No al narco en el Beisbol de Chihuahua

**La “plaza” del Beisbol no es de un grupo, delincuencial o no; es de los aficionados, es de los peloteros, de los directivos, de los medios de comunicación… de la gente que hace y ama el Beisbol cada día y así debería seguir.


No al narco en el Beisbol de Chihuahua

La Crónica de Chihuahua
17 de mayo, 09:00 am

Nos han advertido que esta información no debe ser pública porque podría estar de por medio nuestra vida. Lo sabemos. Decir la verdad, en Chihuahua y en México, es firmar la propia sentencia de muerte.

Editorial de El Cierre (elcierre.com.mx)

Si bien es cierto que el Beisbol de Chihuahua no ha sido puro -al menos en los últimos 20 años-, se han guardado ciertas apariencias y, en un silencio cómplice, se aplica el “dejar hacer y dejar pasar”, estrategia que dio resultado al mantener a distancia y casi sin injerencia directa en las decisiones a aquellos con actividades no legales.

Dos casos recientes marcaron el Beisbol de la entidad. En el 2014, un aspirante a dirigir la Décima Zona, Madera, se apersonó en las oficinas de la Liga Estatal de Beisbol, en el estadio Almanza de Chihuahua capital, con un portafolio lleno de billetes, buscando comprar el nombramiento. Fue rechazado.

En el 2015, poco antes de iniciar el torneo, la Directiva de la Décima Zona solicitó que se cambiara la sede de la segunda serie, cuando los visitaría Dorados, debido a que “los que mandan” decidieron organizar un baile con bandas sinaloenses en el Estadio Madera. En principio, la propuesta fue rechazada, pero luego la Liga se vio obligada a ceder y el primer duelo de esa serie se llevó a cabo en el Estadio Chihuahua, siendo Venados equipo de casa y llevando toda la administración operativa. Al día siguiente, se trasladaron a Madera, donde jugaron sábado y domingo.

Desde aquí, el rechazo total a que se le abran las puertas al narcotráfico y, en general, al llamado crimen organizado como parte de quienes deciden en el Beisbol de Chihuahua. La ola de violencia que vive el país y, en especial, Chihuahua, no debe tener en el Beisbol su resguardo y su próximo campo de batalla.

Todo indica que la actual directiva de la Liga Estatal de Beisbol, no tiene bien claras las consecuencias de facilitar la entrada a quienes son cercanos en amistad y compadrazgos, incluyéndoles en el cuerpo de delegados.

Nos han advertido que esta información no debe ser pública porque podría estar de por medio nuestra vida. Lo sabemos. Decir la verdad, en Chihuahua y en México, es firmar la propia sentencia de muerte.

No somos suicidas, entendemos las consecuencias, pero éstas serían mayores si en los estadios comenzara a librarse una batalla entre grupos criminales, peleando la “plaza”, tal y como acostumbran.

La “plaza” del Beisbol no es de un grupo, delincuencial o no; es de los aficionados, es de los peloteros, de los directivos, de los medios de comunicación… de la gente que hace y ama el Beisbol cada día y así debería seguir.

#NoAlSilencio

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