La hipótesis de China sobre los experimentos ‎biológicos militares de Estados Unidos

**Los biolaboratorios militares de Estados Unidos en Ucrania ya fueron objeto de un debate en el ‎Consejo de Seguridad de la ONU, el 11 de marzo de 2022, por señalamientos de que estarían infectando con el patógeno de la tuberculosis a habitantes de Slavianoserbsk, de la República Popular de Lugansk.


La hipótesis de China sobre los experimentos ‎biológicos militares de Estados Unidos

La Crónica de Chihuahua
26 de mayo, 06:58 am

Red Voltaire

El gobierno de Estados Unidos ha reconocido que dirige 336 biolaboratorios en 30 países de todo ‎el mundo. ‎

Al menos 26 de esas instalaciones –financiadas en secreto por el Pentágono– están en Ucrania. ‎Pero los contratos hallados allí por el ejército ruso sugieren que Estados Unidos en realidad ‎firmó contratos similares con 49 países, o sea muchos más de los que ha reconocido ‎públicamente. ‎

Washington afirma que esos contratos no violan la Convención sobre Armas Químicas de 1975 –‎documento entre cuyos firmantes está Estados Unidos– a pesar de la implicación de una entidad ‎del Departamento de Defensa estadounidense: la Agencia de Reducción de Amenazas contra la ‎Defensa (Defense Threat Reduction Agency, designada por las siglas DTRA).‎

Las fuerzas armadas de la Federación Rusa han revelado que esa agencia estadounidense realizó experimentos biológicos con enfermos mentales ucranianos en el hospital ‎psiquiátrico número 1, situado en la localidad de Streletchye, en la región de Jarkov, y que utilizó ‎el agente patógeno de la tuberculosis para infectar a los pobladores del distrito de Slavianoserbsk, en ‎la autoproclamada República Popular de Lugansk. ‎

Los biolaboratorios militares de Estados Unidos en Ucrania ya fueron objeto de un debate en el ‎Consejo de Seguridad de la ONU, el 11 de marzo de 2022 [1]. ‎

Estados Unidos alegó entonces que no estaba preparando allí armas biológicas sino que sólo ‎ayudaba Ucrania a destruir lo que quedaba de los programas soviéticos. ‎

Pero esa argumentación de Estados Unidos ignora el hecho que su Departamento de Defensa ‎sigue mantiendo biolaboratorios en al menos 30 países. Tampoco explica el financiamiento ‎que el Pentágono sigue aportando a esas instalaciones… desde hace unos 30 años. ‎

Por su parte, la prensa china señala que en los años 1980 el United States Army Medical Research ‎Institute of Infectious Diseases diseminó en suelo estadounidense –en el Estado de Georgia– el mosquito ‎‎Aedes aegypti, transmisor del dengue, de la chikunguña y del virus del zica. ‎

Hoy en día la Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA) de Estados Unidos realiza ‎investigaciones sobre lo que denomina «insectos aliados». ‎

Oficialmente, esa agencia del Pentágono trata de transformar insectos normales en ciborg, ‎o sea en criaturas que son una combinación de organismos biológicos y dispositivos cibernéticos ‎‎(ver foto) que modificarían genéticamente las plantas de cultivo, supuestamente para que aumenten ‎su rendimiento. ‎

Pero, de manera no oficial, podría tratarse de alcanzar el objetivo contrario, o sea esterilizar las ‎plantaciones de los países enemigos y provocar así hambrunas, como advirtió en 2018 la revista ‎especializada Science [2]. ‎

La prensa china estima que el deseo del Pentágono de alcanzar ese último objetivo explica ‎el hecho que los experimentos organizados por la DTRA estadounidense se realizan precisamente ‎en todos los países cercanos a las fronteras de Rusia y de la República Popular China. ‎

En este momento, el embargo occidental contra las ventas rusas de fertilizantes de base potásica ‎ya afecta la agricultura en numerosos países, sobre todo en África, mientras que la diseminación ‎de gran cantidad de minas navales –provenientes de las potencias occidentales– frente a las ‎costas de Ucrania impide la exportación de cereales ucranianos hacia Asia y África. ‎

Todo eso está a punto de provocar hambrunas a nivel mundial, situación gravísima que el ‎secretario general de la ONU, Antonio Guterres, señalaba recientemente [3]. ‎