Los Paralímpicos, ¿nuevo episodio de la diplomacia deportiva entre las dos Coreas?

**Choi Bo-gue, de Corea del Sur, y Ma Yu-chol, de Corea del Norte, llevaron la antorcha paralímpica al escenario al aire libre en un momento de armonía.


Los Paralímpicos, ¿nuevo episodio de la diplomacia deportiva entre las dos Coreas?

La Crónica de Chihuahua
9 de marzo, 12:00 pm

PyeongChang, Corea del Sur.- El último relevo de la antorcha para los Juegos Paralímpicos de Invierno de PyeongChang fue un desfile de momentos de convivencia que unieron incluso a Corea del Sur y Corea del Norte.

El relevo de la antorcha dentro del Estadio Olímpico de PyeongChang, a 180 kilómetros al este de Seúl, durante la ceremonia de apertura de los Juegos Paralímpicos de Pyeongchang este viernes comenzó con dos esquiadores nórdicos paralímpicos de Corea del Sur y Corea del Norte.

Choi Bo-gue, de Corea del Sur, y Ma Yu-chol, de Corea del Norte, llevaron la antorcha paralímpica al escenario al aire libre en un momento de armonía.

Fue un momento en el que las dos Coreas se unieron para los primeros juegos paralímpicos de invierno en el Sur, despejando parte de la decepción por tener que marchar por separado antes en la ceremonia de apertura.

El Sur y el Norte originalmente planearon realizar una marcha conjunta como lo hicieron en las olimpiadas, pero el plan de ambos se eliminó el jueves después de que no lograran reducir sus diferencias sobre si usar o no una bandera de «Unificación Coreana» que mostrara los islotes orientales surcoreanos de Dokdo.

El Norte dijo previamente que quería que la bandera mostrara Dokdo. El Sur, sin embargo, quería la bandera de «Unificación Coreana» sin Dokdo, respetando la recomendación del Comité Paralímpico Internacional (CPI) de no politizar los eventos deportivos.

Dokdo, Takeshima en Japón, consiste en un conjunto de islotes rocosos que se encuentran cerca de la península coreana en el Mar del Este. Durante mucho tiempo ha sido una fuente recurrente de tensión con Japón.

Sin embargo, las dos Coreas fueron una sola cuando llevaron la antorcha al estadio de 35.000 localidades.

Esto fue parte del último relevo de la antorcha que destacó varios aspectos de la convivencia.

En el caso de Choi y Ma, era una convivencia ideológica.

Los dos esquiadores pasaron la llama al esquiador de fondo surcoreano Seo Vorami y al entrenador canadiense Kaspar Wirz, quienes representaban la convivencia en el resto del mundo.

El siguiente fue un momento de convivencia de generaciones, cuando el atleta de triatlón Park Eun-chong y su hijo Park Ji-hoon, que tiene seis tipos de enfermedades raras, llevaron la antorcha juntos.

Los dos fueron seguidos por el esquiador con discapacidad visual Yang Jae-rim y su guía, Go Eunsori, quienes juntos simbolizaron la convivencia de personas con discapacidades y sin discapacidades.

Mientras subían la escalera hacia el pebetero, el capitán de «hockey» sobre hielo paralímpico de Corea del Sur, Han Min-su, llevaba la antorcha en la espalda y con una cuerda subió por la pendiente.

Al final, el pebetero paralímpico fue encendido por dos jugadores de «curling» que representaban la convivencia de los juegos paralímpicos y los juegos olímpicos.

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