Después de Delta: Lambda y Épsilon, radiografía de las otras cepas que preocupan a los especialistas

**Son estudiadas en mayor profundidad ya que parecen ser más transmisibles y más resistentes a los anticuerpos. ¿Podrían calificarse como variables preocupantes?


Después de Delta: Lambda y Épsilon, radiografía de las otras cepas que preocupan a los especialistas

La Crónica de Chihuahua
31 de julio, 17:21 pm

Zoe Brazilius/
Cronista.com

Aunque el mundo está preocupado por la variante Delta del SARS-CoV-2, documentada por primera vez en la India en octubre del 2020, existen otras dos cepas que actualmente están siendo estudiadas para conocer su accionar y establecer qué nivel de riesgo pueden suscitar en la población mundial. Se trata de Lambda y Épsilon, ambas clasificadas hace pocos meses.

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Ya es sabido que el virus que causa la enfermedad del Covid-19 -parte de una familia mucho más grande de virus similares tales como el MERS o el SARS- no es el mismo que se descubrió a finales del 2019 en China, sino que esta variante inicial fue mutando en distintas partes del mundo. Y se convirtió en lo que hoy conocemos como nuevas cepas.

De esta forma surgió en septiembre del año pasado la variante Alpha, descubierta en el Reino Unido, la Beta; sudafricana, y la Gamma; nacida en Brasil.

Los cambios en los virus pueden afectar desde su capacidad para infectar a otras personas, su rapidez para contagiar o la gravedad de la enfermedad. Y estos ocurren constantemente, casi en cada individuo que se contagia.

Las mutaciones de los virus pueden producirse en el proceso de copiado de ARN, a través del cual se replican: aquí, el agente patógeno puede cometer pequeños errores y así cambiar el ARN. Estos cambios ocurren de manera aleatoria y por accidente, y son parte natural del funcionamiento de los virus en general.

Las posibilidades de adaptación del virus a su ambiente son prácticamente infinitas, lo que desarrolla cepas de todo tipo a medida que la pandemia avanza, a veces con cambios inofensivos y a veces con modificaciones que pueden llevar al agravamiento de una situación.

Esto mismo pasó con Alpha, por ejemplo, la cual se calcula que es un 30% más contagiosa que la cepa original surgida en China. Y ahora con Delta, la cepa que ya compromete a 96 países del mundo y que se considera un 60% más transmisible que su hermana menor surgida en el Reino Unido, lo que la hace un 90% más contagiosa que la variante original.

En la Argentina, el Gobierno bajó de 2000 a 600 el cupo diario para la entrada de individuos al país por vía aérea con el sólo objetivo de prevenir la inminente llegada de Delta, y cubrir a la mayor cantidad de individuos posibles con -al menos- una dosis de las vacunas Sputnik V, Sinopharm o AstraZeneca.

Frente a este panorama, la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica las nuevas variantes en dos grandes grupos: ’preocupantes’ -entre las que se encuentran Apha, Beta, Gamma y Delta- y ’de interés’, categoría que actualmente ocupan unas siete cepas distintas, entre las que se destacan la Lambda, la "cepa andina" documentada por primera vez en Perú en diciembre del 2020, y Épsilon, surgida en California, Estados Unidos.

Aunque estas últimas dos cepas fueron catalogadas por la OMS como ‘de interés’ ya que todavía se están estudiando sus efectos, los especialistas advierten sobre su creciente influencia sobre la población. ¿Qué se sabe hasta ahora de Lambda y Épsilon y por qué su estudio preocupa cada vez más a la comunidad científica mundial?

VARIANTE LAMBDA, C.37

Documentada por primera vez en Perú a finales del 2020, esta cepa recién fue incluida entre las variantes consideradas por la OMS a mediados de junio de este año por su preocupante incidencia en América Latina.

Según los datos más recientes de la organización internacional, en su país de origen es la responsable del 81% de los contagios a tan solo un año de representar un 1% de los nuevos positivos, mientras que en la Argentina se pelea el primer puesto con Gamma -mejor conocida como ‘cepa de Manaos’- gracias a una incidencia del 37%.

Chile también es uno de los países más golpeados por la que en principio se dio a conocer como la variante "andina", con un 32% de los contagios confirmados provenientes de la C.37.

De esta forma, el último informe del Proyecto País, el cual se encarga del estudio de las variantes genómicas en la Argentina, indica que esta nueva cepa fue detectada en, por lo menos, 29 países (incluyendo a la Argentina, Perú, Chile, Brasil, Colombia, Uruguay y Ecuador dentro de América del Sur).

El estudio, realizado en CABA, la Provincia de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Neuquén y Santa Fe entre abril y mayo establece que "se ha observado un aumento en la frecuencia de detección de las variantes Gamma (P.1, Manaos) y del linaje C.37 (Andina)".

Del análisis de 389 casos en las diferentes provincias, 127 de estos resultaron compatibles con Lambda, la cual "presentó frecuencias superiores al 42% en la CABA y 32% en el GBA".

Según los análisis realizados hasta el momento todavía no encontró una relación entre Lambda y una mayor capacidad para eludir los anticuerpos en comparación con otras variables. Es más, otro estudio de Proyecto País -realizado en junio- establece que "la variante de interés Lambda es eficientemente neutralizada por los anticuerpos generados en respuesta tanto a la infección por variantes circulantes en nuestro país en el año 2020, como también por aquellos generados en respuesta a la vacunación con Sputnik V".

Sin embargo, tanto la OMS como los especialistas siguen de cerca a la cepa andina -la cual todavía debe ser analizada en mayor profundidad- por su probable alta transmisibilidad, uno de los puntos que alerta a la Organización Mundial de la Salud para considerar como ‘variante preocupante’ a una nueva mutación.

Tal como indicó la OMS en su reporte semanal, publicado la misma semana en que Lambda fue titulada como ‘variante de interés’, esta "se ha asociado con tasas sustanciales de transmisión comunitaria en múltiples países, con una prevalencia creciente a lo largo del tiempo que coincide con el aumento de la incidencia de COVID".

Por otro lado, añadió que "Lambda es portador de una serie de mutaciones con presuntas implicaciones fenotípicas, como una posible mayor transmisibilidad o una posible mayor resistencia a los anticuerpos neutralizantes".