Mineras en México, depredadoras del agua y de los acuíferos

**El agua, el suelo y el aire son los mayores afectados durante el beneficio y la transformación de minerales debido a los lixiviados y gases que se desprenden en los procesos de trituración, lavado, corrosión y mecanismos químicos de separación.


Mineras en México, depredadoras del agua y de los acuíferos

La Crónica de Chihuahua
13 de marzo, 12:00 pm

La minería se cuenta entre las actividades industriales que causan mayor impacto sobre el medio natural. El agua, el suelo y el aire son los mayores afectados durante el beneficio y la transformación de minerales debido a los lixiviados y gases que se desprenden en los procesos de trituración, lavado, corrosión y mecanismos químicos de separación. A su vez, la minería es una de las industrias más intensivas en el consumo de agua, afectando tanto la disponibilidad como la calidad de la misma. El impacto de la minería sobre el agua debe considerarse en tres dimensiones: alto consumo, contaminación y destrucción de las fuentes de agua.

En cada rincón del país se extrae agua del subsuelo o de la superficie, ya sea de pozos y manantiales o de ríos, lagunas y presas. Durante 2014 se extrajeron en todo el país casi 3 millones de litros de agua por segundo, según los datos del Registro Público de Derechos de Agua (REPDA) de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA). ¿Cuánta de esta agua ha sido concesionada para la industria minera? ¿A qué empresas y en dónde?

La respuesta a estas interrogantes no es sencilla de obtener, puesto que la Secretaría de Economía -encargada de la regulación de la minería en México- no reporta estos datos (ni ningún otro) de manera desagregada para cada empresa minera, y en el caso del consumo de agua, ni siquiera de manera estatal o nacional.

Para obtener una visión al menos parcial de el agua que ocupa la minería en el país, CartoCrítica junto con la Fundación Heinrich Böll presentan en colaboración la siguiente investigación.

Opacidad en la minería

La información pública detallada con respecto del sector minero mexicano es prácticamente inexistente, como ejemplo, baste recordar que hasta fechas recientes acceder a los datos del catastro minero (concesiones mineras) estaba sujeto al pago de derechos exorbitantes, ya que la Secretaría de Economía pretendía cobrar poco más de 7 millones de pesos en derechos para dar acceso a esta información a nivel nacional. Mismo caso con la información correspondiente a los estudios de geoquímica de sedimentos de arroyo (indicador indirecto de potencial minero) que elabora el Servicio Geológico Mexicano, que están a la venta al mejor postor en un monto que asciende a más de 17 millones de pesos. Esta situación genera una asimetría en el acceso a la información pública, entre quienes sí pueden conocer la información (empresarios) y quiénes no (dueños de la tierra, sociedad en general).

Si esta es la situación de opacidad que existe en el sector minero en torno a las concesiones del estado para la extracción de minerales o los inventarios de potencial minero, lo es aún más para conocer información desagregada sobre cada empresa y proyecto minero. Así por ejemplo la Secretaría de Economía no reporta (y por el contrario mantiene reservada) la información desagregada sobre cuántos minerales extrae cada empresa por proyecto minero, así como cuántos impuestos paga por este concepto; la Secretaría de Economía solo emite reportes estatales que no permiten identificar de manera puntual las actividades de cada empresa.

Siendo este el panorama de opacidad que rige al sector minero, ¿cómo podemos conocer y cuantificar el impacto socioambiental de cada proyecto minero frente a la supuesta derrama económica y laboral que genera? Un primer insumo en este camino es conocer la cantidad de agua concesionada para cada empresa minera. Esta información detallada no se encuentra disponible de manera oficial, ya que si la Secretaría de Economía no informa públicamente sobre los recursos minerales propiedad de la nación que extraen las empresas mediante concesiones mineras otorgadas bajo su mandato, mucho menos informa sobre los recursos hídricos consumidos en los procesos de exploración, extracción y beneficio de minerales.

La cuantificación del consumo de agua de la industria minera en México (y en casi todo el mundo) es un reto, ¿cuánta agua ocupa y contamina en su operación cotidiana un determinado proyecto minero? Si ni siquiera sabemos cuánta agua tiene concesionada, mucho menos podemos saber cuánta contamina en cada proceso. Una primera forma de acercarse a esta información es mediante la realización de búsquedas en el Registro Público de Derechos de Agua (REPDA), que es una base de datos georreferenciada de grandes dimensiones, que tiene como objetivo administrar y controlar los usos de las Aguas Nacionales a través de la inscripción de los títulos de concesión, asignación y permisos de descarga.

Metodología

Para tener una primera aproximación que nos permita responder (al menos con datos oficiales) a estas preguntas, se realizó una minuciosa búsqueda de los títulos de concesión de agua que tuvieran las empresas mineras registrados a su favor en el REPDA. Si bien los datos del REPDA no representan la totalidad del agua consumida en el país (aún y cuando así debería de ser), sí sirven para conocer el volumen concesionado basado al menos en fuentes administrativas oficiales.

La búsqueda en este registro es una tarea titánica y minuciosa, ya que el REPDA es una base de datos muy extensa (casi 500 mil registros al menos hasta diciembre de 2014), pero sobretodo, el trabajo de CONAGUA ha sido sumamente deficiente para incorporar los registros, ya que estos presentan múltiples faltas de ortografía en el nombre de los titulares, mala georreferenciación, registros incompletos, columnas poco claras, etcétera.

A la par, una empresa o grupo minero puede tener múltiples razones sociales, subsidiarias y filiales, cada una con un nombre distinto. De modo que para buscar las “empresas mineras” en el REPDA, fue preciso primero conformar un catálogo de “empresas mineras” -utilizando fuentes oficiales- y posteriormente intentar agrupar a estas empresas según el grupo minero al que pertenecen. El catálogo de empresas mineras se integró tomando como fuente el “Directorio del Sector Minero” y el “Portafolio de proyectos mineros” de la Secretaría de Economía. El catálogo de empresas mineras que se integró para la búsqueda está conformado por 2,849 razones sociales distintas.

Una vez teniendo el catálogo de empresas mineras consolidado, se programó una búsqueda de similares y aproximados entre los nombres de los titulares de concesiones de agua en el REPDA y los nombres del catálogo de empresas mineras. Esto puesto que por ejemplo, las siguientes razones sociales se refieren a la misma empresa:

INDUSTRIAL MINERA MEXICO S.A. DE C.V.
Indrustrial Minera de Mexico, SA de CV.
COMPAÑIA INDUSTRIAL MINERA MEXICO, S.A.

o

Cemex, S.A.B. de C.V.
CEMEX, S.A. DE C.V.
CEMEX MEXICO S. A. DE C. V.
CEMEX CONCRETOS, S.A. DE C.V. (PLANTA CANCÚN)

Sin embargo por diversas razones, desde signos de puntuación y acentos, errores tipográficos, hasta la existencia de múltiples razones sociales, si se realizara tan solo una búsqueda simple entre las bases de datos los ejemplos anteriores no arrojarían ningún resultado, de ahí la necesidad de una búsqueda por aproximados o similares, que posteriormente fue calificado de manera individual cada resultado.

Resultados

Finalmente se encontraron 417 empresas mineras dentro del REPDA, que se lograron agrupar en 230 grupos empresariales mineros. Un total de 1,036 títulos de aprovechamiento de agua, amparando un volumen de 436 millones 643 mil 287.92 metros cúbicos anuales de agua es lo que se encontró concesionado a empresas mineras. Esto es el equivalente al volumen de agua necesario para satisfacer el derecho humano al agua por un año de 11 millones 962 mil 830 personas. Cabe recordar que en México, 13.8 millones de personas no tienen acceso al agua en la vivienda.


4 comentarios de los lectores.

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  • La mineria a pequeña escala asi como la megamineria en la mayoria de los casos generan mas impactos negativos que positivos para la poblacion. Las externalidades y el costo social son muy altos, en donde modifican desde pequeñas microcuencas hasta cuencas medias, alterando, no solamente el punto focal de explotacion, si no todo un espacio geografico de relacion entre la poblacion y la cantidad y calidad de sus recursos naturales. Es necesaria la obtencion de minerales para el desarrollo de ciertas actividades productivas, pero no debe de ser a un costo que beneficie el interes privado a costa del interes publico, entendido esto, en los rubros de salud, empleo, seguridad, manejo sostenible de los recursos (agua, suelo, aire, fauna, vegetacion, etc). El escaso valor que se le da al patrimonio natural, es directamente proporcional al saqueo y destruccion del mismo.

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  • esta muy feo este problema, hay un nivel de vida muy inestable en Cananea y Nacozari y coincide con el mismo indicador: las empresas mineras de Grupo Mexico, quien parara esto....

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  • El enrriquecimiento y la falta de conciencia por parte del sector privado, han sido los motivos para que en Este bello pais haya demasiada Pobreza. Aunado el deterioro ambiental, son motivo por el cual devemos unir esfuerzos para Exigir el control de la explotacion del suelo y los recursos hidraulicos. La union hace la fuerza.

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