Se agudiza la crisis migratoria en México, esta vez estalla en la frontera norte

**Hasta 10 mil personas se quedaron debajo de un puente del lado estadounidense, en el poblado de Del Río, Texas, esperando en vano que las autoridades migratorias les concedan algún estatus que les permita la estancia legal allá.


Se agudiza la crisis migratoria en México, esta vez estalla en la frontera norte

La Crónica de Chihuahua
22 de septiembre, 05:52 am

La crisis migratoria en México, que se agudizó en la frontera sur de Chiapas en días pasados con la disolución violenta de cuatro caravanas migrantes por parte de las fuerzas armadas mexicanas, se trasladó ahora a los estados de la frontera norte.

El hecho más significativo de esta nueva etapa lo constituye la aglomeración de hasta 10 mil personas que se quedaron debajo de un puente del lado estadounidense, en el poblado de Del Río, Texas, esperando en vano que las autoridades migratorias de ese país les concedan algún estatus que les permita la estancia legal allá. A Del Río habían llegado a pie tras cruzar la cortina de una represa que desborda hacia el río Bravo una lámina de agua de escasa profundidad y que permite el cruce fácil desde Ciudad Acuña, Coahuila.

Del lado mexicano, el gobierno de la Cuarta Transformación los ha tratado con la punta del pie y los deporta sin darles oportunidad de apelar o de tramitar su estancia temporal, ni de poder trabajar, o bien los mantiene amontonados en las estaciones migratorias sin higiene, sin comida ni agua. A cada caravana que se ha atrevido a ir más al norte de Tapachula, la han disuelto a golpes. Los han apresado y les aplican la deportación inmediata sin mayor trámite hacia zonas despobladas de Guatemala, sin importar su nacionalidad.

LOS MALTRATAN AQUÍ Y LOS MALTRATAN ALLÁ

Pues bien, del lado americano de la frontera, en cuestión de maltratos no se han quedado atrás. Apenas este domingo 19 de septiembre, las autoridades estadounidenses retiraron a los migrantes de la ciudad de Del Río, Texas, donde miles de personas, en su mayoría haitianos, se habían reunido debajo del puente ya citado.

Periodistas de Reuters vieron un autobús blanco escoltado por agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) que ingresaba al aeropuerto de Del Rio y luego un grupo abordando un avión de la Guardia Costera. Una fuente policial dijo que las personas eran migrantes y una fuente familiarizada con operaciones en el aeropuerto afirmó que la aeronave se dirigía a El Paso, Texas.

Mientras, Tom Cartwright, del grupo de defensa Witness at the Border (Testigos en la frontera), que rastrea los vuelos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), dijo a Reuters que el domingo tres vuelos salieron de Texas, uno de Laredo y dos de San Antonio, llevando haitianos hacia Haití.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció el sábado que estaba acelerando las expulsiones a Haití, enviando más agentes de la CBP a la zona y otras medidas para abordar el desafío humanitario y político que plantean miles de personas que se refugian en condiciones cada vez más precarias debajo del puente que une Del Rio con Ciudad Acuña en México.

Funcionarios de ambos lados de la frontera coincidieron en que la mayoría de los migrantes eran de Haití.

“RESCATAN” A INDOCUMENTADOS EN PUEBLA Y CHIHUAHUA

Agentes del Instituto Nacional de Migración de México (INM) rescataron este viernes a 133 indocumentados en “condiciones insalubres” en una casa de seguridad en San Francisco Tlaltenango, Puebla. Del total, había 45 menores de edad, según un comunicado.

Así dicen ellos, utilizan el término “rescatar” cuando expresan la acción de perseguir y aprehender a inmigrantes ilegales. Es una forma de “suavizar” el hecho brutal de cortar el viaje de estos esperanzados seres hacia la frontera norte.

En un operativo en conjunto de la policía ministerial y estatal, hallaron una vivienda a 45 minutos de la ciudad de Puebla y ahí encontraron a los indocumentados. Dentro de la propiedad, había 53 personas que provenían de Guatemala, 43 de El Salvador, 24 de Honduras, 11 de Nicaragua y dos de Haití. Ninguno pudo comprobar su permanencia temporal en México.

La otra acción de “rescate” se dio en la ciudad capital de Chihuahua. Más de 300 indocumentados fueron detenidos en un domicilio de la colonia Granjas Cerro Grande. Un operativo conjunto, en el que participaron elementos de la Comisión Estatal de Seguridad, Policía Municipal y agentes de la Fiscalía General del Estado, se desplegó en el cruce de las calles Octava y Táscate. Cabe mencionar que también en esta ciudad, el pasado 19 de agosto en la colonia Nuevo Triunfo fueron rescatadas otros 65 migrantes.

EL CASO DE LOS HAITIANOS: OPERATIVO CONJUNTO ENTRE EEUU Y MÉXICO}

Estados Unidos cerró su frontera con México en Del Río, Texas, este domingo en un intento por frenar la entrada de migrantes en el lugar, donde miles de migrantes de haitianos han establecido un campamento.

Casi una veintena de vehículos del Departamento de Seguridad Pública de Texas estaban estacionados en el puente y el río donde desde unas tres semanas los migrantes estaban cruzando desde Ciudad Acuña en México hacia Del Río, Texas. Los agentes colocaron cinta amarilla para impedir el paso hacia una represa que los migrantes estaban usando para cruzar hacia territorio estadounidense.

Un policía mexicano en su lado de la frontera reveló que, de hecho, el operativo es conjunto, ya que desde Acuña no se le permitirá pasar más a los migrantes. El oficial no quiso dar su nombre.

Al mismo tiempo las autoridades norteamericanas empezaron a repatriar este domingo a algunos de los miles de haitianos que están allí.

Muchos de los migrantes llevan años viviendo en Latinoamérica, pero están ahora pidiendo asilo en Estados Unidos, al desaparecer las oportunidades económicas en Brasil y otras naciones. Miles de ellos han estado viviendo bajo un puente en Del Río, una ciudad en la frontera entre Texas y México.

Muchos de los migrantes han dicho que no se dejarán cohibir por las acciones estadounidenses. Otros afirman que no pueden regresar a Haití debido a la inestabilidad en el país tras el reciente sismo y el asesinato del presidente Jovenel Moïse.

“En Haití no hay seguridad”, comentó Fabricio Jean, un haitiano de 38 años que llegó a Texas con su esposa y dos hijas. “El país está sumido en una crisis política”.
Una fuente oficial le indicó a The Associated Press que lo más probable es que los vuelos de repatriación comiencen este domingo, y que habrá entre cinco y ocho por día. Otra fuente indicó que habrá solo dos vuelos por día.