Monumental, llena de historia, la Sierra de Santa Eulalia

**Acá estaba el pobladito de indios conchos denominado Xicuahua, que los españoles denominaron “Chihuahua Viejo” para diferenciarlo de Santa Eulalia de Mérida de Chihuahua.


Monumental, llena de historia, la Sierra de Santa Eulalia

La Crónica de Chihuahua
24 de junio, 12:34 pm

Aquiles Serdán, Chih.- Es una delicia pasear por las estribaciones de la Sierra de Santa Eulalia, y encontrarse fósiles, tan abundantes acá, de animales marinos como conchas, caracoles y esponjas. Pero además de los fósiles, el caminante eventualmente se encuentra, si es lo suficientemente curioso e insistente, puntas de flecha y otras armas o herramientas de piedra.

Ahí está, como un regalo para quien persiste, una diminuta puntita de flecha, muy bien labrada pero hecha casi redonda, demasiado como para servir de arma punzante adelante de un proyectil. Seguramente los indígenas que usaban estas armas cazaban preferentemente animales pequeños como conejos, ardillas o cánidos como coyotes o zorros. Es que es difícil hallar acá armas muy grandes. Y el paseante vuelve a razonar: si hubiera sido muy abundante la cacería de, por ejemplo, venados grandes o incluso bisontes, las puntas serían de lanza, y serían de por lo menos 10 centímetros de largo.

La pregunta es: ¿por qué, entonces, no se encuentra uno esas puntas grandes acá?

Pero lo más probable es que, a lo largo de estos más de 500 años que tenemos con la dominación europea, la gente ya se encontró con esas puntas grandes y las coleccionó o las destruyó pisándolas con sus cabalgaduras, o bien pisándola el ganado y remoliendo estas valiosas piezas contra sus pezuñas.

A menos de 10 kilómetros al sur de estos parajes que miran hacia la actual ciudad de Chihuahua, estaba el pobladito de indios conchos denominado Xicuahua, que los españoles denominaron “Chihuahua Viejo” para diferenciarlo de Santa Eulalia de Mérida de Chihuahua. La actual Santa Eulalia fue, pues, la segunda Chihuahua. La tercera población con ese nombre fue la que lo conservó, y hasta la fecha es la capital del estado que lleva esa misma denominación.

Esta sierra de Santo Domingo, que también del otro lado se llama Sierra de Santa Eulalia, está plena de historia y de enseñanzas, para todo aquel que desee aprender.