La precaria supervivencia del berrendo en el estado de Chihuahua

**En los últimos censos se han contabilizado aproximadamente 400 animales, que es muy baja, con respecto a la subespecie de lo que hay en Chihuahua, a la que está en Sonora y Baja California.


La precaria supervivencia del berrendo en el estado de Chihuahua

La Crónica de Chihuahua
7 de abril, 17:30 pm

Por Paloma Sánchez/ OEM

Chihuahua.- Menos de 400 berrendos americanos sobreviven en el estado de Chihuahua, ante diferentes factores que afectan el hábitat del mamífero más veloz de Norteamérica, que alcanza hasta 80 kilómetros por hora en un instante.

Sus principales predadores son por la fauna, el coyote, que acostumbra devorar a las crías más pequeñas, afectando el equilibrio sostenido de los habitantes de su población; y el hombre, al acabar con los pastizales donde viven de manera natural para utilizarlos en la agricultura; o limitándolos a espacios más reducidos al compartir el pastizal con diferentes tipos de ganado.

Así lo informó Fernanda Cruz, de la Universidad Autónoma de Querétaro, que trabaja junto con un grupo de investigadores en el proyecto Conservación de Especies en Riesgo, en el estado de Chihuahua. El responsable del proyecto “Continuación de la Recuperación de las Poblaciones del Berrendo Chihuahuense”, es el doctor Carlos López González.

Las regiones principales donde se tiene monitoreado poblaciones de berrendos, se encuentran en Janos, Ascensión, La Perla, Buenaventura, Villa Ahumada y Camargo.

EL BERRENDO

Los berrendos son los únicos representantes de esa familia de Norteamérica en México, denominada antilocaprida, son animales muy específicos, al igual que sus hábitos, necesitan áreas abiertas para poder correr, además de disponibilidad del agua todo el año, por ello las sequías los afectan; y principalmente la expansión de las extensiones de cultivos y ganadería. Principalmente de cultivo, porque los pastizales están en las zonas ideales de agricultura.

El monitoreo terrestre y aéreo de berrendos es para estimar densidades como abundancias relativas de las poblaciones que hay en Chihuahua y sensibilización de las comunidades que viven en el área de distribución de los berrendos.

En los últimos censos se han contabilizado aproximadamente 400 animales, que es muy baja, con respecto a la subespecie de lo que hay en Chihuahua, a la que está en Sonora y Baja California.

Las tres poblaciones tienen diferentes factores de amenaza, entre ellos la cacería; pero principalmente es la fragmentación, porque viven en lugares muy específicos. Viven en pastizales con áreas abiertas, donde su principal arma de defensa es la velocidad. El berrendo americano es el animal mamífero considerado como el más veloz de Norteamérica, que alcanza hasta 80 kilómetros por hora en tiempo muy corto.

HÁBITAT DEL BERRENDO

Hay menores estudios en las poblaciones que son de Chihuahua, donde habita la subespecie porque son antilocapra americana; la de Sonora se conoce como sonorense y la de Baja California como peninsulares.

Se recorren los ranchos para buscar estas muestras. Hay 6 zonas principales que se consideran de distribución del berrendo en el estado de Chihuahua. Una está hacia Janos, Ascensión, con pastizales relativamente bien conservados y que cuentan con la extensión necesaria para mantener a estas especies. Asimismo, en Villa Ahumada, Buenaventura, La Perla, en el municipio de Julimes, y Camargo.

El censo más completo se realizó en 2008, y subcensos cada dos años o un año, con una fluctuación en las poblaciones con una tendencia general de que han disminuido hasta el momento. El proyecto lo ha manejado también Profauna, con el Doctor Alberto Lafón.

CENSO TERRESTRE

Las actividades que se realizan en el territorio estatal, son proyectos semestrales en los que se hace censo terrestre, en el que se visita físicamente a los ranchos, se hacen recorridos, se observan a los individuos, se toman fotos, y se contabilizan en diferentes épocas del año. Hay momentos en que no han terminado de nacer las crías, y no se tiene un número definitivo que se va a mantener durante el año, por eso se tiene que hacer un nuevo conteo posteriormente, para registrar cuál es la tasa de supervivencia.

Asimismo, se clasifica cuántos son machos y cuántos son hembras, el número de juveniles del año presente, y si se puede identificar a los que se habían observado con anterioridad para darles seguimiento.

Asimismo, se recolectan muestras para análisis genéticos, con muestras de heces de berrendo y también de coyotes, que son los mayores depredadores de los berrendos en la etapa de cría, cuando son muy vulnerables. De esa manera, se puede determinar qué tanto afectan los coyotes a los berrendos pequeños. Se quiere hacer un análisis de hábitos alimenticios de los coyotes.

De igual manera, en los berrendos se hace un análisis de extracción de ADN para muestreos genéticos, y para ver qué tanto los individuos están emparentados entre sí, si es muy cercana la relación o si es entre otras poblaciones del mismo estado de Chihuahua.

CENSOS AÉREOS

Se hacen sobrevolando las zonas de distribución que se conocen para los animales y por métodos de transectos, que se va recorriendo por trayectos, como peinando el área para poder localizarlos y en el punto donde se localicen, se toman fotos para tratar de contarlos.

Se hacen en diferentes épocas del año para cruzar los datos y determinar qué número se va a manejar en esa población.

ESPECIFICIDAD DE LA ESPECIE

“A mí me llaman la atención porque son especies muy amenazadas, y se ve luego al visitar los ranchos, se identifica dónde sí pueden estar y dónde no; y las áreas son muy reducidas. En zonas con lomeríos más altos de lo que ellos acostumbran, ya no viven. Son muy específicos del hábitat donde ellos viven”, comentó María Fernanda, quien se ha dedicado a estudiar a los berrendos de Chihuahua desde hace un poco más de un año.

María Fernanda Cruz Torres, de 28 años de edad, colaboradora de la Universidad Autónoma de Querétaro, y del Proyecto de Conservación, ha propuesto que se busque que las zonas donde ellos estén se vuelvan prioritarias para su conservación, que ya hay algunas zonas de pastizales que son prioritarias para la conservación, pero que también tengan otra categoría de protección que les pueda ayudar más a los individuos de esta especie, como reservas. Hay zonas que están abiertas al cultivo y esto se puede seguir explotando, y son éstas donde los berrendos están viviendo.

En ese sentido, señaló que falta mucho por hacer en actividades sociales o comunitarias para que se involucren más las personas y también que conozcan a los animales.

“Se están proponiendo muchos métodos de maneja de hábitat que pueden ayudar tanto al productor, como beneficiar a esta especie. Se han propuesto medidas de método de manejo como los cercos, bebederos para mantener el agua disponible para animales, incluyendo a los berrendos y para el ganado, por lo que coadyuvaría. Se está trabajando en una propuesta para trastocar individuos aquí en Chihuahua, tanto como traer individuos de Nuevo México, que son los más parecidos a la población de la subespecie que habita en Chihuahua. Se busca continuamente más apego y más conciencia”.

Para finalizar, invitó a las instituciones, autoridades y sobre todo población en general, a que conozcan y valoren la fauna de Chihuahua. “Me he dado cuenta que mucha gente de Chihuahua no conoce las especies que están en la sierra o en los pastizales, o no sabe que muchas de ellas son endémicas o que están amenazadas en algún punto. En Querétaro también pasa, que no saben que hay jaguares en la sierra. Ese tipo de cosas se trabaja mucho con la gente”.

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