Poder adquisitivo y política salarial

EDITORIAL


Poder adquisitivo y política salarial

La Crónica de Chihuahua
15 de febrero, 11:00 am

La ciencia económica descubrió que el monto del salario tiende a coincidir con la cantidad mínima indispensable de dinero que permita al trabajador subsistir, mantener a su familia y reponer la fuerza de trabajo consumida para poder al día siguiente desarrollar una jornada igualmente larga y productiva que la anterior. Todo salario es, pues, un mínimo indispensable; sería milagroso que el patrón fijara como pago a sus trabajadores una cantidad mayor.

El precio de la mercancía fuerza de trabajo puede variar, pero su tendencia es a identificarse con este mínimo indispensable; el poder adquisitivo del salario y su tendencia demuestran siempre esto; en la realidad se comprueba también que este poder adquisitivo llega a ser tan exiguo que la clase trabajadora cae en la pobreza extrema, es decir, sus ingresos no le alcanzan ni siquiera para adquirir lo imprescindible para su existencia.

La magnitud de la pobreza puede expresarse ya sea en el incesante aumento del número de pobres o en la reducción constante de los bienes que pueden adquirir los trabajadores con sus ingresos. Las dos formas de expresarla se conjugan: el número de pobres crece rápidamente y la cantidad de bienes que adquieren éstos es cada vez menor y se aproxima a cero.

Los economistas han ideado formas ingeniosas para medir la pobreza: comparando el precio de una “canasta básica” con el salario mínimo obtenido por un jefe de familia en el mismo periodo o bien comparando la tasa de inflación con la tendencia que siguen los salarios. Con lenguaje más técnico se habla de las cuentas nacionales, que reflejan también la repartición de la riqueza social entre los diversos sectores de la población; por ejemplo la parte del Producto Interno Bruto captada por la clase patronal y aquélla que corresponde a los trabajadores. Cualquiera de estas mediciones, aplicadas a la realidad mexicana, muestran que en las últimas cuatro décadas el poder adquisitivo del pueblo mexicano tiene una aguda tendencia a la baja.

Nuestro reporte especial se refiere esta semana a la historia de los niveles salariales en México; y recoge la opinión de estudiosos del fenómeno, que analizan la tendencia y la relacionan con políticas salariales que en vez de frenar la baja del poder adquisitivo de las clases mayoritarias la han agudizado; pero la causa de fondo no es la política seguida por gobierno mexicano, esa política más o menos torpe, dura, populista o demagógica, no puede ser otra porque tiene que obedecer a las exigencias del sistema, a los intereses de la clase en el poder y a las leyes inherentes al capitalismo; una de las cuales es la ley general de la acumulación capitalista, cuyo contenido fundamental es que el afán de lucro de la burguesía la obliga a acumular riqueza y esta acumulación es directamente proporcional al incremento de la pobreza de la clase trabajadora.


1 comentario del lector.

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  • Una política totalmente desigual, no comprendo como los gobernantes del país, piensen que un pobre obrero pueda subsistir con ese salario raquítico, de hambre.
    Creo que deben reconsiderar, y tratar de que haya un balance adquisitivo, para las personas trabajadoras, y de bajos recursos.

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