¿Y el derecho a la salud? ¿Y la conclusión del Hospital Regional de Nopala?

**Nuevos programas como el Seguro Popular tampoco logran solventar los mayores problemas de salud de la población, pues la atención recae en la misma cantidad de médicos, enfermeras, laboratoristas, etc., y en la misma cantidad de instalaciones.


¿Y el derecho a la salud? ¿Y la conclusión del Hospital Regional de Nopala?

La Crónica de Chihuahua
24 de julio, 17:00 pm

Por Guadalupe Orona Urías
Dirigente antorchista en el estado de Hidalgo

Uno de los tantos problemas que padece la inmensa mayoría de los mexicanos, como consecuencia de sus escasísimos ingresos o en ocasiones de la falta total de ellos, es la carencia de atención médica: no existen suficientes hospitales ni médicos ni medicinas, nada, para los más de 85 millones de pobres. El poder curarse también se ha vuelto, desde años remotísimos, para las clases desposeídas, un verdadero lujo, del cual, obviamente, no pueden gozar: sólo embadurnadas pueden conseguir, y resignarse, las mas de las veces, a una muerte prematura. Y ante este desolador panorama nos encontramos con una resistencia contumaz de las instituciones gubernamentales para resolver, aunque sea medianamente, la problemática; ciertamente, se han inventado nuevos programas como “El Seguro Popular”, pero que tampoco logran solventar los mayores problemas de salud de la población, pues, aunque legalmente más mexicanos cuentan ya con el derecho efectivo a la salud y es mayor la población que se atiende, dicha atención recae en la misma cantidad de médicos, enfermeras, laboratoristas, etc., y en la misma cantidad de instalaciones; por lo tanto, el servicio y la atención se han tornado más deficientes. Al hombre humilde, productor de la riqueza social, se le roba así la vida; de por sí, como decía el gran Víctor Hugo, “el hombre es un mutilado. Le han deformado el derecho, la justicia, la verdad, la razón, la inteligencia; le han metido en el corazón un salario de cólera y de dolor y sobre el rostro una careta de alegría”. Sin derecho a la salud simplemente se le mata.

¿Cuántas muertes pudieron evitarse si existiera un hospital cerca y con el equipo técnico y humano adecuados que proporcionara una atención eficaz y gratuita a la población? No lo sé. Lo que sí sé es que se necesitan muchos hospitales y también sé que son muchos los recursos que se requieren para poder cubrir toda la demanda, pero también sabemos los mexicanos, al menos los medianamente enterados, que somos la economía número 14 a nivel mundial, es decir, que producimos más riqueza que 182 países. Entonces, recursos sí existen y el gobierno federal debería buscar todos los mecanismos legales para hacerlos llegar a sus arcas y usarlos correctamente para resolver problemas tan graves como el de la salud de su pueblo; pero no solamente no está haciendo lo propio en este terreno, sino que ahora resulta que de todos los recortes al gasto que está efectuando la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a raíz de la fuerte crisis económica por la que atraviesa nuestro país, agudizada por la caída del precio del petróleo y la devaluación del peso, a uno de los sectores que se le reducirá el presupuesto es el de salud: por más de 3 mil 500 millones de pesos. ¿Por qué no se recorta mejor el presupuesto al INE y a todos los partidos políticos?

El Estado mexicano no puede, no debe renunciar de facto a su obligación de garantizar el derecho a la salud de su población. Y tampoco debe transferir dicha obligación a fundaciones u organizaciones “altruistas”, como recientemente le criticó la Organización de las Naciones Unidas (ONU): “Al Comité le preocupa que buena parte de los recursos para la rehabilitación de las personas con discapacidad del Estado Parte sean objeto de administración en un ente privado como Teletón”. Además, observa que dicha campaña promueve estereotipos de las personas con discapacidad como sujetos de caridad, indicó el organismo de la ONU en una nota publicada el pasado 3 de octubre: “El Comité insta al Estado Parte a establecer una distinción clara entre el carácter privado de las campañas Teletón y las obligaciones que el Estado debe acometer para la rehabilitación de las personas con discapacidad”. Asimismo, le recomienda desarrollar programas de toma de conciencia sobre las personas con discapacidad como titulares de derechos. De acuerdo con la revista Proceso, el Teletón recibe anualmente aportaciones por alrededor de 279 millones de pesos de diferentes estados de la república, sin sumar aquí aportaciones de carácter federal. También señala, que expertos de la ONU son contundentes: “En sus campañas para obtener fondos, la Fundación Teletón “atenta contra la dignidad de las personas con discapacidad” y “refuerza los estereotipos” en torno a ellas. Y agregan que la supuesta labor filantrópica de esa institución privada le da pretexto al gobierno para dejar de cumplir una de sus funciones irrenunciables, sin contar con los ríos de dinero y bienes públicos que los estados de la República le hacen llegar a la instancia encabezada por Fernando Landeros”.

Por lo pronto, nosotros, los antorchistas, seguiremos contribuyendo para que se haga efectivo el derecho a la salud y continuaremos insistiendo para que se cumpla la palabra empeñada de la actual administración estatal y se complete el proyecto de la construcción del Hospital Regional de Nopala y que no quede, como se pretende, en la categoría de un Centro de Salud Ampliado. Porque la gente de la región de Nopala lo demanda y lo necesita y porque fue un compromiso, debe hacerse una realidad. Una vida mejor es posible, un nuevo amanecer es ineluctable: “El alba es invencible, llegará. Posee el haz de luz irresistible” (Víctor Hugo).

¡Sea el primero en escribir un comentario!

---ooOoo---