundial contra el Trabajo Infantil, se debe acompañar en Chihuahua con profunda reflexión, una revisión exhaustiva sobre la regulación y el impacto real de las instituciones gubernamentales y de la sociedad civil encargadas de erradicar este problema, pero sobre todo, debe despertar una voluntad real por erradicarlo.

A pesar de los alarmantes diagnósticos y los múltiples estudios respecto del tema a nivel estado y por regiones, los especialistas coinciden en que no existen fotografías fieles sobre el tamaño del problema en Chihuahua, porque según datos de la Encuesta sobre Prevalencia de la Violencia Familiar y Sexual en el Estado de Chihuahua de 2019, de Ficosec y otros 12 organismos colaboradores gubernamentales y de la sociedad civil, a nivel estado 21 por ciento de las niñas, niños y adolescentes (NNA) han tenido al menos un trabajo en donde reciben pago por el mismo, lo cual representa un universo de estadístico de gran amplitud.

Entre el abuso y la cultura formativa del trabajo

“Yo estoy en contra del trabajo infantil por necesidad, o sea, que un niño tenga que trabajar para comer, para que un niño tenga que trabajar para tener ropa o vestido, eso es algo que debe estar prohibido totalmente, porque los niños no son objetos de cuidado, sino sujetos de derechos”, indicó el diputado local Benjamín Chávez, cuando se le preguntó en dónde radica la frontera entre lo formativo y el abuso.

Carrera, uno de los diputados más activos en el Congreso del Estado en cuanto al trabajo legislativo para la exposición del problema, marcó una diferencia de cuando los menores deben trabajar para contribuir con la economía familiar con las mejores condiciones, con un horario menor y un esfuerzo físico menor, en comparación de cuando se les pone a trabajar como a cualquier adulto, ‘lo cual ocurre muchas veces en zonas agrícolas asignaciones pendientes de la humanidad’.

A continuación se presentan una serie de reportes estadísticos proporcionados por Ficosec, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y otras fuentes oficiales que abordan el trabajo infantil desde mesas interinstitucionales.

Panorama estadístico y violencia laboral

Según los indicadores estadísticos de la referida encuesta, en la actualidad el 13.3 por ciento de las niñas, niños y adolescentes en el estado combinan escuela y trabajo, 29 por ciento de los hombres y el 15.7 por ciento de las mujeres encuestadas aceptaron haber tenido por lo menos un trabajo durante la minoría de edad y al realizar un comparativo regional, se advierte que es una condición generalizada que se concentra en mayor grado en zonas agrícolas.

Del total en el estado, 12.9 por ciento de los NNA han vivido por lo menos alguna vez violencia física en el trabajo, el 11 por ciento violencias psicológicas y el 11.2 violencia sexual; El 29.2 por ciento de los encuestados reportaron haber sido agredidos siendo menores de edad en el trabajo, el 41.4 por el jefe o la jefa, el 16.4 por compañeros de trabajo, el 6 por ciento por compañeras de trabajo y el 36.2 por ciento por otras personas.

Del 20.7 de adultos que dijo haber recibido agresiones en el trabajo, el 9.2 por ciento refirió haberlas sufrido sólo de niño y el 29.6 comentó que fue en la etapa de adolescencia.

En el municipio de Chihuahua el 19 por ciento de los NNA trabajan por una remuneración; el 24.1 de los hombres y el 14.4 de las mujeres aceptaron haber tenido por lo menos un trabajo durante la minoría de edad. El 7.3 por ciento refirió ser víctima de violencia Física, 11 por ciento de violencia psicológica y 4.2 de violencia sexual

En Cuauhtémoc, el 28 por ciento de NNA ha tenido un trabajo a cambio de remuneración, de los cuales el 31.8 de los hombres y el 25.9 mujeres aceptaron haber tenido por lo menos un trabajo en su minoría de edad. El 45.1 refiere haber sufrido violencia física, el 11 por ciento violencia psicológica y el 24 por ciento violencia sexual.

En Delicias el 26 por ciento de los NNA aceptaron haber trabajado por una remuneración, de los cuales el 34.3 de los hombres y el 14.2 de las mujeres aceptaron haber tenido por lo menos un trabajado en su minoría de edad. El 8.2 dijo haber sido víctima de violencia física, 11 por ciento de violencia psicológica y el 5.5 violencia sexual.

En Parral el 21 por ciento de los NNA aceptó haber trabajado por una remuneración, el 29.4 por ciento de los hombres y el 13.6 de las mujeres encuestadas aceptaron haber tenido por lo menos un trabajo en su minoría de edad, de los cuales el 5.6 dijo haber sufrido violencia física, 11 por ciento violencia psicológica y 15.3 por ciento violencia sexual.

En Juárez el 19 por ciento de los NNA trabajan por una remuneración, el 81 por ciento de los hombres y el 76 por ciento de las mujeres encuestadas aceptaron haber tenido por lo menos un trabajado en su minoría de edad de los cuales el 12.9 dijo haber sufrido violencia física, el 11 por ciento violencia psicológica y 11.2 violencia sexual.

En la región de Nuevo Casas Grandes el 14 por ciento de los NNA trabajan por una remuneración, el 83 por ciento de los hombres y el 79 por ciento de las mujeres encuestadas aceptaron haber tenido por lo menos un trabajado en su minoría de edad y el 12.9 refirió haber sufrido violencia física, 11 por ciento violencia psicológica y 11.2 por ciento violencia sexual.

Carrera, enfatizó en lo complicado que resulta el conocer las cifras exactas a nivel estado por no tener información precisa de lo que ocurren en la sierra. “Las cifras no son claras, pero coincidimos que con un solo niño que en Chihuahua tuviera que trabajar para comer, por esa sencilla razón el gobierno tenía que regular el trabajo infantil y sigo pensando lo mismo”.

“sabemos lo que ocurre en Delicias, en Camargo, en Jiménez, en Cuauhtémoc y en las zonas agrícolas fuertes donde la estimación de años pasados fue de alrededor de 20 mil niños trabajando en todo el estado y a mí se me hace una cantidad que debe ser mayor porque en la sierra es un fenómeno que ocurre”, reconoció.

El campo no es como se dibuja

El concepto pueril del trabajo de campo en los niños, de campos alegres, es muy diferente a la realidad de la pizca de productos agrícolas en los campos chihuahuenses y ante ello, desde 2016 se conformó la Comisión Interinstitucional para la Prevención y la Erradicación del Trabajo Infantil y la Protección de Adolescentes Trabajadores en Edad Permitida (CITI).

Desde octubre del 2016 a la fecha, se documentaron 603 inspecciones a ranchos agrícolas, donde se detectó la presencia de 636 niñas, niños y adolescentes laborando, dando vista en 38 ocasiones a las autoridades federales y estatales competentes para su intervención, entre ellas la Fiscalía General de la Republica, la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos y la Procuraduría de Niños, Niñas y Adolescentes.

Derivado de dichas inspecciones, en lo que va de la administración se otorgaron 4 mil 557 permisos laborales a adolescentes de entre 15 y 17 años, quienes de acuerdo con la ley se encuentran en edad permitida para laborar. Durante 2021 van 967 de estos permisos, a pesar de la baja actividad agrícola en regiones como Delicias.

A pesar de que Ley Federal del Trabajo prohíbe la ocupación laboral de menores de edad en el trabajo agrícola y lo tipifica como un delito, merecedor de uno a cuatro años de prisión u multas de 250 a 5 mil UMAS, se trata de fuerza laboral vigente, de baja remuneración, que disminuyen costos a los productores que les ocupan.

“Estamos en una etapa oscura donde no hay una regulación clara al respecto, existen ciertas disposiciones, claro es, pero como siempre, no hay quien se encarga de hacerlas cumplir, no hay una instancia gubernamental que esté regulando que los niños no sean sujetos de una explotación infantil y eso sin tomar en serio que hay un problema serio de explotación infantil sexual”, sentencia Carrera, lamentando la falta de eficiencia institucional para revertir y prevenir el trabajo obligado durante la infancia y antes de concluir su postura, sostuvo:

“Las cifras no son claras, pero coincidimos que con un solo niño que en Chihuahua tuviera que trabajar para comer, por esa sencilla razón el gobierno tenía que actuar de verdad contra el trabajo infantil, sigo y seguiré pensando lo mismo.

La estructura burocrática es amplia y el Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes podría ser una base importante para el avance en el terreno de los hechos, pues se reconoce. El 2021ha sido declarado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y UNICEF como el año para la eliminación del trabajo infantil, sin embargo, las cifras a nivel global no son alentadoras, con 11 millones de niños en condiciones de explotación tan sólo en América Latina y 152 millones a nivel global, de los cuales el 71 por ciento trabaja en labores agrícolas.

El trabajo de niños en cruceros y la explotación sexual no está documentada, a pesar de tratarse de dolorosas realidades que se deben conocer, analizar y combatir y que forman parte de otro rostro que se abordará a detalle en una siguiente edición.