Inédito proyecto ambiental de bienestar social

REPORTAJE ESPECIAL


Inédito proyecto ambiental de bienestar social

La Crónica de Chihuahua
30 de agosto, 20:49 pm

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Minerva Flores Torres

No existe actualmente en el mundo un proyecto ambiental con sostenibilidad económica y compromiso social como el Centro Estratégico de Recuperación Ambiental del Oriente (CERAO), iniciativa a la que no le han faltado estériles y fatuos detractores, como los han tenido desde su inicio todas las grandes obras de la humanidad.

Esta semana, buzos presenta una entrevista con el doctor en derecho ambiental, Ramón Ojeda Mestre, uno de los pilares del proyecto que marcará un antes y un después en la creación de empresas sociales ambientalmente amigables, ecológicamente sustentables y económicamente viables.

Ojeda Mestre ha obtenido todos los grados académicos, es un científico reconocido mundialmente en su materia y México le ha otorgado los más altos nombramientos; el CERAO representa el proyecto más importante de su vida.

buzos (b): Usted es uno de los impulsores del proyecto, ¿cómo se enteró de la iniciativa y cómo se involucró en ella?

Ramón Ojeda Mestre (ROM): Desde el año 2004, grupos de estudiantes y maestros de diferentes escuelas superiores del país trabajábamos en la zona del exVaso del Lago Texcoco para tratar de evitar las grandes tolvaneras con partículas suspendidas y totales en el aire con base en la reforestación con plantas y arbustos adecuados al suelo salitroso, a la profundidad del manto freático y a la tipografía específica. Optamos por tres especies y tuvimos mucho éxito. De eso hace más de 10 años.

A raíz de ello entramos en contacto con los diferentes municipios del Valle de México y fuimos conociendo sus programas ambientales, aspiraciones y desafíos; con el que tuvimos mucha aceptación y compatibilidad en intereses ambientales fue el municipio de Chimalhuacán, Estado de México.

Ahí nos enteramos que ellos estaban tratando de proponer algo que pudiera, por un lado, tener presencia ecológica compatible (armonía ambiental); repercusión social favorable (bienestar social, calidad de vida, un mayor volumen de empleos, menos desplazamientos, ambiente de trabajo más agradable, etcétera), y viabilidad económica.

En la actualidad, ningún proyecto ambiental en el mundo tiene un contenido de sostenibilidad económica; y cuando digo ninguno, están a la vista todos los que tiene registrados el Programa de las Naciones Unidas de Medio Ambiente.

b: El Centro Estratégico de Recuperación Ambiental del Oriente (CERAO) nació como un proyecto muy ambicioso. Primero se hablaba de 10 grandes áreas, ahora sólo de tres. ¿Cuál es proyecto definitivo y qué motivó su modificación?

ROM: Originalmente eran 14 proyectos y al final quedaron 11. Se han ido modificando con el tiempo después de ser sometidos al heterogéneo comité científico que ha colaborado, a los administradores públicos, empresarios y universidades.

Tras una década de trabajo llegamos a la conclusión de un proyecto armónico que se resume en un campus educativo, un complejo lúdico-deportivo y un parque tecnológico. Dos aspectos motivaron la modificación final: el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), que es verdaderamente urgente y que no había otro lugar dónde hacerlo más que en el exVaso del Lago de Texcoco; y contar con un cuerpo de agua adicional superficial al Lago “Nabor Carrillo”, para el cual el Gobierno federal asignó recientemente 200 hectáreas y que nos obligó a reducir muchas cosas.

El proyecto definitivo se ha convertido oficialmente en una empresa paramunicipal de avanzada denominada CERAO, participarán en su administración universidades y funcionarios municipales, que en este caso preside la alcaldesa, representante de los intereses del pueblo.

La propiedad del proyecto es del municipio, de la gente de Chimalhuacán, a través de la paramunicipal, encargada de hacer que todo funcione bien.

A lo largo de estos años hemos asistido a cientos de entrevistas con funcionarios federales, estatales, municipales, nacionales e internacionales; de ello hay más de 14 mil fojas que han recogido minutas, acuerdos, debates, discusiones, documentos, propuestas, etcétera. Todo eso es el sustento ecológico y ambiental del CERAO.

Actualmente hay una idea equivocada, un poco romántica, de creer que lo ecológico es solamente lo natural; de creer que solamente con proteger a la mariposa monarca, a los pingüinos, a la vaquita marina en el Golfo de California, hacemos desarrollo sostenible. No es así.

El desarrollo sostenible tiene forzosamente componentes educativos, didácticos, pedagógicos, ambientales, económicos y, sobre todo, aspectos o vetas sociales. De nada nos serviría hacer algo ecológicamente perfecto o que crecieran unas orquídeas maravillosas si junto a éstas tenemos a la gente muerta de hambre. Eso no es el desarrollo sostenible.

b: A grandes rasgos, ¿en qué consiste el parque tecnológico?

ROM: Haga de cuenta que es un gran campus universitario en donde en un aula se están armando computadoras; en la anterior, microchips; en otra, diseñando programas de software; en la siguiente, programas electrónicos; en otra, programas aeronáuticos. La parte constructiva del complejo tecnológico tendrá dos características: que sea ambientalmente amigable y que genere buenos empleos para el mayor número de personas (habitantes de Chimalhuacán y de las zonas circunvecinas).

b: Según los detractores de este proyecto, como José Luis Luege Tamargo, los terrenos federales sobre los que se pretende asentar el CERAO son un “espacio vital de protección y anidación de aves migratorias y de regulación hidrológica del Lago “Nabor Carrillo”; ahora ni parque ecológico ni zona de protección ni nada”. En los estudios de impacto ambiental del CERAO se afirma lo contrario, ¿quién dice la verdad?

ROM: El ingeniero metalúrgico Luege Tamargo no es un detractor, es un activista político del Partido Acción Nacional (PAN) y los argumentos y las posiciones que maneja son única y exclusivamente en función de sus intereses electorales de la época.

Fue director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), de la Secretaría y de la Procuraduría del Medio Ambiente, y nunca hizo nada. Ningún río de la República se limpió durante su administración en la Conagua. Es decir, hubo cero avance en su administración.

Él confunde el asunto del nuevo aeropuerto y lo mezcla inadecuadamente con el CERAO. Este último es el proyecto ambientalmente más avanzado que ha habido en la historia moderna de México, y se debe a que tenemos acceso a los grandes avances científicos.

Él no conoce el programa actual; dice que un día lo fueron a ver y que los despachó con cajas destempladas. Ahí se da cuenta usted el grado de prepotencia que tenía cuando era “servidor público”. No escuchó, no entendió, no leyó… Era lógico, es un volumen muy grande de documentos que hay que estudiar con mucha seriedad y dedicación.

Él se está refiriendo a una mezcla que se quedó en la película anterior y que no tiene nada que ver con la actualidad. Yo he leído sus artículos, sus argumentos, y es obvio que anda en campaña a favor de Margarita Zavala de Calderón, una señora muy agradable y una colega muy apreciada por su servidor, pero él no tiene razón.

Primero, porque está yendo en contra de los intereses del pueblo de Chimalhuacán, y él no se duele ni se conduele de la situación económica de sus mujeres y hombres; y, segundo, no tiene la menor idea de lo que es el nuevo concepto del desarrollo ambiental sostenible.

Si le dedico estos minutos es para hacerle un llamamiento a que se sume a los trabajos en lugar de andar de francotirador y de peleador callejero; ya ni le queda, porque, además, ya es una persona mayor.

b: ¿Cómo se puede caracterizar al área donde se proyecta construir el CERAO?

ROM: Es un páramo yermo desaprovechado. Mientras la población de Chimalhuacán padece desempleo, bajos ingresos y una pobreza notoria en muchos segmentos, tenemos unos terrenos ahí que van a ver la diferencia ahora que se empiecen a hacer los desplantes del complejo tecnológico de innovación del territorio.

Donde estará el CERAO va a existir (promovida por nosotros) una Área Natural Protegida (ANP), pero no con la caracterización que marca la Ley General del Equilibrio Ecológico o el Reglamento de Áreas Naturales Protegidas; ese estatus ya fue superado, nosotros estamos en otra etapa más evolucionada.

Vamos a hacer ahí el área ambientalmente protegida más importante del Estado de México. Esto no va a ser una selva ni un bosque, porque no hay condiciones para hacerlos, ni los suelos ni las aguas se prestan para ello; vamos a hacer compatibles las especies que sembremos o plantemos con los cuerpos de agua, o lo que sea, con el proyecto de desarrollo.

b: Ustedes hablan de “recuperación ambiental”, ya sabemos en qué situación se encuentra el predio donado, ¿cómo y por qué es posible llevarla a cabo?

ROM: Nosotros tenemos un problema de salinidad en los suelos. La materia orgánica que vamos a ir desocupando la utilizaremos en esa misma superficie y en otras partes del municipio que nos ha ofrecido la presidenta.

Vamos a ir mejorando los suelos mes con mes; no va a ser en un día para tomarse la foto, no; es un proceso de desarrollo sostenible que va desde el primer día hasta dentro de 50 o 60 años.

Al mejorar los suelos mejorará la calidad del aire y del agua. En la zona oriente del Valle de México tendremos jardines en los techos y jardines verticales en las paredes; habrá mejoramiento de especies y temperaturas; tendremos viveros especializados, reforestación con plantas endémicas, generación de microclimas, captación de energía solar y eólica, lagunas, cuerpos de agua superficiales y repoblamiento de especies vegetales, florales y faunísticas.

Vamos a inyectar más agua de lluvia que la que ha capturado todo el Estado de México en la parte construida (no de manera natural); captaremos, trataremos y almacenaremos más agua en los primeros cinco años del CERAO que la que ha captado el estado en toda su historia.

A ese grado de avance llegaremos, ya no digamos el Distrito Federal que desgraciada e infaustamente no capta el agua de lluvia en sus construcciones; aquí cada metro cuadrado de construcción va a ser un metro cuadrado que captará cerca de 400 mililitros de agua; habrá áreas verdes y se amortiguarán temperaturas y vientos.

El CERAO está planeado desde una perspectiva integral, de igual forma la captación de residuos.

Nuestra aspiración en el centro es basura cero, aquí no generaremos basura. Cada residuo regresará al proceso productivo o será un mejorador de suelos, fertilizante o alimento. Entonces, lo orgánico y lo inorgánico van a entrar nuevamente a los procesos ambientalmente compatibles; no desperdiciaremos luz, energía eléctrica, agua, ni nada.

Se han ido escogiendo las mejores plantas para el tipo de suelo, temperaturas, humedades, viento, para esa estacionalidad y presencia humana; es decir, se han tomado en cuenta los factores antropogénicos y los biogénicos tradicionales. Todo está valuado, valorizado, para hacer que sea económicamente viable; ya lo tenemos visto y se ha seguido avanzando; en los últimos días ha habido un avance espectacular.

Se procuró hacer un programa de desarrollo ambiental sostenible que tuviera componentes educativos (en este caso una importantísima universidad politécnica con acondicionamiento físico y lúdico); de recreación, diversión y deporte, y un área de sostenibilidad ambiental y económica.

b: Cuáles serán los impactos negativos en materia ecológica por la construcción del CERAO?

ROM: Nosotros vamos a utilizar cada desperdicio para la siguiente obra y así sucesivamente; no realizaremos lo mismo que todo el mundo hace, que los agarra y va y tira en otro lugar y convierte el otro espacio en un pasivo ecológico.

Los impactos ambientales que podamos ir teniendo los iremos amortiguando o neutralizando. Igual si hacemos ruido, trataremos de que haya protecciones acústicas, etcétera, todas esas cosas que todavía no avanza tanto la ciencia y la tecnología como para que no se produzcan.

Va a haber un mejoramiento sustancial del espacio. Donde no había nada ahora vamos a tener acciones ambientalmente benéficas. No nos estamos comparando con edenes utópicos, con sueños idílicos; nos estamos comparando con la realidad de los últimos 60 o 70 años.

En las últimas siete décadas en esos predios no ha habido más que salitre, arena, algo de fauna de mosco y, cuando se hacían charcos, aves.

Ahora multiplicaremos eso de manera considerable porque vamos a tener más cuerpos de agua y una acción deliberada y científicamente fundada para generar hábitat para flora, fauna y para el propio ser humano ambientalmente amigables.

Ya no puede haber, insisto, ecología pura y sola. Esto no es un criadero de mariposas silvestres; esto es algo para servirle al ser humano, y éste, desgraciadamente en su desplazamiento por la Tierra, tiene que ir afectando y adaptándose a los aspectos ambientales, y los va a modificar lo quiera o no: con el humo de sus coches, con el ruido de la bicicleta o con la simple presencia en el parque, caminando.

b: Algunos afirman que afectará el hábitat de las aves migratorias. ¿De qué forma lo hará sobre las que permanecen en el lago artificial “Nabor Carrillo”?

ROM: Tenemos mucha experiencia en esto en el mundo. Las aves migratorias se enfilan normalmente a los cuerpos de agua existentes, por instinto los vienen buscando, por la temperatura y las experiencias genéticas que traen. Por ejemplo, el “Nabor Carrillo” es un lago reciente, posterior a los años 70.

No existía y eso se nos olvida. Es un lago doblemente artificial: no tiene ni la forma ni el contenido original del recurso hídrico; entonces, ahora vamos a tener superficies y cuerpos de agua adicionales, no nada más ahí sino en diferentes zonas del Valle de México, y entonces las especies, no solamente por instinto, sino por visualización irán a estas nuevas áreas.

Se habla de las especies estacionarias, migratorias, no permanentes; por ejemplo, los patos canadienses vienen a las lagunas, algunos llegan a Puebla y hasta la zona de Amecameca, Estado de México.

El chiste es que nosotros tengamos las características de los cuerpos de agua: habitables y viables, para que esas especies migratorias no solamente sigan llegando y utilizándolos como escala, sino que encuentren un espacio adecuado para su manutención o reproducción.

b: De acuerdo con los estudios en mención, la flora y la fauna silvestre y doméstica que se verá afectada está asociada con el crecimiento de la mancha urbana, ¿de qué forma alterará al ecosistema la pérdida de especies e individuos arbóreos (considerando que ninguno de éstos se encuentran catalogados en las normas oficiales vigentes)?

ROM: La flora y la fauna silvestre ha venido disminuyendo sensiblemente desde los años 50, a raíz de que los predios se fueron ocupando con diferentes actividades; es decir, cada vez se ha reducido más el patrimonio vegetal y faunístico desde el punto de vista de la vida silvestre.

Sin embargo, en los proyectos nuevos, tanto el del NAICM como el del CERAO, se plantea su recuperación de manera sistemática; concretamente, las especies más representativas, aunque no sean estrictamente endémicas del municipio (acordémonos que nuestra región, desde el punto de vista ambiental, era la cuenca del exVaso del Lago de Texcoco).

No existen flora y fauna silvestre específicas, exclusivas o que estén en vías de extinción en Chimalhuacán, así nos lo demostró el doctor Gil Vera de la Universidad Autónoma Chapingo.

No existe ninguna especie; tenemos algunas incorporadas, como es el caso de dos tipos de olivas, que fueron traídas por decreto real en el siglo XVII del virrey como premio al buen comportamiento de los habitantes de Chimalhuacán.

Le insisto, hasta donde yo tengo conocimiento, ni siquiera el mosco de ahuautle, el más representativo (no endémico), pero que está disminuyendo su producción o su reproducción, es específicamente de Chimalhuacán. Lo que nosotros estamos incorporando a los planes de recuperación ambiental es que las especies regionales del exVaso del Lago de Texcoco, y también las que suben en las laderas del cerro Chimalhuache, sean consideradas como parte de la flora y fauna a proteger para lograr su reproducción o repoblamiento.

b: ¿Qué tipo de empresas se van a instalar? ¿Hay avances?

ROM: Sí hay avances, y muy importantes. Son empresas de computación, programación de software, integración de componentes, servicios internacionales de tipo estratégico, bodegas, movimiento aeronáutico, piezas para la aviación; hay un listado que realizó la Facultad de Economía de la UNAM sobre cuáles eran los tipos de actividades que no fueran contaminantes y que al mismo tiempo generaran empleos bien remunerados.

Hemos realizado varias gestiones en Silicon Valley, pláticas con la Dell, con la Hewlett-Packard; en fin, con muchas de las grandes firmas que se manejan en el mercado internacional, porque lo que queremos son empleos bien pagados y que puedan desempeñar las personas que se van a ir capacitando.

Es decir, si vamos a hacer una planta de integración de componentes para 2018, en 2017 se estarán preparando jóvenes o señores de la edad mayor para que puedan trabajar al año siguiente con esa empresa.

Habrá un paisaje adecuado, adaptado al clima seco, a los dos mil 240 metros de altura sobre el nivel del mar, al manto freático salitroso, salado, etcétera. El CERAO tiene un componente laboral preeminente y un componente ambiental sustentable.

b: ¿En qué magnitud la construcción del CERAO contribuirá a paliar las condiciones socioeconómicas de los habitantes de Chimalhuacán?

ROM: Nosotros tenemos 44 mil empleos asegurados en este espacio. El punto es que esto sea dinámico (no sólo para el primer quinquenio) y se vaya adaptando a los avances tecnológicos y pueda seguir generando empleos nuevos de alto ingreso.

La administración de la empresa será la responsable de todo, desde la resbaladilla de los niños hasta el pizarrón electrónico de la escuela de la Universidad Politécnica de Chimalhuacán, o el ensamblaje de computadoras en el pequeño Silicon Valley (enorme centro de desarrollo e innovación de alta tecnológica en California, Estados Unidos) que estamos planteando para la zona económica del CERAO.

b: ¿Podrá el parque tecnológico ofrecer condiciones económicas decorosas para los chimalhuacanos?

ROM: Sí. Indudablemente. Ésa es la primera condición, para eso se está haciendo el CERAO. Para generar más empleos: mejor pagados, más cercanos (dentro de su propio municipio), en condiciones más dignas, pues no queremos que los de Chimalhuacán sigan yendo hasta Azcapotzalco, Ciudad de México, o a Naucalpan, Estado de México, tres horas en microbús, ajetreados y maltratados; y con la capacidad de evolución hacia la modernidad, hacia la innovación; es lo que plantea el futuro laboral de México y del mundo. Ya estamos viendo que en otros países están disminuyendo las jornadas laborales y que está modificándose el universo del empleo. Habrá muy buenas noticias en la medida en que avancemos.

b: ¿A pesar de que estemos en un sistema capitalista, cuya tendencia es la disminución de los salarios y las nulas prestaciones?

ROM: Aquí es donde nosotros tenemos que ser muy cuidadosos. En esta época de libre mercado así como hay empresarios e inversionistas aprovechados que toman la parte más frágil o la parte más débil de la cadena de relación salarios-producción, nosotros necesitamos estar atentos para que solamente autoricemos las inversiones y las industrias que nos garanticen el número de empleos que nosotros estamos considerando y con las retribuciones, los ingresos y la versatilidad hacia el futuro que estamos previendo. No nada más es que le den trabajo el primer año, si en el segundo no vamos a tener una mejoría o una nueva calificación para seguir evolucionando de manera positiva.

Esto tiene que ser dinámico. Ya no es como antes, que uno entraba a trabajar (como le pasó a nuestros padres) a una fábrica, ganaba el mismo salario siempre y salían a los 30 años jubilados, pero ya no tenían ninguna expectativa de nada.

b: Entonces este proyecto comenzará a crear empleo desde antes de remover la primera piedra.

ROM: Sí. La contratación se generará antes de que se construyan las primeras obras, porque se necesita preparar a la gente. No son empleos de chofer, de campesino, sino muy especializados; a veces se necesitará preparar a la gente en la Ciudad de México o en el extranjero, no lo sé. Dependiendo de la especificidad, del individuo o del nivel tecnológico de la empresa que se ubique.

b: ¿Por qué no debe haber duda de la necesidad del CERAO?

ROM: Porque aquí no estamos jugando a la utopía. Aquí es un proyecto concreto frente a donde no había nada, absolutamente nada.

Si tú ahorita me dices, compara el CERAO con la General Motors de Detroit, Michigan, Estados Unidos, te diré que es mucho mejor el CERAO en su proporción, en su magnitud, en su ubicación tempo-espacial. No estamos hablando de utopías, estamos hablando de una realidad.

Este proyecto debe ser juzgado y comparado con base en este proyecto, pero así contra sueños de decir: “pues yo podría inventar uno que genere unos 200 mil empleos y que llueva todos los días ahí”... un sueño cualquiera lo puede tener.

Aquí estamos hablando de algo que tú puedes ver, que pueden ver los habitantes, que lo han aprobado tres distintos cabildos de distintos partidos políticos. Todos lo han conocido: diputados federales y estatales, gobernadores, presidentes municipales, universidades. Todos hemos discutidos horas y horas durante 10 años; algo hemos aportado.

El CERAO es el mejor proyecto, el más depurado, avanzado y auténtico desde el punto de vista ambiental y de aspiración y de armonía social, de desarrollo sostenible que hemos tenido en el Valle de México en los últimos 50 años.

b: ¿Por qué ha causado tanto revuelo y tantas opiniones encontradas?

ROM: Solamente por cuestiones político-electorales. Hay que ver quiénes son los que critican, nada más. No ha venido un científico serio a decir a proponer algo mejor.

Y si viniera y lo hiciera se podría discutir con ese hombre y merecería todo mi respeto y, si tuviera razón, adoptaría sus criterios.

Lo que no puede ser es que un hombre siempre derrotado electoralmente como es José Luis Luege, venga a querer subirse en ancas de lo que va a ser un éxito ambiental.

b: Unos dicen que es “un despojo a la Nación” y que hubo propietarios despojados. No puede haber propietarios si los terrenos son de la Nación.

ROM: Así es. Ésa es una confusión del señor Luege. De acuerdo con el Artículo 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos todo el territorio nacional pertenece originariamente a la Nación, y ésta, para los intereses y fines que le convengan, establece las propiedades pública, privada y social; concesiona; da; recupera; etcétera.

Entonces, en lo que se refiere a estas tierras, el país decidió reincorporárselas a los habitantes de Chimalhaucán para que hicieran este proyecto que le hemos llamado CERAO (tuvo otros nombres, pero ha ido evolucionando); eran de la Nación y se le regresan a la Nación. No han estado en otras manos que no sean de ella. A veces lo puede asignar a alguien para realizar algún proyecto, pero si no lo hace lo recupera.

b: ¿Y por qué hubo indemnizaciones, entonces?

ROM: Porque dentro de este gran paquete hubo personas que dijeron y demostraron que tuvieron esa propiedad privada y no se les indemnizó en el momento por diferentes criterios. Hasta donde yo tengo entendido, el Gobierno de la República o el del estado prefiere resolver por la vía de la conciliación, la mediación o la amigable composición, que estar discutiendo en tribunales y estarle quitando tiempo a la gente y perdiendo el tiempo él mismo.

Yo creo que el Gobierno hace muy bien en buscar los procedimientos conciliatorios. De hecho, he participado en ellos, para decirlo también claramente.

b: ¿Cómo define usted al proyecto paramunicipal CERAO? ¿Había visto una paramunicipal de estas dimensiones en las tres mil 249 que existen en el país?

ROM: Ha habido empresas paramunicipales más grandes; sin embargo, no recuerdo ninguna que tenga una vocación social y un compromiso ambiental como el CERAO.

Ésta es la primera vez que se va a lograr un desarrollo sostenible con los criterios de la Organización de las Naciones Unidas y de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés); es decir, educación para el desarrollo sostenible; no es nada más un proyecto productivo, es también un proyecto educativo y de superación social, por eso digo que hasta ahorita es la paramunicipal más ejemplar.

b: ¿Qué significado personal tiene para usted encabezar este proyecto?

ROM: Para mí este proyecto es el más importante de mi vida. No porque yo vaya a lograr algún reconocimiento o algún triunfo académico, no.

La vida ha sido sumamente generosa conmigo y ya me dotó de ser el primer maestro definitivo en materia de Derecho Ambiental de la Universidad Nacional Autónoma de México (de toda la historia de mi país); he recibido la Legión de Honor Nacional; el Premio del Medio Ambiente de la Ciudad de México y, más recientemente, el Premio Mundial de Medio Ambiente “Elizabeth Hauss”, todo eso para mí es un orgullo y una valoración enorme. Es decir, ya de entrada, me siento recompensado por mi país y por el mundo; sin embargo, veo la dificultad de que se entiendan cuáles son los nuevos conceptos ambientales que se tienen que manejar.

No se trata de plantar un árbol y dejarlo morir, se trata de plantarlo y que sobreviva, que sirva para dar sombra al ser humano, al ave o al insecto, y ése a su vez se integre al equilibrio ambiental y generemos una cultura del cuidado arbóreo, del cuidado vegetal, etcétera.

Si nada más queremos plantar árboles estamos equivocándonos; necesitamos ver la diferencia entre lo ambiental y lo ecológico. Eso es lo que no han entendido algunos de los que critican este proyecto: la diferencia entre lo ambiental y lo puramente ecológico.

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