La obra teatral El jardín de los cerezos refleja la decadencia de la aristocracia rusa

**La interpretación de una de las obras cumbre del dramaturgo ruso Antón Chéjov, estuvo a cargo de la compañía de teatro Humberto Vidal Mendoza, que representó al antorchismo del Estado de México.


La obra teatral El jardín de los cerezos refleja la decadencia de la aristocracia rusa

La Crónica de Chihuahua
17 de noviembre, 19:55 pm

San Luis Potosí, San Luis Potosí.- El escenario del Teatro La Paz, a través de la puesta en escena de El Jardín de los Cerezos trasladó a los espectadores hasta la Rusia zarista de inicios del siglo XX, momento en que el capital empezaba a cimentar la nueva era.

La interpretación de una de las obras cumbre del dramaturgo ruso Antón Chéjov, estuvo a cargo de la compañía de teatro Humberto Vidal Mendoza, que representó al antorchismo del Estado de México. Entre la nostalgia y el romanticismo, los actores mexiquenses mostraron la manera en que la clase social que actualmente domina al mundo, la burguesía, empezó a ver todo con ojos de dinero.

Con esta obra escrita en 1904, Chejov refleja la belleza añorada de la Rusia zarista, la inútil vida de su aristocracia y la decadencia de ese sistema económico, que el autor destroza y con lágrimas ve la llegada de un nuevo orden social.

Con más de 20 actores en escena, la magia del teatro llevó a los espectadores a la vida de Liubov Andréievna Ranévskaya, una rica terrateniente dueña de un hermoso jardín de cerezos, el cual está obligada a vender porque se encuentra en bancarrota luego de haber derrochado una enorme fortuna. El mercader Ermolái Alexéievich Lopajin desde hace tiempo ambiciona ese hermoso jardín para talar los árboles y construir un complejo habitacional que le reditúe jugosas ganancias.

El director de la compañía mexiquense de teatro, Juan Pedro Coahuayana, destacó que la trama y sus personajes reflejan lo que sucedió al erigirse el capitalismo como nuevo orden social: “todo es hacer negocios, así lo ve la nueva clase social que emerge”.

En tanto, el actor Nicolás Parra, quien interpretó a la protagonista de la historia, Liubov Andréievna Ranévskaya, informó que es la primera ocasión que participa en el concurso de teatro organizado por el antorchismo potosino, y reconoció que es un espacio donde se presentan puestas en escena de gran calidad.

Señaló que ha participado en compañías independientes y obras de carácter comercial, pero que “es magnífica la propuesta de Antorcha Campesina de acercar el teatro de calidad al pueblo, a las colonias, a las escuelas, a campesinos”.

El derrumbamiento de la clase feudal, las últimas rémoras del viejo sistema que durara más de mil años, ante un nuevo modo de producción, ya se ha convertido en una clase parasitaria, por el desenvolvimiento económico y la sociedad se supera, rebasada por la propia sociedad, es lo que vemos a lo largo de la representación en sus personajes, de una manera nostálgica, de romanticismo que va muriendo, de negocios hechos por la clase emergente.

El teatro de antorcha es un teatro de propuestas De buscar los grandes dramaturgos clásicos, aquéllos que en sus obras han mostrado su época, de su pensamiento, son obras de bastante actualidad, va adquiriendo un entrar, todos los estados donde trabaja Antorcha Campesina se debe de fomentar el teatro, en todos los estados y es por ello que el avance ha sido lento.

Al respecto del teatro comercial y el artístico, comentó que “El teatro como un árbol de cerezo, como crece, este tipo de teatro no se cultiva, el teatro, es comercia, sobrevive el teatro de albur, el que se vende por un salario, Antorcha no busca este tipo de , sino el de compromiso social.

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