Tribu Lipán Apache lucha contra la discriminación y el odio para preservar su cultura

“El gobierno mandó a 200 soldados a cruzar el border y matar a los lipanes y entonces pensaron que se deshicieron de todos los lipanes, pero a muchos los mandaron a Nuevo México, a otros a Oklahoma”.


Tribu Lipán Apache lucha contra la discriminación y el odio para preservar su cultura

La Crónica de Chihuahua
25 de mayo, 17:17 pm

Chihuahua, Chih.- Hasta sus 32 años, Anita Anaya descubrió que su verdadera identidad étnica era Lipán Apache. Por seguridad sus padres decidieron ocultarse y llevar una vida como mexicanos mestizos por miedo de ser víctimas de un ataque.

La historia de Anita no es un caso aislado. La migración de este pueblo nativo arrastra una larga lucha contra la discriminación y la cacería en su contra por el imperio español en 1600, y que se extendió hasta 1873.

Para Anita, la palabra indio es ofensiva: “Gente indígena, somos gente indígena. Nuestras familias han estado aquí de años, viajábamos hasta la china, viajábamos hasta saltillo.”
Pero su familia logro ocultarse. De las historias que le han contado recuerda que una de sus descendientes sobrevivió a esta masacre y, a la edad de 7 años, caminó más de 250 millas junto a otro niño de 10 años, desde el remolino México cruzaron a Brackettville, hasta llegar a San Juan Texas.

“El gobierno mandó a 200 soldados a cruzar el border y matar a los lipanes y entonces pensaron que se deshicieron de todos los lipanes, pero a muchos los mandaron a Nuevo México, a otros a Oklahoma”.

Fue a partir de este momento que su tribu se tuvo que “camuflar” socialmente por miedo algún otro ataque. Por estar tan cerca a la frontera con México, sus padres la criaron como mexicana y ella vivió así, creyendo que era mexicana y adoptando el español como su idioma.

La razón por la cual sus papás nunca le hablaron de esto, menciona, es porque según ellos “los niños no saben mentir”.

Una vez que conoció sus orígenes étnicos, Anita dejó de tomar cualquier tipo de medicamento para empezar una vida más saludable y apegada a la naturaleza.

“Dejé todo químico y todo lo que como o consumo es algo saludable, o si no hierbas naturales para las enfermedades”

También habla de la importancia de cuidar y respetar la tierra, un valor que se ha venido perdiendo con las nuevas generaciones y por el desinterés de la gente.

“Nosotros seguíamos el clima, los búfalos seguían el clima y nosotros seguíamos a los búfalos, y a veces si nos cobijábamos con las pieles del búfalo, pero no matábamos al animal no más por matarlo, lo matábamos porque teníamos más hambre. Respetábamos a la tierra, mucho porque decimos que es la madre de nosotros, nos da de comer, le da de comer a los animales. Nosotros nos comemos a los animales a los pájaros a las aves entonces hay mucho que hay que respetar, y no la estamos respetando”

Anaya hace lo posible por platicar de su origen, lo que para ella representa ser una Lipán Apache que han logrado sobrevivir y quiere que la gente sepa que su cultura sigue viva, por lo que porta orgullosa la vestimenta que ella misma confecciona.

El nombre lipán significa “la gente gris claro”. Esto viene de la palabra lipan para un color gris claro (kleh-pai) y la palabra para la gente o la tribu (indeh o ndé).

La discriminación continúa

Aunque la cacería contra la tribu terminó, la discriminación todavía los persigue. En la lucha para el reconocimiento de su etnia han soportado malos tratos y abuso por autoridades estatales y municipales.

Una muestra de ello, comentó el representante legal de la tribu Lipán apache, Iván Alexander De León Aguirre, fueron las trabas que el Gobierno del Estado puso para que se realizara en Chihuahua el cuarto encuentro de la comunidad Ndeé Apache, lo que los obligó a cambiar la sede y el programa tres días antes.

Pese a que habían recibido apoyo para promocionar el evento, destacó que Protección Civil del estado les intentó cobrar “moches” por entregarles el permiso, mientras que Roberto Barrios de la dirección de Turismo del Ayuntamiento, les quiso cobrar por plato de comida 80 pesos.

“En Protección Civil nos pidieron moches de mil pesos por día, algo que no podemos pagar. También nos apreció mal que el encargado de la Hacienda el Torreón, nos quería cobrar la comida muy cara. Al encuentro vinieron compañeros rarámuri y pimas por sus medios y Roberto Barrios quería que pagaran por un plato de comida 80 pesos cuando no tienen dinero”

Iván consideró que la lucha que han emprendido para preservar su cultura es más grande que las trabas institucionales, por lo que no permitirán que la discriminación contra su pueblo los calle.

“Ellos no querían ayudarnos y creo que ahí te puedo dar una respuesta de por qué nos desplazamos, de porque no hay cultura apache aquí y no sólo a nosotros, aquí nos discriminan y la cultura va desapareciendo”

El encuentro inició este jueves en una granja privada por la carretera Aldama-Ojinaga, en donde decenas de descendientes de la tribu se concentraron para realizar ceremonias sagradas, danzas y talleres para promover su cultura.

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