La trama en el asesinato de Miroslava

**Miroslava Breach fue asesinada por su trabajo de periodístico, con el que documentó el enriquecimiento ilícito del ex gobernador César Duarte y dejar al descubierto algunas redes criminales de narcotraficantes y políticos.


La trama en el asesinato de Miroslava

La Crónica de Chihuahua
5 de abril, 14:30 pm

Fuente: 4vientos.net

En el Chihuahua de la última década fue consolidándose un sistema de poder criminal en el que políticos y empresarios tejieron alianzas con narcos regionales. Además de terror, lo que ello ha generado es riqueza personal y corrupción rampante. La ola de homicidios de los meses recientes y la cacería desatada en contra del exgobernador César Duarte y su círculo rojo nacen de esa simbiosis. En este contexto se da muerte a la corresponsal de La Jornaday Norte de Ciudad Juárez, quien narró hasta el último día la suerte de su estado.

Por: Olga Alicia Aragón

DESDE EL MUNICIPIO de Guadalupe y Calvo viajaron a la ciudad de Chihuahua cuatro priistas que tenían un asunto urgente que informar. Se trataba de algo grave, dijeron, y por lo tanto querían mantener su identidad a salvo. Buscaban, sin embargo, que la historia que traían consigo fuera publicada por algún diario local.

“Podemos asegurarle a usted que en este mes y en este año preciso —anótelo así— es cuando nace en Chihuahua la narcopolítica”, comentó uno de los priistas con voz apagada, casi en murmullo, temeroso de ser escuchado por los comensales de mesas vecinas donde tomábamos café.

Era 2004 e iniciaba el proceso interno para postular candidatos a presidentes municipales y diputados. José Reyes Baeza sería el candidato a gobernador, por unanimidad, sin conflictos internos en el partido. Y sería bajo su sexenio que la entidad se convertiría en escenario de la más cruenta batalla “entre narcos” que haya registrado el mundo reciente.

El interlocutor era un exalcalde de Guadalupe y Calvo, el municipio situado en el Triángulo Dorado de la droga, el territorio que comparte Chihuahua con Durango y Sinaloa. La alerta era porque les habían impuesto, por vez primera, a un criminal como candidato. Lo que ocurría allí era una réplica de lo que sucedía en otros municipios de la Sierra Tarahumara, y el apoyo, tanto político como financiero, señalaron, provenía de un mismo individuo: el entonces líder estatal de la Confederación Nacional Campesina (CNC), César Horacio Jáquez Duarte.

El candidato impuesto, Jesús Velázquez Rodríguez, terminó como alcalde en 2004. Tres años después sería diputado local por el distrito XXI. En tal condición, Velázquez adquirió notoriedad al formar parte del elenco de una película protagonizada por Erick del Castillo y Rafael Goyri: Plomo en la sierra, en la que encarnó a un narcotraficante llamado Chuy Castillo.

“No crea usted que es un asunto menor que se quedará en unos cuantos municipios perdidos en la sierra. Se está construyendo toda una estructura para sacar adelante la candidatura de Duarte, primero para diputado local, luego para diputado federal y allá arriba, con el apoyo de gente como Emilio Gamboa Patrón y otros gallones muy pesados del grupo Atlacomulco, van a fortalecer a Duarte para hacerlo candidato a gobernador”, confió el priista.

Todo indica que los cuatro priistas acertaron en todo. Fue lo que algunos periodistas documentaron desde entonces, la fusión de la política y el narco. Las estructuras que ahora controlan buena parte de esos municipios, como pudo documentarlo también la periodista Miroslava Breach Velducea, hasta el día previo a su asesinato.

MORIR A MANSALVA

Miroslava Breach Velducea fue asesinada por su trabajo de investigación periodística que le permitió documentar el enriquecimiento ilícito del ex gobernador César Duarte y dejar al descubierto algunas redes criminales de narcotraficantes y políticos, tanto del Partido Revolucionario Institucional como de Acción Nacional, que controlan estructuras de gobierno y grandes zonas del estado.

La corresponsal de La Jornaday colaboradora de Norte,de Juárez, escribió en sus reportajes, crónicas y columnas sobre la extrema violencia con que las mafias criminales han sometido durante años a la población, especialmente en la sierra Tarahumara, para apoderarse de territorios codiciados en Chihuahua no solo para el cultivo y trasiego de drogas, sino para impulsar megaproyectos empresariales en tierras que entrañan valiosos recursos hídricos, forestales, minerales e hidrocarburos.

El asesinato de Miroslava impactó a los chihuahuenses y causó hondo impactó en el país y fuera de él. Su muerte, sin embargo, debe pesar también sobre un gobierno que, de acuerdo con testimonios de allegados a la periodista, hizo muy poco para protegerla a pesar de haber sido enterado reiteradamente de las amenazas que sufría.

Miroslava Breach, quien nació en el pueblo serrano de Chínipas hace 54 años y ejerció durante más de dos décadas el periodismo en Chihuahua, fue acribillada a mansalva el jueves 23 de marzo, a las 7:06 de la mañana, cuando salía en su camioneta para llevar al menor de sus hijos a la escuela.

Un hombre solitario disparó ocho balazos calibre .38 directos a la cabeza. No falló ni un tiro. Fue un mensaje enviado a sangre y fuego, reforzado con otro escrito en una cartulina que el asesino llevaba enrollada bajo el brazo izquierdo para dejarla junto al cuerpo sin vida de la periodista. Distintas versiones, aunque parecidas, han trascendido sobre este mensaje. Una de ellas describe una fotografía de la cartulina tomada por un agente ministerial en el que se lee este mensaje:

“Esto te pasó por lenguona, por estar cerca del gobernador. Ahora sigues tú, Javier. Firma: El 80”.

Casi a las 15:00 horas, ocho horas después del crimen, el gobernador Javier Corral, acompañado del fiscal general César Augusto Peniche Espejel, dio una conferencia de prensa.

Destacó a los medios dos aspectos medulares: que la única línea de investigación será el trabajo periodístico de Miroslava Breach y que todo el proceso de la investigación será transparente, por lo que instruyó a la fiscalía para integrar una comisión interinstitucional que incluya la participación de periodistas.

Tanto autoridades como periodistas parecen no tener duda de que a Miroslava Breach la mataron por su trabajo periodístico. El gobernador reiteró que las investigaciones efectuadas hasta el 30 de marzo, cuando se cumplió la primera semana del asesinato, apuntaban al crimen organizado, “a la narcopolítica”, precisó Corral.

AMENAZAS IGNORADAS

Miroslava Breach fue amenazada de muerte desde el 23 de septiembre de 2015, cuando escribió para La Jornadasu primer reportaje sobre el desplazamiento de cientos de familias (“Huyen del narco 300 familias en Chihuahua”) obligadas por comandos armados. En la investigación se narra que hubo asesinatos, secuestros e hirieron a niños para obligar a la gente a entregar sus ranchos, sus casas y todos sus bienes en comunidades como Las Chinacas del municipio de Chínipas, a unos 600 kilómetros de la capital del estado. El grupo criminal de Los Salazares,encabezado entonces por Crispín Salazar López, fue mencionado por primera vez por la periodista.

“No teníamos información de amenazas [contra ella]. Yo tenía una comunicación directa con Miroslava y no me lo expresó”, dijo el gobernador Javier Corral en el conferencia de prensa el pasado 23 de marzo. Y comentó que la única vez en que Miroslava (a quien llamó su amiga y con quien dijo tener comunicación diaria y una relación casi de familia) solo le había dicho una vez, hace casi dos años (cuando Corral aún era senador), que había sido amenazada mediante una llamada telefónica.

Lo dicho por el gobernador durante esa primera conferencia en la que abordó el homicidio, contrasta con la de colegas y familiares cercanos de Breach. Ellos afirman que al menos en tres ocasiones (marzo de 2016, y agosto y octubre de ese mismo año, cuando ya era gobernador electo) Corral fue notificado a detalle de las amenazas en contra no solo de Miroslava, sino de otra periodista en el estado.

Es la misma versión de uno de los testigos protegidos del caso, que consta tanto en el expediente de la Fiscalía de Chihuahua como en el de la Procuraduría General de la República, que refirió la última de las amenazas que recibió Breach.

De esta última llamada ya no quiso informar al gobernador. Porque, según dijo Miroslava a su interlocutor, no tenía caso hacerlo si nada hacía para protegerla a ella y a otros compañeros en peligro, sabiendo todo lo que ya le había informado.

De acuerdo con el testimonio al que tuvo acceso Newsweek en Español, la conversación entre el testigo protegido y la periodista habría tenido lugar a principios de enero.

—Estos cabrones siguen chingando. Me volvieron a amenazar-, le dijo Miroslava.

—¿Son los mismos? ¿Ya se lo informaste al gobernador?

—Sí, son los mismos cabrones, los que me mandan mensajes de parte de Los Salazares. Y no pienso decirle ya nada a Corral. Se supone que él ya sabe, ya debe saberlo. Ya se lo he dicho.

—Pero una cosa es “deber” y otra “saber”. Tienes que decirle.

—No, que se vaya a la chingada. Si no tiene capacidad para analizar la situación, si en la Fiscalía no tienen la inteligencia para ver lo que está sucediendo. Si (Corral) no puede ver que se le vendría un desmadre tremendo si le matan a un periodista, que se chingue…

—Pero eres tú quien está en peligro…

—No solo yo. Somos al menos tres. Y si él (Corral) no tiene la inteligencia para actuar aunque sea para evitar las broncas en que se metería su gobierno si le matan a un periodista, que se chingue…

“Fueron palabras al calor de la impotencia, del coraje, del sentimiento de indefensión que tenía Miros”, dice el testigo protegido sobre el diálogo que sostuvo con la periodista y que consta en actas ministeriales.

Newsweek en Español buscó insistentemente al gobernador Javier Corral, pero, hasta el cierre de esta edición, no respondió.

Una de las colegas de la periodista Miroslava Breach recuerda que ambas lloraron al recordar las amenazas:

“Miroslava me dijo, con una mueca como de sonrisa, pero con lágrimas en sus ojos: mejor vamos a retirarnos del periodismo. Vámonos a vender tacos”. Pero Miroslava no podía dejar de escribir. “Tenemos que seguir haciendo nuestro trabajo lo mejor que podamos, cuidarnos a nosotras mismas. Con qué cara vamos a ver a nuestros hijos si no hacemos lo que está en nuestras manos para denunciar tanta marranada”, decía la periodista.

Las semanas previas a esa última amenaza de que se tiene conocimiento, Miroslava Breach estuvo escribiendo constante y sistemáticamente sobre una red que opera en Chihuahua bajo tácticas de crimen organizado.

NARCOPOLÍTICOS AZULES Y TRICOLORES

Javier Corral ha sostenido desde que iniciaron las investigaciones que el asesinato de Miroslava Breach es obra de la narcopolítica.

“Yo creo que a simple vista hay una planeación muy bien hecha de este asesinato, por lo que yo no creo que se trate de un asesino solitario. Hay una planeación. Es evidente que ha participado un ejecutor profesional”, dijo horas después del atentado.

Corral Jurado se ha referido sobre todo al reportaje que Breach publicó en La Jornadael viernes 4 de marzo de 2016 (“Impone el crimen organizado candidatos a ediles en Chihuahua”). Pero la periodista no solo documentó los vínculos del PRI con el narcotráfico, sino que amplió su investigación a la estructura política del Partido Acción Nacional.

“Grupos del crimen organizado lograron infiltrar las listas de candidatos a alcaldes, principalmente en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), aunque también las del Partido Acción Nacional (PAN), para las elecciones del 5 de junio en municipios serranos y en corredores de trasiego de droga”, escribió Bearch aportando nombres de candidatos y de municipios, entre ellos Namiquipa, Bachíniva, Urique, Uruachi, Guazaparez, Guachochi, Batopilas y Buenaventura.

Señaló concretamente al narcotraficante Arturo Quintana, el 80, quien, asegura en el reportaje citado, pretendió imponer a su suegra, Silvia Mariscal Estrada, como candidata del PRI en Bachiniva, junto con otros candidatos señalados de narcos en los municipios del noroeste del estado, incluido Namiquipa con la candidatura de Ramón Alonso Enríquez Mendoza.

En Chínipas, municipio de la baja Tarahumara que estaba gobernado por un panista “también vinculado al grupo criminal que domina la región”, el PRI registró a Juan Miguel Salazar Ochoa, sobrino del capo Crispín Salazar Zamorano.

Este reportaje obligó a los partidos a hacer cambios de candidatos a última hora ante el Instituto Estatal Electoral.

Luego de estas investigaciones volvieron las amenazas contra la periodista, quien reportó la situación a su periódico La Jornaday al entonces candidato a gobernador Javier Corral. Con los datos investigados por Breach y el reporte de las amenazas de que era objeto, el entonces candidato del PAN se comprometió con ella a “poner orden” con la gente de su partido, recuerdan colegas que dieron seguimiento al reportaje de Miroslava.

Las amenazas, lejos de cesar, arreciaron. Algunas venían bien identificadas, de un panista que actuaba como “mensajero” del capo Crispín Salazar.

De ello dejó constancia Breach Velducea en su columna escrita en Norte,con el seudónimo de Don Mirone,el viernes 25 de noviembre de 2016, fecha cercana a la última amenaza de que ahora tiene conocimiento oficialmente la Fiscalía del Estado.

En la columna de Don Mirone, escribió:

“El jueves (24 de noviembre), mientras Corral estaba ocupado en el evento con Imco, anduvo tocando puertas en su despacho y en otras oficinas de Palacio el impresentable exalcalde panista de Chínipas Hugo Amed Schultz Alcaraz, quien quiere colocarse en una posición de buen nivel en la Secretaría de Educación y Deporte, para hacerla compatible con su plaza de profe y no perder tiempo de jubilación.

“El exalcalde de Chínipas es el mismo que vio, calló y negoció con el narco del pueblo, la designación de su sobrino Juan Ochoa Salazar como candidato del PRI a la presidencia municipal. Solo cuando los medios de comunicación nacionales hicieron público tal despropósito la dirigencia estatal priista sustituyó esa candidatura junto con la de Namiquipa. Esa información fue uno de los temas de campaña electoral de Corral, pero los datos nunca le llegaron de su supuesto correligionario de partido”.

Sobresale un dato sobre el exalcalde panista en el siguiente párrafo escrito por Breach:

“Las andanzas del exalcalde serrano que ahora quiere convertirse en funcionario estatal son más graves. Tuvo como director de la Policía municipal todo su trienio a Martín Ramírez, también sobrino del capo de la región Crispín Salazar Zamorano. El excomandante de Policía aparentemente estuvo involucrado en múltiples asesinatos y desaparición de personas, mientras el presidente municipal dejaba hacer y dejaba pasar los crímenes”.

Y concluye con dos líneas que adquieren mayor relevancia a partir de su asesinato:

“Schultz también jugó de mensajero de Salazar, para intentar amedrentar a periodistas que han documentado lo que sucede en esa región”.

A pesar de la intervención directa de la periodista ante el jefe del ejecutivo estatal para que se negara a Schultz el alto cargo que solicitaba, se le otorgó un puesto dentro del gobierno del estado: coordinador de Educación de la Región Serrana en la Dirección de Educación Básica de la Secretaría de Educación y Deporte.

En noviembre y diciembre de 2016 y enero de 2017, Breach escribió de manera sistemática sobre las investigaciones realizadas por la fiscalía por peculado, enriquecimiento ilícito y otros presuntos delitos que pesan contra César Duarte y sus principales colaboradores. Foto: E. Vázquez/NW Noticias

CAPOS DE ALTOS VUELOS

Además de los reportajes y columnas de Miroslava Breach Velducea escritos en los dos últimos años, que arrojan luz sobre los vínculos estrechos de políticos con grupos de narcotraficantes y las secuelas de sufrimiento que esta relación criminal implica para miles de hogares enlutados por asesinatos, violaciones sexuales, desapariciones de personas, secuestros, masacres y desplazamientos de cientos de familias enteras, la periodista escribió en los tres meses previos a su asesinato un amplio reportaje y una serie de columnas sobre la infiltración del narcotráfico en las secretarías de seguridad pública de los municipios

Al comentar la decisión del gobierno de Corral de establecer un mando único de la Policía Estatal en seis municipios del estado —Madera, Temósachic, Gómez Farías, Ignacio Zaragoza, Casas Grandes y Nuevo Casas Grandes—, como medida urgente para recuperar el control de las policías municipales, Breach informó que en la sierra hay amenazas de paros de los polimunicipales.

Y faltan, advirtió, las reacciones de los grupos criminales. “No se van a quedar cruzados de brazos ante el intento de acotar su control sobre territorios en vastas zonas del estado. Ya se reportaron desplazamientos de hombres armados y encapuchados en algunos de los municipios intervenidos”.

Se trata de estructuras criminales que controlan desde territorios de siembra de amapola en la sierra Tarahumara y sus rutas de narcotráfico hacia la frontera con Estados Unidos, así como estructuras de gobierno que incluyen desde presidencias municipales y cuerpos policiacos hasta altos mandos.

LA PROFUNDA CORRUPCIÓN

El asesinato de Miroslava Breach se comete en medio de una atmósfera envenenada por las confrontaciones políticas entre el exmandatario priista César Duarte y el gobernador Javier Corral, quien hizo en campaña una promesa que contribuyó a su triunfo en las urnas: “encarcelar al exgobernador corrupto junto con sus exfuncionarios cómplices y recuperar para el estado el dinero y los bienes que le fueron saqueados”.

En los meses de noviembre y diciembre de 2016 y enero de 2017, Miroslava Breach escribió, de manera sistemática, sobre las investigaciones realizadas por la Fiscalía por peculado, enriquecimiento ilícito y otros presuntos delitos que pesan contra Duarte y sus principales colaboradores.

“Las medidas de protección legal que está tomando el exgobernador César Duarte para protegerse de acciones penales en su contra, hablan de que está sintiendo la lumbre en los aparejos. El amparo 15/2017 promovido por su abogado, Ricardo Antonio Sánchez Reyes Retana, en contra de la decisión del Juez de Control, Eduardo Alexis Ornelas, que ordenó reabrir la investigación en su contra por el caso de Unión Progreso, apunta a un mar de fondo en el tema”, escribió Breach.

Y destacó un negro currículum del abogado contratado por Duarte “en casos de corrupción profunda”.

Recordó que fue abogado del subsecretario de la Defensa Nacional, Tomás Ángeles Dauahare, procesado por vínculos con el cártel de los Beltrán Leyva, y defendió además a Gerardo Álvarez Vázquez, El Indio.

“Por si faltara algo —agregó Breach—, estuvo también relacionado con la defensa de la empresa Industria 3, S. A. de C. V., aquella supuesta productora de espectáculos a la que el Gobierno del veracruzano Javier Duarte le envió un maletín con 25 millones de pesos en efectivo, dizque para pagar los preparativos logísticos para la fiesta de La Candelaria, la Cumbre de Tajín y el Carnaval del Puerto, en enero de 2012, justo cuando empezaba la campaña de Enrique Peña Nieto. ¿Será coincidencia que aparezca ahora defendiendo al Duarte de Chihuahua?”

Concluyó que no le ha faltado razón al presidente de Unión Ciudadana, Jaime García Chávez, cuando asegura que existe un manto protector que pende sobre César Duarte desde la Presidencia de la República, mismo que tiene paralizado el expediente de su acusación en la PGR desde hace dos años y cinco meses.

Miroslava, en mensaje dirigido al gobernador Corral a través de la columna de El Norte,le recuerda que “el escepticismo ya está asentando sus reales en la ciudadanía, que optó por el cambio el pasado 5 de junio”. Y le advierte: “solo un temprano golpe de timón reavivaría la esperanza…”

“No estábamos enterados de que Miroslava Breach había recibido amenazas recientes”, dijo el gobernador Corral en conferencia. Diferente es la versión de colegas y dentro de la misma familia de Breach. Foto: JULIÁN CARDONA/NW noticias

EL GOLPE DE TIMÓN

Después de meses el gobierno estatal respondió con una orden de aprehensión contra el exgobernador César Duarte, de quien dice Corral “huyó a El Paso”, Texas, y anuncia que pedirá a Estados Unidos su extradición.

Previamente, la Fiscalía detuvo a tres exfuncionarios de la anterior administración: Javier Garfio, exsecretario de Comunicaciones y Obras Públicas y exalcalde de Chihuahua; Gerardo Villegas, exdirector de la Administración de la Secretaría de Hacienda estatal, además de Ricardo Yáñez, quien fue director de Coesvi y director de Vialidad.

También se tiene en la mira al diputado federal suplente Antonio Enrique Tarín García, quien el pasado miércoles intentó tomar protesta como legislador tras la muerte del diputado titular Carlos Hermosillo, quien falleció en un extraño accidente automovilístico en el kilómetro 80 de la carretera Parral-Chihuahua, tres días antes del asesinato de Miroslava Breach.

“Estamos apenas en el inicio de un proceso y de una estrategia jurídica en la que vamos por toda la red de corrupción política que se tejió en la pasada administración, exfuncionarios y particulares que fueron parte de un diseño de delincuencia organizada para el enriquecimiento personal, por supuesto encabezados por el exgobernador”, anunció el gobernador Javier Corral tras las detenciones de los exfuncionarios de Duarte.

Respecto a la investigación del asesinato de Miroslava Breach, la Fiscalía informó escuetamente que “se tienen identificados” a dos hombres que participaron en el crimen: al chofer que trasladó al asesino y a quien escribió el mensaje en la cartulina.

Javier Corral fijó una postura: no se dará más información a los medios sobre este caso para no entorpecer las investigaciones.

En un hecho que enturbió aún más el enrarecido ambiente político en Chihuahua, y a unas horas de haber anunciado la cacería en contra de César Duarte luego de que se giró la orden de aprehensión en su contra, apareció un mensaje en una manta en una de las vías más transitadas de la ciudad de Chihuahua, el Periférico de la Juventud:

“Esto es para que estés enterado Corral, si me sigues mandando a tus achichincles los voy a matar a todos. Querías guerra ya la tienes. Estoy agarrado a alguien más poderoso”. En la línea final advierte a periodistas “hocicones” que no se metan o también morirán, y firma el 80,el presunto narco amigo de César Duarte a quien Javier Corral prometió expulsar 72 horas después de asumir como gobernador.

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