Jóvenes en Ciudad Juárez: del trabajo mal pagado al desempleo absoluto

**De acuerdo con el Colegio de la Frontera Norte, alrededor de 120,000 jóvenes en Ciudad Juárez, entre los 13 y 24 años, no tienen acceso al sistema escolar, ni eventualmente al mercado laboral.


Jóvenes en Ciudad Juárez: del trabajo mal pagado al desempleo absoluto

La Crónica de Chihuahua
18 de abril, 12:08 pm

En Ciudad Juárez sí hay empleo, pero para puestos operativos, con el salario mínimo. El acceso a un trabajo digno es el desafío para la juventud de esta ciudad fronteriza.

Los jóvenes de Ciudad Juárez son migrantes de su propia realidad, en la cual, la mayoría de los empleos son en las maquiladoras y para niveles operativos. Sin embargo, un desarrollo de competencias técnicas y blandas les permite acceder a los puestos técnicos en los que los sueldos son más atractivos.

“Aquí la única opción si no tienes estudio y no tienes trabajo es un puesto operativo en donde ahorita ganas el mínimo, lo que buscamos es que los chavos puedan acceder a un trabajo a otro nivel, un trabajo técnico, mejor pagado y que les permita llevar a cabo una actividad que les permita desarrollarse profesionalmente”, comenta Javier Gómez Herrera, coordinador de Programas y Proyectos de la Fundación Comunitaria de la Frontera Norte.

De acuerdo con el Colegio de la Frontera Norte, alrededor de 120,000 jóvenes en Ciudad Juárez, entre los 13 y 24 años, no tienen acceso al sistema escolar, ni eventualmente al mercado laboral. Según el Coneval, el 38.7% de la población ocupada de la ciudad fronteriza gana entre 1 y 2 salarios mínimos.

Esta situación es la que llevó en 2011 a la Fundación Comunitaria de la Frontera Norte a implementar un programa de capacitación para mejorar la empleabilidad de los jóvenes. El programa Desafío está dirigido a jóvenes que no estudian ni trabajan, coloquialmente llamados “ninis”; sin embargo, en la organización han encontrado una mejor descripción para ellos: sinsin, que significa, sin trabajo y sin oportunidades para estudiar.

Sueldos precarios
De acuerdo con el Coneval, Ciudad Juárez es el noveno municipio del país con mayor número de personas en pobreza extrema, 396,882. Las cifras internas de la Fundación Comunitaria de la Frontera Norte indican que el 58% de los jóvenes que se inscriben a Desafío no cuenta con ingresos fijos y quienes los tienen, son bajos; sólo el 20% gana en promedio de 500 a 1,000 pesos a la semana.

“Hoy en día en la ciudad es más fácil conseguir droga, un arma o delinquir que obtener una beca para estudiar o conseguir un trabajo digno que permita acceder a las necesidades básicas como familia”. (Javier Gómez Herrera)

El trabajo de la fundación comienza desde los tianguis de reclutamiento, un corredor de mesas en las que las maquiladoras ofrecen sus vacantes, la mayoría para operadores.

Visitamos un tianguis el jueves 11 de abril, el sueldo más alto ofrecido era de 1,472 semanal, equivalentes a 5,888 con prestaciones de ley y bonos de productividad incluidos. Ciudad Juárez es uno de los 43 municipios de la Zona Libra de la Frontera Norte que incrementaron al doble el salario mínimo y quedar en 176.72 pesos por jornada; es decir, 5,372.28 al mes.

Mientras que en la Ciudad de México para elegir un empleo el capital humano considera beneficios adicionales como horarios flexibles, descuentos en comercios o un servicio de gimnasio, en Ciudad Juárez a las maquiladoras les basta con proporcionar un comedor y transporte para atraer mano de obra, aunque el sueldo sólo incremente unos cuantos pesos con respecto a la competencia.

“Con el sueldo, prestaciones, incluso hasta qué tipo de cafetería tienen, las empresas compiten con cosas muy sencillas para poder captar esta mano de obra. Cada vez son más jóvenes que no desean trabajar en la industria maquiladora, aunque haya bastante trabajo, cada vez son más los que no quieren estar en los puestos operativos”, expresa el coordinador de Programas y Proyectos de la Fundación Comunitaria de la Frontera Norte.

Para los jóvenes sólo hay dos opciones: trabajar en las maquiladoras o capacitarse y encontrar los mejores empleos.

Los jóvenes que se integran al programa Desafío lo saben y así, como el nombre lo indica, aceptan uno de los mayores de desafíos de su vida: capacitarse para tener una mejor calidad de vida.

Es el sueño por mejores condiciones de vida lo que los mueve, entre los múltiples problemas que tiene la ciudad, como violencia, mal transporte público y empleos precarios, estos chicos encuentran en la capacitación no sólo una razón para luchar, sino una herramienta que les permita cumplir más sueños.

Uno de esos casos es el de Yesi, a quien la mueve el amor por su hijo de 2 años. “No me quiero quedar como ama de casa porque nadie tiene seguro nada, yo más que nada para darle un futuro bueno a mi hijo”, explicó.

Yesi a sus 20 años está en la fase 1 del programa, de desarrollo de habilidades blandas. Después de dos meses ingresará a la fase 2, capacitación en competencias técnicas, y ya sabe qué área especialización elegirá, será administración y ventas.

Esta joven mamá quiere un trabajo digno, a pesar de que su esposo la apoya con los gastos del hogar, ella desea tener su propio empleo que ayude a mejorar la calidad de vida de su hijo.

Si alguien sabe de lucha, es Yesi, porque creció en un albergue, sin sus padres. A sus 18 años quedó- embarazada y en la casa hogar donde vivía le dieron una opción para que continuara sus estudios de bachillerato: dar en adopción a su hijo.

A los 18 se paró ante una encrucijada y decidió tener a su bebé. Hoy sabe que no puede posponer su desarrollo profesional, con el apoyo de su esposo y suegra, se desprende de su niño algunas horas del día, pero el sacrificio vale la pena.

Como Yesi hay miles de jóvenes que buscan en este programa la oportunidad de encontrar un trabajo digno, algunos de ellos piensan encontrar un empleo bien remunerado para financiar sus estudios universitarios, suena difícil de creer cuando escuchas comentarios así de jóvenes de 16 o 17 años, pero el entorno los obliga a madurar rápido.

El programa

El programa Desafío de la Fundación Comunitaria de la Frontera Norte ha beneficiado a 4,000 jóvenes en todo el estado de Chihuahua. Es un programa formativo, largo y robusto, así lo define Javier Gómez Herrera, coordinador de Programas y Proyectos de la Fundación.

Su duración es de alrededor de 21.5 meses y tiene 4 fases:

Fase 0, está orientada a la formación de facilitadores; es decir, las personas que capacitan a los jóvenes.
Fase 1, está enfocada en el desarrollo de habilidades blandas como comunicación, trabajo en equipo, liderazgo, esta etapa dura 2 meses.
Fase 2, en la cual adquieren competencias técnicas.
Fase 3, esta etapa contempla tres etapas siguientes que duran 11 meses. Aquí tienen prácticas profesionales en empresas (80 horas).
Después de esto están listos para ser contratados y la fundación les da seguimiento hasta cumplir 11 meses en un trabajo formal. Cada generación se abre con 224 jóvenes aproximadamente, 7 de cada 10 se insertan en el mercado laboral, asegura Gómez Herrera.

Las capacitaciones técnicas de Desafío cubren las áreas de maquinado convencional o herramentista, inyección de plástico, moldeos, electromecánica, celdas solares, administración y ventas y servicios como cosmetología y junior chef.

Necesario el financiamiento

Los talleres son gratuitos para los jóvenes de la Fundación Comunitaria de la Frontera Norte, uno de sus donantes es Nacional Monte de Piedad, que en abril de 2017 entregó 582,000 pesos para la operación del programa y en diciembre de 2018, 2 millones de pesos.

“El concepto fundación comunitaria es diferente a fundación empresarial, el nombre es claro: comunidad. La comunidad es la que se da cuenta que tiene que existir un vehículo para atender las problemáticas”, comentó Marisol Fernández, directora de Inversión Social de Nacional Monte de Piedad.

Una de las instituciones en las que se capacitan los jóvenes a nivel técnico es el Cenaltec, una organización que alinea sus programas de estudio con base en las necesidades del mercado laboral de la ciudad. Los entrenamientos que reciben en el Cenaltec tienen un costo de entre 13,000 y 15,000 pesos (incluyendo materiales) por los seis meses que dura la capacitación; es decir, la segunda fase del programa.

Los egresados del Cenaltec, afirma el director Raúl Varela, se insertan rápido al mercado laboral, en varios casos, las empresas contratan a los estudiantes antes de terminar su capacitación. De acuerdo con cifras de la institución, el 70% de los estudiantes consigue un incremento del 30% en su salario en promedio.

“Manejamos costos muy bajos, pero para algunas personas estos todavía están fuera de su alcance, porque a lo mejor lo que ganan en un mes no les da para pagar un entrenamiento largo con nosotros. La capacitación sí tiene costo para la fundación, sí tiene costo para las empresas, pero no para los chicos”, explicó Varela.


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