Dan pena similar a un ratero por robar una bocina, y al ex alcalde por peculado de 246 millones

**¿Son comparables ambos delitos? Jorge Arturo Ruiz Carreón se arriesgó a entrar a un domicilio ajeno, donde lo pudieron haber hasta matado si lo descubrían. Garfio Pacheco no se arriesgó en lo mínimo, porque su peculado lo perpetró al amparo del poder superior del gobierno del estado bajo el que se cobijaba


Dan pena similar a un ratero por robar una bocina, y al ex alcalde por peculado de 246 millones

La Crónica de Chihuahua
Octubre de 2017, 13:29 pm

Chihuahua, Chih.- «Pasará dos años y medio en la cárcel por robarse una bocina». Así dice la cabeza de la nota que informa de la sentencia y la condena que recibió un raterillo de poca monta por el robo de una bocina con valor de 3 mil 500 pesos.

En otra nota, se supo que el Ministerio Público solicitó que al ex presidente municipal de Chihuahua, Javier Garfio Pacheco, se le aplique una penalidad de 3 años (que podría incluso reducirse a consideración del juez) porque el señor está acusado y enfrenta un juicio por haber cometido peculado (es un robo con otro nombre) en perjuicio del erario estatal por un monto de 246 millones de pesos.

Al ratero común y corriente, quien se llama Jorge Arturo Ruiz Carreón, el juez de Control le dictó la sentencia «por robo agravado» y le negó el derecho a la condena condicional, ya que «cuenta con antecedentes penales».

A Garfio Pacheco, quien ya reconoció en la audiencia el día de hoy, 20 de octubre, que es culpable de lo que se le acusa, se le cambió el juicio normal por un juicio conocido como «procedimiento abreviado», que tiene la ventaja relativa de que, con tal de que se declare culpable, se ahorrará un proceso más largo y se le dará -como es costumbre en estos casos- una condena también relativamente baja. Serán dos años y medio, como al «raterillo», o un máximo de tres años. Otra de las ventajas por las que aceptó este procedimiento fue porque obtendrá una condena condicional, que significa que saldrá en breve bajo libertad condicional. El «raterillo» de poca monta, Jorge Arturo Ruiz Carreón, no tendrá esa ventaja porque habiendo estado fichado por anteriores delitos, «representa un peligro para la sociedad».

¿Son comparables ambos delitos? Jorge Arturo Ruiz Carreón se arriesgó a entrar a un domicilio ajeno, donde lo pudieron haber golpeado o hasta matarlo si lo descubrían adentro, por un botín que necesariamente hubiera malbaratado, porque a alguien como él, nadie le hubiera pagado el precio de lista del artículo robado, sino una mínima fracción. Garfio Pacheco no se arriesgó en lo mínimo, porque su peculado lo perpetró al amparo del poder superior del gobierno del estado bajo el que se cobijaba en una red de complicidades que apenas ahora se está descubriendo en toda su complejidad. El de Garfio Pacheco fue asimismo, como el de Jorge Arturo, un delito «agravado», es decir, que de acuerdo al Código de Procedimientos Penales del Estado de Chihuahua, no alcanza libertad condicional, en teoría.

Estimado lector: ¿Existe la justicia igual para todos? ¿Las penas son iguales para todos en proporción a la gravedad del delito y al monto del quebranto ocasionado? El redactor de esta nota se siente tentado a opinar que no; se siente tentado a decir que la justicia en el actual sistema capitalista, se ofrece, se otorga no en la base de que todos somos iguales ante la ley, sino que se aplica la justicia en base a la posición de clase social del imputado. A mayor fortuna y capital, a mayor influencia política, menor penalidad. A menor fortuna (o escasez total de ella), a nula influencia política y social, mayor pena.

Claro, el redactor no va a decir semejante cosa, pero sus lectores sí van a opinar por su cuenta.


1 comentario del lector.

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