Preiodistas calumniadores

**​¿Por qué Carlos Marín reaccionó furiosamente ante este acotamiento de Meade? ​Porque lo exhibía como un crítico que juega un rol político, papel preponderante en el equipo de López Obrador y que para cumplir su misión, oculta la verdad de los hechos.


Preiodistas calumniadores

La Crónica de Chihuahua
15 de mayo, 21:00 pm

Por Eleusis Córdova Morán

El martes 8 de mayo en entrevista realizada a José Antonio Meade, candidato del PRI a la Presidencia de la República, el periodista Carlos Marín, de manera grosera y altanera, acusó al candidato de demagogo y de juntarse con asociaciones clientelares, de conducta casi delictiva, como Antorcha Campesina.

​Meade alcanzó a ripostar que él pensaba (Meade) que Carlos Marín se refería a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, que es la que “nos agarró a palos y con piedras”.

​Alterado Carlos Marín, sintiéndose intocable e inatacable, de manera astuta y poco honrada, disfrazó su ataque de “planteamiento”, aunque hay que agregar, aceptando sin conceder, que su planteamiento es parcial, sesgado, pues nunca rectificó mencionando ni planteando el carácter violento de la CNTE, a pesar de las pruebas que sobre su actuar circulan a nivel nacional y de la acotación del candidato priista.

​Antorcha Revolucionaria, de diferentes maneras y de forma reiterada, ha exigido a todos los periodistas que se atreven a lanzar este tipo de acusaciones, que demuestren la veracidad de sus dichos. Sólo hemos recibido como respuesta a esta exigencia nuestra, como pruebas “irrefutables”, citas de otros periodistas que han dicho las mismas mentiras e igual de infundadas, pero nunca han demostrado con pruebas al canto el carácter delictivo de nuestra organización. Es decir, prueban sus calumnias con otras calumnias.

​Prueba de lo que aquí afirmamos es la entrevista, en Milenio TV, a José Antonio Meade. ¿En qué hechos sustenta Carlos Marín su acusación de organización delictiva que endilga a Antorcha Revolucionaria? En ninguno.

​¿Por qué no coloca dentro de ese grupo a la CNTE, y a los grupúsculos afines a López Obrador, cuyo distintivo esencial es quemar oficinas, romper mítines violentamente, destruir edificios públicos, y tener a Oaxaca y al Gobierno sometidos a punta de balas, piedras, bombas molotov y desórdenes, a su voluntad y capricho? No lo hacen porque son santos de su devoción. En cambio, calumnian y ofenden a Antorcha, porque no somos hermandad de su cofradía.

​¿Por qué reaccionó furiosamente ante este acotamiento de Meade?

​Porque lo exhibía como un crítico que juega en el rol político, papel preponderante en el equipo de López Obrador y que para cumplir su misión, oculta la verdad de los hechos, pues lo que Milenio TV y Diario buscan, mediante el disfraz de “periodista democrático” y de “crítico insobornable”, es presentar a los ojos de la opinión pública a López Obrador y a su séquito como los inmaculados salvadores de la Patria, aunque para ello haya que ocultar a la CNTE, a los “Napitos”, y a todo el séquito de rufianes que queman incienso al líder de MORENA, para ocultar los intereses inconfesables que hay detrás del apoyo que se le brinda a López Obrador, sin importar que para ello haya que desprestigiar y calumniar a organizaciones cuyo “delito” es trabajar leal y sinceramente en favor de los pobres de México.

​Hoy, de manera nítida, queda demostrado quiénes apoyan a López Obrador. El ataque de Carlos Marín no es gratuito, ni busca exhibir a los verdaderos delincuentes, pues si eso fuera, por fuerza tendría que mencionar al racimo de horca que acompaña al candidato de MORENA. Lo hace porque el grupo económico al que sirve le ha ordenado que intensifique la campaña en contra del PRI para favorecer a López Obrador, con cuyo triunfo se verán beneficiados los poderosos del grupo Milenio. Por tanto, si triunfa López Obrador, gobernará con y para los poderosos que lo financian. De eso no hay ninguna duda.

​¿Y los pobres? Ésos serán una vez más víctimas del engaño de políticos que hablan en su nombre, de los que fingen defenderlos, pero que en los hechos los detesta y los maltrata, que usan su indigencia como la vía segura para acceder al poder, pero que nunca han hecho ni harán nada para proporcionarles una vida más digna y más humana. Por lo tanto, su suerte no cambiará con el arribo de López Obrador al poder. Para que cambie la vida de los pobres de manera radical, es indispensable el crecimiento y consolidación de su verdadera organización, que es Antorcha Revolucionaria. En la realización de esta tarea debemos poner todo nuestro empeño y decisión, pues nuestra liberación será obra de nosotros mismos y no de santos que almuerzan.

​Entonces y sólo entonces la vida será otra, y los mexicanos tendremos un país de nosotros y para nosotros.

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