Se cumplen 29 años del aniversario luctuoso de Francisco R. Almada

**Se montó una guardia de honor por parte de los asistentes, además de que se ofreció una breve reseña de Francisco R. Almada, la cual estuvo a cargo de su sobrino Sergio Almada Ortiz.


Se cumplen 29 años del aniversario luctuoso de Francisco R. Almada

La Crónica de Chihuahua
3 de junio, 15:44 pm

Chihuahua, Chih.- En el marco del 29 aniversario luctuoso de Francisco R. Almada, la Secretaría de Educación y Deporte en coordinación con la Comandancia de la V Zona Militar y la presidencia municipal de Chihuahua, realizó una ceremonia protocolaria.

El acto solemne se efectuó en el busto erigido en su memoria, el cual se ubica en el Parque Lerdo de la ciudad de Chihuahua, lugar en donde se dieron cita familiares y amigos del distinguido personaje chihuahuense, así como diversas autoridades.

Durante la ceremonia se montó una guardia de honor por parte de los asistentes, además de que se rindió una breve reseña de Francisco R. Almada, la cual estuvo a cargo de su sobrino Sergio Almada Ortiz.

Don Francisco R. Almada nació el día 4 de octubre de 1896 en la Villa de Chínipas, hoy con el nombre de Chínipas de Almada en su honor, en 1918 el pueblo de Chínipas le ofreció el puesto de Presidente Municipal, tuvo el mando de enero a marzo, después fue electo para continuar en la Presidencia para el período de 1919-1920 y 1921-1922.

Se desempeñó como diputado local y diputado federal, en 1928 se le designó como Subdirector Escolar, posteriormente ocupó la Presidencia Estatal del Partido Nacional Revolucionario, y fue Gobernador Interino en dos ocasiones, del 3 de julio al 9 de noviembre de 1929 y en 1930, y falleció el 3 de junio de 1989 en la Ciudad de Chihuahua.

«Fue niño inquieto, acucioso, diligente y de destacada inteligencia, hombre de carácter noble y voluntad firme, aficionado al estudio, de impecable trayectoria y marcada honradez, hombre que siempre fue parte del pueblo con el que compartía anhelos y esfuerzos, un hombre que sentía el orgullo de ser chihuahuense», expresó sobrino Sergio Almada.

Agregó que su tío consideraba fundamental la historia en la vida de los pueblos, ya que de ella emana su esencia y sus raíces, por lo cual los libros que escribió le merecieron el título del «historiador más ilustre del estado», por su certeza para citar documentos y testimonios, hechos y fechas.

Como político tuvo muchos y muy diversos cargos que ejerció con férrea voluntad de hombre íntegro que fue, como fueron: diputado local y federal, Presidente Municipal de Chínipas y dos veces Gobernador, durante una época económica, política y social muy complicada, además enfrentó un golpe de estado con la valentía que lo caracterizó.

Asimismo, su sobrino resaltó la labor de Don Francisco R. Almada en favor de la educación chihuahuense, quien fue un hombre autodidacta, que formalmente sólo cursó la educación primaria y que con su certificado en la mano salió en busca de nuevos horizontes, logrando grandes aportaciones en el campo de la educación.

Se desempeñó como maestro rural, Director de Escuela, y diversos puestos que incluyeron Jefe de Departamento de Educación Pública y Vicepresidente del Consejo Estatal de Alfabetización, trabajó empeñosamente convencido que la educación es central para el desarrollo de los individuos, y que a través de ella se materializan las habilidades y los valores de los hombres, generando el desarrollo y bienestar de la sociedad.

«Para mi tío, el Magisterio era todo un apostolado, por lo cual impulsó a cientos de jóvenes a los estudios y a muchos apoyó con becas, fue el primer cronista de la Ciudad de Chihuahua y Consejero de la UACH, aún y cuando no era universitario, su preparación, su criterio y sus méritos fueron suficientes para su buen desempeño, promovió la formación de diversas escuelas, entre ellas, el primer jardín de niños en este Parque Lerdo», aseveró.

Destacó que Don Francisco R. Almada dejó un legado histórico, social y político invaluable, pero antes que nada fue un ser humano que amaba a sus coterráneos y a su patria, testimonio de esto es su obra, y por lo tanto siempre tendrá el cariño y la gratitud de su familia y de todos los chihuahuenses, «es responsabilidad de las generaciones presentes y futuras, conocer y transmitir su obra, pero sobre todo, vivir con los pilares que nos enseñó; conducirse con la verdad, amar a nuestra tierra, tener convicciones profundas. y valores sólidos frente al destino», concluyó Sergio Almada Ortiz.

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