Revelan en El Paso fraude contra estudiantes que vivían en Juárez

**La estrategia de un grupo de funcionarios escolares de El Paso para evitar la pérdida de fondos federales por las bajas calificaciones de ciertos planteles era excluir, a toda costa, a los estudiantes procedentes de México, de los exámenes «TAKS».


Revelan en El Paso fraude contra estudiantes que vivían en Juárez

La Crónica de Chihuahua
16 de junio, 09:37 am

Los estudiantes procedentes de México se volvieron un “problema”, porque la mayoría no hablaba inglés, lo que generó un sobrecupo de estudiantes en clases. Esto provocó una “cacería” de estudiantes que cruzaban el puente todos los días. Según Chávez, a estos alumnos se les tomaba fotografías para utilizarlas en su contra diciendo que no podían estudiar en Estados Unidos si vivían en Juárez.

Karen Valdez/ El Diario de El Paso

El Paso, Texas.- Parte de la estrategia de un grupo de funcionarios escolares de El Paso para evitar la pérdida de fondos federales por las bajas calificaciones de ciertos planteles era excluir, a toda costa, a los estudiantes procedentes de México.

El jueves durante el juicio contra los exadministradores del Distrito Escolar Independiente de El Paso (EPISD), Jesús Chávez, exdirector de Bowie High School, testificó cómo fue que los alumnos mexicanos se volvieron “blanco” de la conspiración.

Chávez dijo en julio de 2016 que manipuló expedientes de estudiantes, cifras de asistencia y sacó a estudiantes del décimo grado para no afectar “los números” del resultado del examen estatal TAKS de la escuela.

Sin titubear, el exdirector detalló cómo se involucró en el fraude escolar, en el que se alteraban las cantidades de alumnos que debían tomar el examen estatal conocido como TAKS para no perder fondos federales.

“La orden de (Lorenzo) García era clara, había que sacar a la escuela del problema en el que estaba (la iban a cerrar) y sólo sacando a ciertos estudiantes podríamos salir de eso”, indicó Chávez.

Mencionó que los estudiantes procedentes de México se volvieron un “problema” ya que la mayoría no hablaba inglés, generando un sobrecupo de estudiantes en clases LEP. Lo que provocó una “cacería” de estudiantes que cruzaban el puente todos los días.

Según Chávez, a estos alumnos se les tomaba fotografías para utilizarlas en su contra diciendo que no podían estudiar en Estados Unidos si vivían en Juárez.

“No sé quién dio esa orden, pero era lo que pasaba”, dijo.

Pero esto no fue todo, ya que por órdenes de “superiores”, a los alumnos que habían cursado la escuela en México no se les acreditaban las clases para poder mantenerlos en noveno grado.

“Les decíamos que les faltaban algunos créditos mientras pasaba la época de exámenes y ya después les decíamos que ya los habían obtenido y los movíamos directamente al onceavo grado”, explicó.

Cuando el fiscal le preguntó a Chávez que si estas acciones eran por el bien de los estudiantes, el exdirector contestó que no.

“Todo era en beneficio del distrito, no de los alumnos”, recalcó.

Por su participación en el fraude, a Chávez le fueron retiradas sus licencias para ser director o administrativo, pero no así su licencia como maestro, la cual sólo fue suspendida por cinco años. Accedió a testificar contra sus excolegas y no recibió cargos criminales.

Como parte de su testimonio, comentó que se reunía con los alumnos de “bajo nivel” o que no iban a graduarse para presionarlos a dejar sus estudios culpándolos del mal estado de la preparatoria, asegurándoles que si se iban las cosas mejorarían.

Mientras que a los alumnos que querían seguir estudiando los “bloqueaba” para que no se pudieran inscribir en Bowie.

“Les decía que tenían que venir con sus papás, aunque esto no era verdad. El caso era mantenerlos fuera”, comentó.

Ya que según Lorenzo García, ex superintendente de EPISD, Damon Murphy, ex superintendente adjunto y James Anderson, superintendente asistente, era muy simple lograr los “objetivos” si se hacían las cosas como “tenían” que hacerse.

“Decían (García, Anderson y Murphy) ‘no te dispares en la pierna’ solo no los inscribas y ya”, relató.

Las cosas salen mal

Ante la negativa de los administradores de Bowie en inscribir a alumnos, en la escuela los padres de familia comenzaron a quejarse con la oficina central de EPISD, lo que encendió “los focos rojos”.

“Cuando vieron que todo se estaba descubriendo, quisieron decir que todo había sido mi culpa, que todo fue mi plan. Como ya no les convenía yo era el malo”, dijo Chávez.

Agregó que aunque el distrito quería hacer creer que todo el problema estaba en Bowie, la “realidad” era que todas las escuelas en EPISD estaban haciendo lo mismo.

Acusando directamente a John Tanner, ex director de Austin High School de realizar las mismas prácticas en la escuela a su cargo.

“Yo no entendía porque solo yo estaba en el ojo del huracán si todas las otras escuelas estaban en lo mismo”, mencionó.

Esto debido a que las quejas llegaron a oídos de Mark Mendoza, director de Servicios para Alumnos de EPISD.

“Las quejas comenzaron a aumentar así que hable directamente con Chávez para que los dejara inscribirse, pero jamás me hizo caso”, relató Mendoza, cuyo trabajo es cerciorarse que los alumnos de todo el distrito sean admitidos en las escuelas y puedan terminar su educación.

Con la negativa del entonces director de Bowie, Mendoza optó por confrontarlo en persona, pero para su sorpresa Chávez le contó lo que se estaba haciendo para “mejorar”.

“No lo podía creer. Cuando intenté pedir ayuda a Murphy la respuesta fue todo es por bien los alumnos. Que no viera el vaso medio vacío, sino medio lleno”, dijo Mendoza.

Lo cual lo llevó a convertirse en un informante más del FBI.

No enfrentará cargos

A pesar de que Chávez formó parte del fraude escolar, no enfrenta ningún cargo criminal ya que se volvió un “informante” del FBI desde 2011.

“Yo hacía lo que mis superiores me decían, ellos aseguraban que todo era legal pero sentía que moralmente estaba mal. Así que hablé con un amigo del FBI y le conté”, expresó.

Cuando el agente del FBI le dijo a Chávez que lo que estaba sucediendo era un delito grave, este optó por darles información detallada del fraude.

Elizabeth Rogers, abogada de la defensa, cuestionó a Chávez sobre un posible acuerdo con el gobierno para evitar “pisar la cárcel”, lo cual fue negado por el hombre.

“Le estás diciendo al jurado que no tienes un acuerdo, pero conspiraste para romper las leyes y ¿no tendrás ningún cargo?”, preguntó Rogers. Chávez solo contestó “Así es”.

El fraude escolar

Desde diciembre del 2010 el FBI había estado investigando que varias escuelas dentro de EPISD manipulaban los resultados del examen estatal conocido como ‘TAKS’ evitando que estudiantes con “problemas de inglés” tomaran dicha prueba con la única finalidad de asegurar fondos federales.

Así como también retenían en noveno grado a los estudiantes que consideraban que no pasarían las pruebas, para después ser promovidos al onceavo grado evitando que tomaran el examen.

Los implicados son Anderson, Tanner, Diane Thomas, Mark Tegmeyer y Nancy Love quienes enfrentan los siguientes cargos:

Tanner es acusado por conspiración para defraudar al Gobierno federal, conspiración para cometer fraude postal, fraude postal y represalias contra testigos.

Tegmeyer enfrenta un cargo por conspiración para defraudar al Gobierno federal, un cargo de conspiración para cometer fraude postal, así como un cargo por fraude postal y uno más por represalias contra testigos.

Anderson tiene cargos por conspiración para defraudar el Gobierno federal, conspiración para cometer fraude postal, fraude postal, complicidad en fraude postal y falsedad de declaración a una agencia gubernamental.

Thomas solo tiene un cargo por tomar represalias contra testigos del caso. Love enfrenta un cargo por mentir ante una corte federal y otro por tomar represalias contra testigos.

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