Gasolinas nuevas y de alta calidad, con apoyo del BID

**Alista el gobierno “normas de emergencia” para impulsar el uso de combustibles más limpios


Gasolinas nuevas y de alta calidad, con apoyo del BID

La Crónica de Chihuahua
12 de junio, 21:30 pm

Ciudad de México.- El gobierno federal prepara «normas de emergencia» para impulsar el consumo de combustibles de alta calidad como en Estados Unidos y Canadá, y utilizará parte del crédito por 600 millones de dólares aprobado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para reformar el impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) a gasolinas, que tendrá tasas fijas de cobro por litro con actualización anual y diferenciadas por octanaje contaminante.

La nueva política en gasolinas representa una acción adelantada a la apertura del mercado en México que permitirá la existencia de más tipos de combustible con diferentes octanajes, sobre todo menos contaminantes. Las Magna y Premium tienen 92 y 87 octanos, respectivamente, niveles estándar a escala internacional.

Pemex se está preparando para la competencia y prevé que algunas empresas establecidas en México adquieran como «gancho mercantil» las opciones que hay en Estados Unidos. En ese mercado hay de 87, 89 y 93 octanos.

La Comisión Reguladora de Energía (CRE) entregó el proyecto de Norma Oficial Mexicana NOM-016-CRE-2016 sobre calidad de los petrolíferos, que está en consulta pública e indica un mínimo de 91 octanos para la Premium y 87 para la «gasolina regular»; no se menciona la Magna.

La norma es aplicable en el país para gasolinas, turbosina, diésel automotriz, diésel agrícola y marino, diésel industrial, combustóleo, gasóleo doméstico, gasavión, gasolina de llenado inicial, combustóleo intermedio y gas licuado de petróleo en toda la cadena de producción y suministro.

El documento del BID sobre el crédito por 600 millones de dólares establece que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) se comprometió a reformar el IEPS para que a partir de 2017 se tenga una cuota fija diferenciada en gasolinas con menos de 92 octanos, con 92 octanos o más en combustibles no fósiles y en el diésel, actualizadas cada año por la inflación.

Este financiamiento se inserta en el programa crediticio de modernización del Estado (mexicano) para fortalecer las finanzas públicas, que establece el compromiso de reforzar la reforma fiscal, en especial la energética, «con mecanismos de transparencia y manejo responsable de los ingresos petroleros», a fin de que en 2018 la recaudación total represente 13 por ciento del PIB con mayor participación de los ricos, contra 9.7 por ciento en 2013, y buscar más ahorro presupuestal.

La reforma fiscal deberá representar una recaudación adicional para 2018 de 3.3 por ciento del PIB y 20 por ciento de la población con mayores ingresos «soportará alrededor de 70 por ciento de la carga adicional, mientras que 40 por ciento de menores ingresos soportará menos de 7 por ciento».

Hay el compromiso de que al cierre del primer semestre de este año más de 60 por ciento de los contribuyentes obligados emita factura electrónica y al menos 20 por ciento de éstos esten incluidos en el sistema de emisión de recibos de nómina digitales.

Impuesto de cuota fija

En una primera instancia, también con el apoyo financiero del BID, las autoridades hacendarias de México actualizaron el mecanismo de ajuste de precios de combustibles; ahora se reformará el IEPS «para volverlo un impuesto de cuota fija» por litro y actualización anual por inflación, como se aplica en otros países y en la mayoría de las naciones latinoamericanas, una vez que con la «tasa variable se introducía la posibilidad de subsidios de facto».

Según el informe, se establecerán «cuotas diferenciadas para las gasolinas con menos de 92 octanos, con 92 octanos o más, a los combustibles no fósiles y al diésel. Adicionalmente, el gobierno planea fijar estas cuotas de manera tal de asegurar un nivel de recaudación similar al obtenido bajo el régimen anterior».

La plena liberación del mercado de combustibles entrará en vigor en 2018 y «hasta entonces se establecerán precios máximos» que fluctuarán dentro de una banda de precios. «Los precios máximos para un mes dado se establecerán por fórmula y la banda de precios máximos será aprobada anualmente por el Congreso».

La norma vigente

La comisionada de la CRE Montserrat Ramiro Ximénez dijo a los participantes de la convención Onexpo que el año pasado se estableció la NOM-EM-005-CRE-2015 para determinar la calidad de los combustibles más usados.

«Es una norma de emergencia porque resultaba urgente contar con combustibles de alta calidad, con objeto de asegurar que las actividades domésticas, industriales y de transporte se realizaran con estándares mínimos que garantizaran un excelente desempeño», explicó.

En la elaboración de esta norma participaron Sener, Semarnat, Pemex y representantes de la industria. Establece que la CRE puede realizar visitas no programadas y aleatorias a terminales de almacenamiento y gasolineras, y que antes de ingresar a México las gasolinas «deben presentar un informe sobre contenido y calidad, emitido por un laboratorio independiente acreditado en el extranjero y reconocido por México».

Esta norma estará vigente hasta octubre y será reemplazada por la NOM-016-CRE-2016. En tanto, el gobierno se comprometió con el BID a crear unidades especializadas para una eficiente aplicación del nuevo régimen de tributación de hidrocarburos.

La SHCP debe contar con la Unidad de Ingresos sobre Hidrocarburos «para el asesoramiento y supervisión de las condiciones económicas y administrativas en el marco de la Ley de Ingresos sobre Hidrocarburos», y el SAT impulsará la Administración General de Hidrocarburos para el cumplimiento tributario.

Una de las condiciones especiales para este crédito es la creación y puesta en marcha del Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo, administrado por el Banco de México, para «garantizar un manejo transparente y responsable de los ingresos petroleros» que limite el monto de transferencia al gobierno federal y restrinja el uso de los recursos acumulados.

Una vez que los recursos acumulados superen 3 por ciento del PIB, 60 por ciento de los adicionales se podrán destinar a financiar el Sistema de Pensión Universal (hasta 10%), proyectos de ciencia, tecnología y energías renovables (hasta 10%), inversión en proyectos petroleros (hasta 30%), becas y proyectos de mejora de la conectividad y desarrollo regional de la industrial (hasta 10%) y el restante 40% debe ser acumulado al fondo.
Milenio

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