Morena y su delegado de Tláhuac Rigoberto Salgado, la misma corrupción de siempre

**Bastaron unos meses para volver a confirmar que Salgado desviaba recursos de Tláhuac para su hermano, Rosendo Salgado, que fungía entonces como jefe de Morena en el estado de Durango y que resulto ser una fichita.


Morena y su delegado de Tláhuac Rigoberto Salgado, la misma corrupción de siempre

La Crónica de Chihuahua
24 de julio, 21:36 pm

Por Gloria Brito Nájera
Dirigente del Movimiento Antorchista en el DF

Se van a cumplir dos años de la toma de posesión de Rigoberto Salgado como Delegado de Tláhuac y, como ya es costumbre, el anhelado cambio de “política para las causas del pueblo y no para la élite” no llegó. Al contrario, del tiempo que lleva al frente de la delegación, Tláhuac ha sido nota nacional pero no por una política que resuelva los problemas de sus habitantes con incapie en los más humildes, sino por las mismas razones que su partido, Morena, se ha desgarrado las vestiduras en más de una ocasión: corrupción, tráfico de influencias, delitos electorales e inseguridad.

Corrupción. En abril de este año, el pleno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) solicitó a la Contraloría General una auditoría financiera y de desempeño al delegado, debido a las irregularidades en el gasto de la delegación Tláhuac; es decir, en las cuentas de este funcionario, no quedaba claro el manejo de 200 millones de pesos, o sea, casi la mitad de lo que recibió de presupuesto, unos 540 millones de pesos. Según el periódico Excélsior, desde 2016 nuestro delegado ha otorgado contratos millonarios a Patricia Lizeth Vázquez Sánchez como agradecimiento a sus donativos en campaña cuando Rigoberto andaba tras los votos de sus conciudadanos; esta mujer y sus familiares obtuvieron contratos de construcción de obras en Tláhuac por 33 millones de pesos, sin que tuvieran que atenerse a las reglas de una convocatoria abierta para realizar los contratos: como quien dice, aprobaron sus contratos por puras palancas política. Ante ello, la ALDF llegó a un punto de acuerdo para citar a comparecer a este político que, vergonzosamente representa a Tláhuac, sin que, hasta la fecha, haya rendido cuentas al respecto.

Bastaron unos meses para volver a confirmar que Salgado desviaba recursos de Tláhuac para su hermano, Rosendo Salgado, que fungía entonces como jefe de Morena en el estado de Durango y que resulto ser una fichita: fue destituido por acoso sexual a las compañeras de su partido, por ingerir bebidas embriagantes en sus oficinas, presentarse ebrio al trabajo y no tener capacidad suficiente para el cargo. En una nota del diario El Universal, de junio de este año, se publica que en la denuncia que presentaron contra este fulano se puede leer: “Su hermano, el delegado de Tláhuac, apoyaba económicamente a Rosendo, pero éste gastaba parte del dinero en cosas ajenas a Morena”.

Se sabe que en su puesto de delegado, Rigoberto se ha negado a atender peticiones muy sencillas de los pobladores de la delegación bajo el argumento de que no hay dinero suficiente, en cambio, vemos que para apoyar las diversiones insanas de su hermano no se limita. De paso, se debe decir que ante estos actos de corrupción en Tláhuac, su partido, Morena, se negó a dar seguimiento a una investigación, a pesar de que no era la primera vez que a Rigoberto se le acusaba de gobernar para el bien de su familia y no para el de su población. Recordemos que hace un año, en un acto morenista, varios inconformes protestaron por 63 desapariciones forzadas de ciudadanos en Tláhuac, ante el mandamás de Morena en la Ciudad de México, el otro hermano de Rigoberto, de nombre Ricardo Salgado, fue quien salió a deslindar a la administración de esas desapariciones. Cabe señalar que, a decir de varios funcionarios de la propia delegación, Ricardo Salgado es quien lleva el control de algunas áreas de la administración local, a pesar de no formar parte de la estructura gubernamental de esa demarcación. Muchos trabajadores de dicha delegación han informado que este Ricardo Salgado cita reuniones donde maltrata y regaña a los funcionarios, así lo dice una nota del Excélsior, de agosto de 2016, donde se citan declaraciones como estas: “nos regaña porque no salíamos a defender a la administración de los ataques en redes sociales en su contra y ordenó que cada funcionario debería tener por lo menos dos cuentas troles que son cuentas falsas en las redes sociales para la defensa de la administración”; esto lo dijo una funcionario, quien pidió el anonimato por temor a represalias.

Y es que no debemos olvidar la pobreza de las mayorías de la población que desde tiempos remotos ha padecido Tláhuac y que sea, por eso, para el CONEVAL, organismo oficial que mide, por ejemplo, que tanto hay de miseria en el país, Tláhuac sea una de las delegaciones más pobres de la Ciudad de México. Y en un reciente estudio que elaboró La Universidad Iberoamericana, Tláhuac ocupó uno de los últimos lugares en calidad del bienestar, al obtener una calificación de 4.43, en una escala del 1 al 15. Esta calificación toma en cuenta el acceso a la educación, seguridad social, la salud, la alimentación, etc. Como se ve, es una lamentable situación, pues con políticos corruptos como Rigoberto Salgado Vázquez gobernando, este atraso no tiene para cuando terminarse.

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