Pajareros de Chihuahua: guerreros de la conservación del medio ambiente

**FOTO: Pepe Santillán. Carpintero mexicano (Picoides scalaris) alimentándose de mañana en el vado de Meoqui.


Pajareros de Chihuahua: guerreros de la conservación del medio ambiente

La Crónica de Chihuahua
8 de junio, 15:30 pm

Chihuahua, Chih.- Tienen su página en Facebook en la que «suben» fotos y comentarios todos los días, a todas horas, entre ellos se forman grupos que salen en misiones concretas los fines de semana: a registrar la presencia de aves en una zona determinada, a comprobar la población de alguna especie, etcétera. Y los hay quienes salen solos o con algún amigo a aventurarse en determinada zona, para ver qué captan.

Están también los que cargan su catalejo y su cámara y, nada más en lo que pasan por algún lugar de su itinerario cotidiano, captan la presencia de algún bicho alado y lo atrapan en imagen. Saben, por supuesto, a qué familia y a qué especie pertenecen todos los pájaros que se topan. Y si no lo saben, preguntan o consultan su guía.

Se trata de los pajareros de Chihuahua.

Pajareros, así les dicen, así se denominan ellos mismos, y no toman el término como despectivo, ni mucho menos. Para ellos, es un orgullo ser parte de este esfuerzo por dar testimonio de la diversidad biológica en lo que concierne a esta clase de animales vertebrados de sangre caliente, descendientes en línea directa de los dinosaurios.

¿Qué son las aves, cuál es su origen? El consenso científico sostiene que las aves son un grupo de dinosaurios terópodos que surgió durante la era Mesozoica. La estrecha relación entre aves y dinosaurios fue propuesta por primera vez en el siglo XIX, a partir del descubrimiento de fósiles del ave primitiva Archaeopteryx en Alemania. Las aves comparten muchas características esqueléticas únicas con los dinosaurios. Por otra parte, los fósiles de más de veinte especies de dinosaurios se han recogido con plumas preservadas. Incluso hay dinosaurios muy pequeños, como Microrraptor y Anchiornis, que tienen largas plumas, incluso en brazos y patas formando alas.

Los pajareros de Chihuahua tienen en su haber varias victorias. Se pueden contar, entre otras tareas que han cumplido, varias campañas de asociaciones o de fundaciones internacionales, que por ejemplo durante el invierno, han contratado a pajareros locales para contar poblaciones migrantes en las lagunas del Norte y Noreoeste del estado. Los pajareros han descubierto poblaciones estacionales de algunas especies, como los pelícanos del río Chuvíscar entre Palestina y Rancho de Enmedio, entre muchos otros descubrimientos a lo largo del estado.

Pero entre todos sus logros, el Vado de Meoqui se yergue como una verdadera conquista.

A partir de la sequía que azotó a la región en los años 90, las autoridades removieron el lecho del río San Pedro, extendieron los materiales del fondo y formaron, de manera involuntaria, un nuevo lecho que se llenó con las primeras lluvias e hicieron aquí una especie de semi-laguna, un remanso, y fue en el primer invierno cuando empezaron a llegar las bandadas de aves migratorias que hoy son objeto de estudio y admiración. Los pajareros se dieron cuenta de que, además de las especies nativas y de las pocas que se fijaban en el río tradicional como fuente de alimento, estaban llegando nuevas especies, decenas, muchas decenas, algunas tan vistosas como las garzas blancas y los pelícanos. A tal grado llegó la diversidad y la abundancia de aves aquí, que el lugar se hizo merecedor de una declaratoria como Humedal de Importancia Internacional. Y todo fue gracias a la intervención de los pajareros y a los registros que empezaron a publicar, de una especie tras otra.

Ah, pero ahora, estos señores correteadores profesionales de pajaritos se están dando el lujo de exponer sus fotos. Desde hace ya varios años, el Ayuntamiento de la capital de Chihuahua les ha ofrecido el ala norte de la Presidencia Municipal para que monten una exposición.

“En el 2011 empezamos con exposiciones en las que el tema principal eran las aves, primero fueron las individuales y después las colectivas, y esta es tercera exposición que el grupo Colectivo Aves de Chihuahua presenta; estas fotos son parte de la muestra que se expuso en Ojinaga. Cuando tuvimos la primer exposición colectiva como pajareros de Chihuahua en el Centro de Desarrollo Cultural, la gente que vino dijo ’qué buenas fotos tomaron’”, señaló Manuel Bujanda Rico, uno de los principales promotores de la «pajareada» en Chihuahua.

Además, dijo Bujanda: “Las exposiciones son fundamentales para dar a conocer a los chihuahuenses, la gran cantidad de aves que tenemos. En México, se calcula que tenemos mil 107 tipos de aves; en Chihuahua dicen que hay 440 tipos de aves, una persona dice que el vado de Meoqui, tiene registradas 189 aves”.

A ver si ahora le ponemos más atención a lo que se mueve entre los árboles y a las sombras que surcan el cielo y que pocas veces volteamos a ver, pues.

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