Morena vs Morena: la pelea por el poder en Puebla

**Los pleitos internos por las candidaturas a diputados locales y 216 presidentes municipales de Puebla han generado ya 196 impugnaciones contra la Comisión Nacional de Elecciones (CNE) de Morena.


Morena vs Morena: la pelea por el poder en Puebla

La Crónica de Chihuahua
20 de abril, 09:12 am

Karen Santos/
Buzos de la Noticia

Puebla, Puebla.- Los pleitos internos por las candidaturas a diputados locales y 216 presidentes municipales de Puebla han generado ya 196 impugnaciones contra la Comisión Nacional de Elecciones (CNE) del partido del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) desde que se lanzó la convocatoria a elecciones internas, el 30 de enero pasado.

La mayoría de estos recursos jurídicos, ahora en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), fueron interpuestos por militantes que no lograron las candidaturas originales y que ahora intentan obtener mediante la denuncia genérica por falta de transparencia en los procesos de selección interna.

Buena parte de las impugnaciones alegan que la CNE de Morena no emitió el dictamen de idoneidad sobre las solicitudes de registro para los aspirantes y con ello “vulneró su derecho político a ser votado”. Otra queja común procede de quienes aspiran a una diputación de representación proporcional y no figuran en los cuatro primeros lugares de la lista correspondiente y tienen, por la misma razón, menos oportunidades de lograr su objetivo.

En este caso, la lista de Morena fue impugnada en tres ocasiones, y los denunciantes afirman que su dirección estatal reservó los primeros cuatro lugares de la lista sin especificar con base en qué perfiles o méritos lo hizo, pese a que, en la convocatoria electoral interna, se aseguró que lo haría conforme a los estatutos del partido. Los inconformes se quejan por el trato inequitativo dominante.

Pero el problema va más allá. Morena en Puebla no tiene una cabeza visible y enfrenta una profunda división de grupos internos (tribus), como le ocurría y sucede aún al Partido de la Revolución Democrática (PRD). Esta situación impide a los morenistas saber a quién deben obediencia como dirigente estatal.

La sede central del partido en Puebla fue tomada el 23 de marzo pasado por una de las fracciones, en protesta porque, al parecer, Édgar Garmendia de los Santos, su líder nominal, perdió la documentación electoral de sus postulantes para vender las candidaturas de Morena en 50 mil pesos.

Previamente, el domingo 21 de marzo, consejeros estatales de Morena afines a Gabriel Biestro, desconocieron a Garmendia como dirigente, a Carlos Evangelista Aniceto como enlace del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) –por vender presuntamente candidaturas y a Saúl Papaqui Hernández como presidente del Consejo Estatal– por no convocar a sesiones periódicamente.

Estos morenistas conforman el grupo dirigido por el senador Alejandro Armenta y la alcaldesa poblana con licencia Claudia Rivera, a quienes otras fracciones acusan de querer “acomodar” a su gente en las candidaturas. Tras estos desconocimientos, el Consejo Estatal de Morena ratificó como delegado con funciones de presidente a Mario Bracamonte González.

Obviamente, Édgar Garmendia no reconoce esta “destitución” y afirma que sigue al frente del Comité Directivo Estatal (CDE) de Morena en Puebla, aunque otros militantes y consejeros le han manifestado su rechazo.

Entre éstos se hallan los precandidatos a alcaldes de Morena en Izúcar de Matamoros, Tehuacán y Chalchicomula de Sesma, quienes denunciaron a “algunas cúpulas” del partido, incluidos servidores públicos, por intervenir en el proceso interno para “imponer” candidatos para la elección.

Estos aspirantes denunciaron, también, que en el Consejo Estatal de Morena existe una supuesta “mesa de negociación de candidaturas”, encabezada por Erick Cotoñeto Carmona, operador político del gobernador Miguel Barbosa Huerta; el senador Alejandro Armenta Mier; Édgar Garmendia, el diputado federal Alejandro Carvajal y la alcaldesa Claudia Rivera Vivanco.

Los políticos “problemaˮ de Morena

Las candidaturas del actual grupo en el poder resultaron sorprendentes para algunos morenistas, pues las ocupan expanistas, priistas y varios políticos con un pasado bastante turbio, lo que evidencia que Morena no cuenta con cuadros propios, y que deben “reciclar” personajes que no son del agrado de esos partidos ni de la sociedad.

Pero, además de su presencia imprevista en este partido, muchos de estos candidatos intrusos han llegado a Morena debido al “imposicionismo” del gobernador Barbosa, o de la dirección nacional morenista, según la vieja escuela priista que tanto denostan los titulares del Ejecutivo estatal y nacional.

Tal es el caso de Julio Lorenzini Rangel, quien competirá por la alcaldía de San Pedro Cholula y dejó fuera de la contienda a la diputada morenista con licencia Tonantzin Fernández Díaz. Lorenzini Rangel fue priista, panista y abierto morenovallista. Tonantzin Fernández aventajaba con siete puntos porcentuales al expanista, según los resultados de una encuesta realizada por un docente del departamento de Economía Política de la Escuela Superior de Economía del Instituto Politécnico Nacional (IPN), publicada por un medio poblano.

Fernández Díaz tuvo que conformarse con el lugar 13 en la lista de las diputaciones locales plurinominales y, por lo mismo, cuenta con muy pocas probabilidades de ingresar al Congreso local.

En Tehuacán, asimismo, temen que, con su actual candidato a alcalde, Morena haya cometido un error similar al que incurrió con Felipe Patjane, quien ahora está preso. Tras la designación de Pedro Tepole Hernández como candidato, militantes morenistas se manifestaron en las oficinas de la delegación de Morena para denunciar que su candidatura fue una imposición, ya que Tepole no proviene de las bases morenistas, igual que Patjane.

El pasado 1° de abril, los inconformes citaron a una rueda de prensa desde donde anunciaron movilizaciones y una asamblea de bases para definir acciones e impedir la candidatura de Pedro Tepole. Sin embargo, dos de los conferenciantes se confrontaron verbalmente frente a los periodistas, evidenciando desacuerdos y disputas internas.

En otros municipios de Puebla, como Venustiano Carranza, el candidato morenista a alcalde Ernesto García alias El Neto, se encuentra bajo investigación desde 2010, por sus nexos con Los Zetas, al ser señalado como operador de ese cártel del narcotráfico en la Sierra Norte de Puebla.

Otros candidatos del partido en el poder enfrentan ya el rechazo de la gente porque se han “perpetuado en el poder”, como es el caso de Carlos Peredo Grau, quien fue alcalde de Teziutlán en tres periodos –dos por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), 2005-2008 y 2008-2011; y uno en el trienio actual, 2018-2021; por Compromiso por Puebla (CPP)– y ahora busca hacerlo por Morena.

En 2019, Peredo protagonizó un escándalo nacional cuando, en un acto público, afirmó que las madres solteras son mujeres “cobardes y sucias…Yo a veces les digo a las muchachas ¿para qué quieren al marrano si nada más se van a comer un pedazo de chorizo o de longaniza? Porque, ¿quién le entra ahí? La abuelita, les vamos a llamar las superabuelitas, porque esas sí no se dejan; esas son las de antes, las que traen nuestros valores”.

Porfirio Loaeza, otro de los candidatos, gobernó Tlatlauquitepec en 2005-2008 y 2011-2014 con el extinto partido Convergencia; en 2018 asumió otra vez la alcaldía con Pacto Social de Integración (PSI) y el Movimiento Ciudadano (MC). Ahora busca hacerlo con Morena. En 2011, Loaeza fue destituido por el Congreso del estado e inhabilitado por 11 años del servicio público, además de que se le exigió que restituyera alrededor de 14 millones de pesos del erario. Sin embargo, apeló y hubo una resolución que le fue favorable.

La pelea por la capital

A finales de 2020 surgieron al menos dos bandos morenistas en la disputa por la presidencia municipal de Puebla capital; pero, al inicio de febrero, ya se habían propuesto 10 precandidatos, entre quienes figuraban la exdirigente sindical universitaria Rosa Márquez Cabrera; el excandidato a la gubernatura en 2016, Abraham Quiroz Palacios y el exdirector técnico de futbol del Club Puebla, José Luis Sánchez Solá, El Chelís.

Se apuntaban asimismo los diputados federales Alejandro Carvajal Hidalgo y Saúl Huerta Corona; el senador Alejandro Armenta Mier; Gabriel Biestro, coordinador de Morena en el Congreso local y presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jugocopo); la actual alcaldesa Claudia Rivera Vivanco; Socorro Quezada y Armando Etcheverry.

La lista, sin embargo, fue acotándose porque algunos de los aspirantes se alinearon con la alcaldesa Rivera Vivanco. El primero en declinar fue Alejandro Carvajal, quien a través de las redes sociales reconoció que ni siquiera había sido considerado para la encuesta interna.

“Recibí un amplio apoyo popular, pero en días pasados me enteré y tengo la información de que el partido no me ha contemplado dentro del proceso interno (…) en mi caso no he sido encuestado y por lo tanto no tiene caso y sentido que siga en la contienda interna del partido a la presidencia municipal”. Armenta Mier desistió justo un día después de la aprehensión del exgobernador Mario Marín en Acapulco.

La contienda se mantenía entre Claudia Rivera, El Chelís, y Gabriel Biestro; y se anunció que se resolvería con una encuesta interna, que Morena fue aplazando. En un primer momento, Biestro, confiado en su triunfo, en un video, pidió a Claudia Rivera que declinara “por el bien del partido y de los ciudadanos” y que pensara en su propia dignidad, ya que –le dijo– “las tendencias no te favorecen”.

Sin embargo, y contra muchos pronósticos, entre ellos el de Biestro, en la noche del 26 de marzo trascendió la noticia de que Claudia Rivera sería la abanderada de Morena mediante la reelección; el 28, ella fue presentada como candidata a la alcaldía por Édgar Garmendia, quien llamó a la unidad, sobre todo a los consejeros y a Biestro. “Eso no abona en nada”, mencionó y aseguró que la edil era “el perfil más preparado”.

Pero la reacción de Biestro no se hizo esperar, y afirmó que “agotaría las instancias legales”, que impugnaría la decisión del Consejo y predijo una derrota inevitable de Morena en los comicios del seis de junio. En conferencia de prensa advirtió que la elección de Rivera se hizo con una “encuesta totalmente inverosímil” y “chafa”, a pesar de que días antes había asegurado confiar en este procedimiento y presumir que aventajaba.

“Es una pena que en una decisión tan importante en Morena, como la selección de candidato a la presidencia municipal de Puebla, se imponga, a toda costa, a un perfil perdedor. Vamos a impugnar. Los militantes y simpatizantes no merecemos tal atropello”, denunció el precandidato perdedor.

Los actores políticos allegados a la ahora candidata Rivera Vivanco aseguran que Gabriel Biestro nunca lideró ninguna encuesta y expresaron que su enojo es compartido por el gobernador Barbosa Huerta, quien no pudo imponerlo como candidato. Esto pareció corroborarse cuando Barbosa pidió a Morena que transparentara el procedimiento y la encuesta utilizados para definir la candidatura de Claudia Rivera Vivanco, así como “todos los elementos que se tomaron en cuenta” para ello.

Claudia Rivera ya solicitó licencia temporal hasta el 13 de junio; y quedó a cargo del ayuntamiento su suplente Argelia Arriaga García. Durante la sesión de Cabildo, Rivera Vivanco emitió un mensaje a quienes se oponen a su candidatura: “gracias por los buenos deseos, a los que no son tan buenos, parecía que tenían mucho miedo. Tranquilos, que la cosa es calmada; ya nos veremos en otra arena, en otro proceso, por supuesto seguiré evidenciando y mencionando en lo que creo”.

Pero sus opositores aún pueden cambiar los papeles; al cierre de esta edición, el Tribunal Electoral del Estado (TEEP) había determinado que la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena deberá reponer el procedimiento interno sobre la queja interpuesta por Sabina Martínez Osorio en su contra, por presuntos actos anticipados de campaña, ya que la resolución fue firmada por Eloísa Vivanco Esquide, quien es su madre.

Los candidatos de Morena a las alcaldías y diputaciones federales en Puebla se unificaron, rumbo a las elecciones del seis de junio, en un evento presidido por los cuestionados Édgar Garmendia y Carlos Evangelista. Este último les recordó que “su principal compromiso es con la sociedad y con Andrés Manuel López Obrador”. También acudió el senador Alejandro Armenta, a quien varios militantes acusan de “secuestrar al partido”.

En su conferencia de prensa mañanera, el gobernador Barbosa Huerta fue cuestionado sobre esta reunión; entonces respondió: “¿Qué ganan? Que sigan haciendo destrozos, ya vendrá el tiempo de que todo se reponga para bien”. También criticó la gran división que existe en Morena y la comparó con la que había cuando llegó a Puebla como Coordinador Estatal de Organización:

“Hice una mesa completa donde no faltaba nadie y tomamos decisiones, se constituyó una propuesta plural de todas las fuerzas políticas de Morena. Hoy no existe eso, lo lamento mucho, no hubo evolución, tendrá sus costos o tendrá beneficios; depende de cómo se vean las cosas”.

Algunos analistas locales marcan una línea de quiebre en el horizonte político del gobernador, pues el partido ignoró sus propuestas de candidatura con la mira puesta en el futuro de su administración gubernamental, como se evidenció en el caso de Gabriel Biestro, a quien había apoyado desde el inicio de su mandato.

Además, varios de los candidatos a diputados federales no solo no son afines al gobernador sino, inclusive, hay enemigos declarados a quienes en alguna ocasión llamó “monstruitos”, aunque ahora ha tenido que retractarse y calificarlos como “extraordinarios legisladores”.

Se avecina un escenario poco favorable para Barbosa, pues no contará con el respaldo de Morena en el estado. Lo único que puede favorecerle en lo personal, y como gobernador, se halla en que el triunfo de Morena se ve complicado. En cuanto a las diputaciones, según la empresa Masive Caller, si hoy fueran las elecciones, la coalición integrada por PAN y PRI, y PRD se impondría en ocho de los 15 distritos electorales locales y Morena lo haría en siete.

En Puebla capital, de acuerdo con un estudio de opinión de C&E Campaigns & Elections México, realizado a finales de marzo, Eduardo Rivera Pérez tiene amplia ventaja sobre los contrincantes de Morena y Claudia Rivera es la menos competitiva, a quien el panista le aventaja 21 puntos.

El mes pasado, Claudia Rivera se situó de nuevo como la peor alcaldesa del país en la encuesta C&E Research, pues solo el 29.4 por ciento de los poblanos aprueban su gestión. Mitofsky y Massive Caller también ubican a Claudia Rivera Vivanco entre los últimos puestos.