Esténtor político

Por: Miguel Ángel Casique Olivos


Esténtor político

La Crónica de Chihuahua
31 de marzo, 12:12 pm

AMLO fracasa al querer cambiar conversación mediática

Todos los mexicanos se han enterado, 3 de cada 4, por las redes sociales y por la televisión, sobre cómo ha ido avanzando y evolucionando la pandemia de Coronavirus en nuestro país; sobre todo, se han enterado de la indicación "Quédate en casa" y de que es necesario ser conscientes de lo que la autoridad de salubridad hace para evitar contagio masivo, aunque ya estamos en Fase 2.

Mientras esto sucede y los mexicanos tratan de hacer algo de lo que sugieren las autoridades; -y sí querido lector, la palabra que a propósito uso es tratan, la razón es que muchos mexicanos aunque quisieran quedarse en casa, tienen que trabajar para llevar comida a sus familias, reflejado en declaraciones de trabajadores que textualmente aseguran "Yo tengo que trabajar, porque si no, no como"-; mientras esto sucede presenciamos que López Obrador seguía en giras y ha estado tratando de cambiar la conversación en la agenda mediática.

A tres semanas de que el Coronavirus ha sido la principal noticia, los especialistas en análisis mediático han dicho que en la última semana de marzo, la información más relevante y destacada es precisamente la del Covid-19, seguido a nivel internacional por la declaración irresponsable de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, sobre narco-terrorismo, contra Nicolás Maduro; y, en tercer lugar, la posposición de las Olimpíadas de Tokio 2020, seguido por un tema como consecuencia del primero, que son los saqueos a tiendas departamentales.

Sea cual sea el tema que se genere en el país o en varios países del mundo, ninguno supera o cambia la conversación del Coronavirus; no es casual que tanto Donald Trump como Andrés Manuel López Obrador estén empecinados en cambiar la agenda y tratan de posicionar otras temáticas; saben y tienen claro que al hablar de la pandemia, de sus contagios y afectaciones sociales, políticas y económicas, les genera serios cuestionamientos de la población. Ambos mandatarios saben que al hablar ya no de prevención, ya no de los infectados o casos sospechas, si no de las muertes en cada país, es hablar de la eficiencia o ineficiencia que ellos hayan tenido, de su responsabilidad pues son ellos, en primer lugar, los culpables de lo que suceda con las naciones que gobiernan.

En México López Obrador, durante las tres semanas de contingencia, simplemente ha seguido con sus giras de trabajo; incluso, en la semana 1 y 2 se presentó a eventos donde saludó de mano y abrazó al público asistente; además de sacar su amuleto "Detente" en una mañanera y de intentar cambiar la conversación en los medios; una de sus últimas cartas fue el saludo que dio a la mamá de El Chapo, un saludo que quizá en otros tiempos no hubiera hecho.

La crisis sobre el Coronavirus es tan fuerte que no logra opacarla y menos sacarla de la agenda mediática del país ningún otro tema. Pero más allá de esto -y tras la declaración hecha ayer en la conferencia vespertina, dedicada a informar sobre el Covid-19, de que en México se declara emergencia sanitaria hasta el 30 de abril-, López Obrador y todo su gabinete se han visto rebasados para tomar les medidas preventivas y tener en condiciones las clínicas y hospitales para atender a los pacientes infectados.

Otro de los aspectos negativos en las medidas que AMLO y su gabinete proponen es que se enfocan al "Quédate en casa", pero no hay ninguna acción concreta, no hay ningún anuncio que diga que a la población se le apoyará directamente a sus hogares con alguna despensa alimenticia o con algún apoyo económico para sobrevivir, o ¿cómo pretende el gobierno federal o cualquier gobierno en los estados, que la gente se quede en sus hogares un mes si muchas familias no tienen lo indispensable para alimentarse y, algunas de ellas, sin un empleo formal que su empresa o patrón les pueda pagar sin ir a trabajar?. A López Obrador no se le debe olvidar que en México hay más de 30 millones de mexicanos que laboran en el empleo informal, y esos son, precisamente, los que con mucha dificultad aceptarán quedarse en casa, al menos que su gobierno, que siempre ha dicho que primero están los pobres, los apoye con alguna despensa semanal o con recurso económico para poder alimentarse.

No hay, pues, ninguna otra explicación en la conducta de AMLO al tratar de meter en la agenda de los medios de comunicación un tema nuevo que le sirvan como cortina de humo y matizar, primero, el contagio masivo de Coronavirus y, segundo, ocultar que su gobierno no está haciendo lo suficiente en la prevención y menos lo hará en la atención médica y alimentaria de la población. López Obrador no logra cambiar de conversación y sí aumentarán, en esta y las próximas semanas, los reclamos de la sociedad de ser un gobierno ineficiente y que no está a la altura de lo que México necesita en tiempos de crisis como la pandemia del Covid-19.

El clímax no político...

Lo que pasará a nivel nacional se puede ver ya en Veracruz. Pues resulta que este 30 de marzo, le estuvieron llamando a algunos activistas del Movimiento Antorchista de la entidad, del número telefónico 4761352121, asegurando que los que llamaban eran integrantes del “Cártel Jalisco Nueva Generación”, la idea era tratar de extorsionar. Al mismo tiempo, se hizo un secuestro exprés virtual al maestro de danza y baile en Córdoba, Veracruz, Román Daniel Sánchez; a su familia le estaban pidiendo 200 mil pesos en efectivo a cambio de dejarlo con vida, la familia de origen muy pobre y sin posibilidades de pagar esta cantidad pidió que la dirigencia antorchista solicitara la intervención inmediata del gobernador, Cuitláhuac García Jiménez.

Lo sospechoso de todo esto es que estos actos se dan justo en el momento en que el antorchismo estatal está solicitando al gobierno morenista de Cuitláhuac García apoye a las familias veracruzanas que están siendo afectadas por la pandemia; es decir, que el gobierno estatal anuncie acciones concretas para garantizar la salud de miles de veracruzanos, así como para evitar que muchas familias vayan a morir de hambre al no contar con nada en casa. ¿Es o no una acción aislada la amenaza a los activistas de Antorcha? ¿es o no una respuesta del gobierno ante las peticiones de miles de antorchistas veracruzanos? Los veracruzanos no lo saben, el gobierno sí y toca a la autoridad judicial dar la respuesta. Por el momento, querido lector, es todo.

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