Adiós a Mikis Theodorakis: el prolífico y rebelde compositor que musicalizó a Zorba el Griego, Neruda y Miguel Littín

**En Chihuahua se le recuerda porque también hizo la banda sonora de Actas de Marusia, la cinta mexicana filmada en Santa Eulalia y con la que Miguel Littín fue nominado al Oscar.


Adiós a Mikis Theodorakis: el prolífico y rebelde compositor que musicalizó a Zorba el Griego, Neruda y Miguel Littín

La Crónica de Chihuahua
6 de septiembre, 11:47 am

Además de crear la música de clásicos del cine como Serpico y de algunos títulos de Costa-Gavras, el autor de 96 años fue un símbolo de la resistencia contra el nazismo y luego contra la dictadura griega. En el exilio se reunió con Salvador Allende y el premio Nobel chileno, de quien adaptó parte de su Canto General para la película Estado de sitio. También hizo la banda sonora de Actas de Marusia, la cinta mexicana con la que Littín fue nominado al Oscar.

Como compositor y letrista se le acredita una obra que supera las mil canciones, pero si hay unas melodías por las que Mikis Theodorakis será recordado por siempre sin duda esas serán las de Zorba el griego (1964), el clásico de Michael Cacoyannis protagonizado por Anthony Quinn, para el que creó una de las bandas sonoras más reconocidas de la historia del cine.

Considerado el más universal de los compositores griegos, el autor nacido a los pies del mar Egeo en la isla de Quíos, en 1925, falleció hoy a los 96 años en Atenas, de acuerdo a lo informado esta mañana en su sitio web. La causa fue un problema cardíaco que lo tenía en observación hace años.

Además de Zorba el griego, Theodorakis alcanzó fama mundial por sus trabajo musical para otras películas emblemáticas, como Serpico (1973), el thriller de Sidney Lumet protagonizado por Al Pacino, y también para algunos de los más célebres filmes de su compatriota Costa Gavras, como Z (1969).

En paralelo a su trabajo en la música, Theodorakis fue un símbolo de la resistencia contra el nazismo y luego contra la dictadura en su país. Miembro del Partido Comunista, fue deportado a la isla-prisión de Makrónisos durante el conflicto civil que estalló en Grecia tras la Segunda Guerra Mundial, donde fue torturado. Luego partió a París para estudiar en el conservatorio. Posteriormente, entre 1967 y 1974, se transformó en un fiero opositor a la llamada Dictadura de los Coroneles, que lo encarceló, prohibió su música y lo envío al exilio.

En esos años fuera de su país el músico comenzó su vínculo con Chile. De visita en el país se reunió con Pablo Neruda y Salvador Allende, donde se comprometió a componer su propia versión del Canto General del poeta nacional. El proyecto se materializó en Estado de sitio, la película que Costa Gavras grabó en Santiago y Valparaíso durante los días de la Unidad Popular -con actuación, entre otros, de Nemesio Antúnez y el fallecido juez Juan Guzmán-, donde incorporó algunas secciones y movimientos adaptados del libro de Neruda.

Durante su exilio, además, luchó durante años por el derrocamiento de los coroneles, dio decenas de conciertos en todos los continentes para pedir la vuelta de la democracia en Grecia y se reunió con diversos líderes mundiales, como el Mariscal Tito, Yasser Arafat, François Mitterrand y Olof Palme.

En 1975 se encargó de la música de Actas de Marusia, la cinta mexicana de 1975 dirigida por Miguel Littín, centrada en un grupo de trabajadores chilenos del salitre. El filme fue nominado a los Premios Oscar de 1975 como Mejor película extranjera -representando a México- y fue parte de la competición oficial del Festival de Cannes de 1976.

“Mikis Theodorakis pasa ahora a la eternidad. Su voz ha sido silenciada y con él todo el helenismo”, dijo el primer ministro Kyriakos Mitsotakis, que decretó tres días de luto nacional. Por su parte, la ministra griega de Cultura, Lina Mendoni, agregó: “Hoy hemos perdido una parte del alma de Grecia. Mikis Theodorakis, nuestro Mikis, el profesor, el intelectual, el resistente, se ha ido. El que hizo que todos los griegos cantaran a los poetas”.