Sobre el Día Nacional del Libro

Por Brasil Acosta Peña


Sobre el Día Nacional del Libro

La Crónica de Chihuahua
15 de noviembre, 15:47 pm

(El autor es Doctor en Economía por El Colegio de México, con estancia en investigación en la Universidad de Princeton, fue catedrático en el CIDE.)

Amoxtli eran los libros pintados de nuestros antepasados mexicanos. Amoxtlatiloyan, la biblioteca donde se conservaban estos reservorios de historia y de leyendas. Por ejemplo, llega hasta nuestros días la leyenda que indicó a los mexicanos el lugar donde debían asentarse y fue en el sitio en que un águila debía devorar a una serpiente sobre un nopal. Tal representación quedó en un Amoxtli y tal fue su significación que hoy está plasmada esa leyenda en nuestra bandera nacional. Nezahualcóyotl en Texcoco impulsó una de las más bastas bibliotecas de “libros pintados” del México antiguo; su hijo Nezahualpilli conservó la tradición, hasta que, con la llegada de los españoles Tomás de Torquemada, dominico e inquisidor, quiso borrar la cultura mexicana y quemó los Amoxtli con lo cual, lamentablemente, perdimos una gran cantidad de información, como la que se perdió con el incendio provocado en la biblioteca de Alejandría.

Las siguientes frases de hombres grandes de la humanidad, sirven de luz y guía de la importancia del libro:

“De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro”. Jorge Luis Borges.

“El libro es fuerza, es valor, es fuerza, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor”. Rubén Darío.

“El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho” y “La pluma es la lengua del alma”. Miguel de Cervantes.

“La escritura es la pintura de la voz”. Voltaire.

“Lee y conducirás, no leas y serás conducido”. Santa Teresa de Jesús.

“A través de los libros entramos en contacto con los grandes genios de la humanidad, aunque ya no están con nosotros, es una forma de hablar en vida con los muertos” Aquiles Córdova Morán.

“Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres”. Heinrich Heine.

“Carecer de libros propios es el colmo de la miseria”. Benjamin Franklin.

“Un hogar sin libros es como un cuerpo sin alma”. Cicerón.

"La lectura literalmente cambia el cerebro". "Cuando leemos a nivel superficial -con las nuevas tecnologías leemos en promedio 100 mil palabras-, sólo estamos obteniendo la información. Cuando leemos profundamente, estamos usando mucho más de nuestra corteza cerebral", afirma la neurocientífica Marianne Wolf. “La alfabetización es uno de los más grandes inventos de la especie humana", que no sólo es útil sino tan poderoso que transforma nuestras mentes y aún más, "la lectura es un conjunto adquirido de habilidades que literalmente cambia el cerebro… Lo que hace es explotar un principio de diseño en el cerebro humano, que le permite hacer nuevas conexiones entre regiones visuales, regiones del lenguaje, regiones para el pensamiento y la emoción", señala la investigadora.

"La lectura aporta tres poderes mágicos: creatividad, inteligencia y empatía", le dijo a BBC Ideas Cressida Cowell, escritora de literatura infantil y autora de la serie "Cómo entrenar a tu dragón". "Leer por el gusto de hacerlo es uno de los dos factores clave en el éxito económico posterior de un niño. Es más probable que no termines en prisión, que votes, que seas dueño de tu propia casa...".

"Tu cerebro entra en un estado meditativo, un proceso físico que ralentiza los latidos del corazón, te calma, y reduce la ansiedad", afirma Berthoud, para quien, por ejemplo, el remedio para la "claustrofobia, rabia, agotamiento" es la novela de Nikos Kazantzakis "Zorba el griego".

“Leer en una pantalla conduce a una comprensión de lectura más pobre que leer en papel", explica el Programa Internacional de Cooperación Europea en el Campo de la Investigación Científica y Técnica, COST; al tiempo que afirma que: “las investigaciones muestran que la cantidad de tiempo que se dedica a leer textos de formato largo está disminuyendo y, debido a la digitalización, la lectura se está volviendo más intermitente y fragmentada", algo que podría "tener un impacto negativo en los aspectos cognitivos y emocionales de la lectura”.

Pues bien, más de la mitad de los hogares mexicanos tienen entre cero y diez libros como biblioteca y México sigue siendo un país de pocos lectores, pues según datos del INEGI en promedio, una persona lee 3 libros por año. Además, de acuerdo con la UNESCO, nos encontramos en la posición 107 de 108 países con menos lectores. Esta realidad nos golpea en el rostro y el nuevo gobierno morenista no tiene intenciones de remediarlo, pues no hay programas en la dirección correcta.

En el Movimiento Antorchista queremos formar un hombre nuevo que sea un lector asiduo y gustoso para que con su cultura aprenda a distinguir de los discursos oficiales la verdad y la mentira; que aprenda a no ser engañado aún cuando lo que se le dice parecer ser verdadero y convincente; que los mexicanos aprendan a pensar y a razonar críticamente, es decir, más allá de nuestras primeras impresiones, descubrir la esencia de los fenómenos; conocer sus profundidades y aprender a aceptar cuando no tenemos razón y defender enérgicamente nuestras ideas cuando la tengamos. Cultivar la mente de los mexicanos para alcanzar la libertad, como lo visionó José Martí; o como decía Ignacio Manuel Altamirano: “el pueblo culto será rey, ignorante, vivirá siempre bajo una vergonzosa tutela”. Por eso, hay que leer, hay que conocer la historia, la ciencia, la novela humana y para ello hay que incursionar en la lectura de los grandes: Miguel de Cervantes Saavedra, Oscar Wilde, Emile Zola, Esquilo, Sófocles, Platón, Marx, Engels, Lenin, Tolstoi, entre muchísimos otros; pero también hay que leer a los grandes autores mexicanos: Fernández de Lizardi, Ignacio Manuel Altamirano, Ignacio Ramírez, Vicente Rivapalacio, Rafael Delgado, Manuel Payno, Melchor Ocampo, Mariano Otero, entre otros muy grandes también que por espacio no podemos mencionar.

Demos acceso a los libros en formato digital, pero no renunciemos a los libros de papel. Hagamos de México un país de lectores, de hombres y mujeres cultos que puedan distinguir, gracias a la lectura de los libros, la verdad y la mentira y conduzcan sus vidas alejadas del engaño. Sirva la lectura de los libros para la construcción de una patria más libre, más justa, más soberana, más equitativa con todos sus hijos.