¿Han servido de algo las Casas del Estudiante “Antonio Sosa Perdomo” a la sociedad?

CHIHUAHUA: 40 AÑOS DE ANTORCHISMO


¿Han servido de algo las Casas del Estudiante “Antonio Sosa Perdomo” a la sociedad?

La Crónica de Chihuahua
Septiembre de 2014, 12:18 pm

**De acuerdo a una somera lista de estudiantes que han pasado por sus muros, estos albergues han resultado sumamente productivos.

**Un premio nacional de Finanzas Públicas entregado por el Congreso de la Unión, una profesionista con Doctorado, un rector universitario, un Premio Chihuahua, eminentes maestros, muchos profesionistas destacados, cientos de hombres y mujeres de bien…

En la capital de Chihuahua, los automovilistas se preguntan de qué se trata esa actividad, para dónde van los fondos recabados, cuando en algún crucero se topan con humildes muchachos que realizan colecta a nombre de las Casas del Estudiante “Antonio Sosa Perdomo”. Igual se preguntan los pasajeros en los camiones urbanos cuando suben estos colectores a realizar su labor.

Esta actividad, la colecta pública, se ha realizado sin interrupciones desde hace treinta años, debido a que el subsidio que entrega el gobierno del estado, además de que lo ha interrumpido durante largos períodos, es insuficiente para solventar los gastos de operación de estos albergues. Las Casas del Estudiante traen e invitan a jóvenes que van a los niveles de educación Media Superior y Superior, a vivir en Chihuahua, y les proporcionan un lugar donde dormir, un espacio para el estudio, equipo de cómputo, comida, oportunidades de superarse en general, y un ambiente de estudio, trabajo y disciplina, y todo esto cuesta, pero al final resulta sumamente beneficioso y productivo..

Fundadas por el Movimiento Antorcha desde el año de 1983, estos pilares de la educación popular tienen en la actualidad dos importantes demandas ante el gobierno del estado: la fundamental, el aumento y regularización del subsidio, que es insuficiente, y la construcción de ampliaciones en las dos casas, varonil y femenil, de acuerdo a un proyecto que fue entregado desde hace tiempo y que se está negociando dentro del pliego petitorio del antorchismo. Las demandas las enarbola la Federación Nacional de Estudiantes Revolucionarios Rafael Ramírez (FNERRR), organización a la que están afiliados los moradores de las Casas, el Movimiento Antorchista los apoya y les ha brindado todo su apoyo.

Las Casas del Estudiante, a las que se les niega un aumento al subsidio y la ampliación de sus espacios físicos, han sido de gran valor para la sociedad. El hecho está a la vista de los chihuahuenses: que esta Institución ha contribuido en forma determinante en la formación de cientos de estudiantes y profesionistas que ponen día a día su preparación académica a favor de la sociedad mexicana.

Se pueden poner, como ejemplos dentro de una lista muy breve e incompleta, a la candidata al Doctorado por la Universidad de Barcelona, España, Daría Jiménez Hernández, quien salió airosa del examen; al catedrático del Bachillerato Tecnológico Oficial “José María Cajica Camacho” en Tepexi de Rodríguez, Puebla, Ingeniero en Minas por la UACH Jesús Cardona Bernal; las Maestras Irma Rojas Franco (de El Vergel, Balleza, maestra de tiempo completo e investigadora en la Normal del Estado) y Cristina González (de Nicolás Bravo, Madera), autoras del libro de texto de Historia de Chihuahua, usado actualmente en 3er grado de Secundaria.

Está también Abraham Arellanes Ramírez, quien recibió el año 2013 de manos del presidente del Congreso de la Unión el Premio Nacional de Finanzas Públicas, y quien es Licenciado en Estudios Internacionales con Economía y Ciencia Política por la Universidad de California en San Diego, y Maestro en Administración y Políticas Públicas por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Él es originario de Guadalupe y Calvo.

Está asimismo el Maestro Noel Hiram Bustillos González, Rector fundador de la Universidad de la Tarahumara.

Destaca asimismo, el Ingeniero Agrónomo Eduardo Muñetón Soto, quien recibió el Premio Chihuahua en 2014, máximo galardón de las letras y las artes en el estado, por su estudio de carácter histórico «Los Julimes, su tiempo en la conquista del Conchos», que se plasmó en un exitoso libro que es referencia sobre el pasado histórico de la entidad.

Los hermanos Esmirna y Vicente Torres, ella es Odontóloga quien tiene una clínica en la capital del estado, y él es Químico Bromatólogo que trabaja en la Sierra, ambos de Guadalupe y Calvo.

Alma Delia Vargas Terán, Contadora, originaria de Guadalupe y Calvo.

Cuatro hermanas Gómez: Rosa, Maribel, Amparo y Aracely Gómez, de Atascaderos, son maestras rurales.

Elías Ruiz Quintana, originario de Rocheachi, Guachochi, es profesor destacado en la zona indígena de su propio municipio.

La periodista Nadia Sosa Vázquez, hija del fundador de estos albergues, Antonio Sosa Perdomo, participó en su infancia en la formación de las casas y fue de sus primeras moradoras. Ha incursionado en la prensa escrita, digital y en radio, y tiene un Premio Estatal de Periodismo.

Luis Quintana, también de Guachochi, es maestro de Danza.

Nemesio Corral, egresado de Bellas Artes, trabaja en el Colegio Valladolid.

Guillermo García Navarro, maestro en Guachochi.

Luz Rivas, indígena rarámuri, es Directora de un plantel de nivel Preescolar en Guachochi.

El escritor y periodista deliciense Froilán Meza Rivera, autor de libros de relatos y leyendas populares, es director del periódico digital La Crónica de Chihuahua.

Y como ellos, hay muchos, cientos de profesionistas y de hombres y mujeres de bien, a quienes la Casa del Estudiante apoyó en su momento, los trajo de sus lugares de origen y los cobijó en su seno, donde se les enseñó la disciplina del trabajo conjunto y el amor por el estudio, amén de que se les inculcó -e inculca- siempre el más profundo sentido humanista posible en estos tiempos: la solidaridad con los desposeídos de la tierra y la necesidad de luchar por un mundo nuevo y mejor, más justo.


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