Esténtor político

Por Miguel Ángel Casique Olivos


Esténtor político

La Crónica de Chihuahua
3 de julio, 13:46 pm

Si a México le va bien, a AMLO le irá bien; cambiar el modelo neoliberal seguirá siendo la tarea.

Ayer, en opinión de un analista de uno de los diarios más importantes de México, leía casi al final de su escrito, que decía: «Si a AMLO le va bien a México le irá bien». Después del análisis que hace y tras señalar que la sociedad debe tener paciencia y que la sociedad civil deberá esperar muy atenta los tiempos que vienen, resulta casi inevitable pensar que esa frase con la que se termina el texto podría quedar mejor si se invierte, es decir: Si a México le va bien, a AMLO le irá bien.

¿Por qué es más correcta la afirmación que hacemos aquí?. Veamos. La primera afirmación nos asegura o nos hace creer que para que le vaya bien a México, primero, le tiene que ir bien a López Obrador; pero, la pregunta inmediata y obligatoria tendría que ser ¿y cómo le irá bien a López Obrador? La repuesta ahora, también casi inmediata y obligatoria, es que al tabasqueño le irá bien si cumple lo que prometió en campaña y si realiza, durante su mandato que arrancará el 1 de diciembre, un buen gobierno; un gobierno que, además de respetar a las mayorías, las beneficie y ataque los problemas que tanto laceran a la población, sobre todo la pobreza y miseria.

Si los mexicanos, con paciencia y mucha atención, ven esto, no hay ninguna duda de que le irá bien a la nueva administración, y López Obrador no tendría por qué preocuparse; es más, antier pudimos apreciar que aun y con la losa de la derrota, los dos candidatos principales de la contienda (José Antonio Meade y Ricardo Anaya), se vieron firmes y comprometidos con México y le desearon éxito a AMLO; aceptaron dignamente que habían perdido y no corrieron a Reforma a cerrar y a cantar que había algún fraude; no hay duda, ahí existió una muestra de madurez política de quienes fueron sus contrincantes durante 90 días.

Otra cosa que también se verá es que la población estará atenta y que el gobierno será observado durante casi los 6 años que dure; la misma población que votó este 1 de julio será la que vaya sancionando el cumplimiento de lo prometido; aquí, desafortunadamente, ya no bastarán las «benditas» redes sociales que fueron clave para generar una percepción favorable para López Obrador.

Las redes sociales ya no podrán decir que no hay inseguridad si la población ve muertos y asaltos ordinariamente; el Facebook o Twitter ya no podrán decir que no hay pobreza si la gente sigue, tras esperar un tiempo aceptable, sin medicina para curar a sus hijos, o sin escuelas para poder educarlos, o sin vivienda para poder cubrirse y progresar; las redes sociales ya no podrán decir que la gente no muere de hambre cuando, tras pasar los meses o años, se vea que no hay alimentos o empleos bien rumunerados; claro que los buenos deseos para un gobierno exitoso para López Obrador están al frente, una parte de la población lo apoyó, ahora vienen los retos, de esos hay que hablar después del 1 de diciembre.

Porque el resultado en las urnas sólo demostró qué tan grande es el enojo social con un gobierno que no se puso a la altura, un gobierno que falló en lo que más le importaba a los mexicanos: tener trabajo y empleo, tener acceso a servicios y obras, poder curarse y alimentarse adecuadamente y poco a poco ir terminando con la diferencia de clases, entre los que tienen mucho y los que tienen muy poco o casi nada, entre los que concentran tanta riqueza y los que apenas tienen 1 dólar al día para sobrevivir. Cambiar el modelo económico seguirá siendo la tarea del gobierno que vaya llegando a tomar las riendas del país; si eso comienza comienza a cambiar, también al gobernante en turno le irá bien.

Ayer por la noche, con el 93.56% de las actas de casilla capturadas, el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) cerró y confirmó el triunfo de AMLO con 52.96%, que representa 24 millones 127 mil 451 mil votos. La participación de los ciudadanos alcanzó el 63.4%, es decir, votaron 45 millones 557 mil personas, esto del total de 89 millones que se encuentran en el padrón electoral; es decir de cada 10 mexicanos que podían votar sólo lo hicieron 6.

Para Ricardo Anaya, quedó confirmado, tuvo 24.4% de los votos, y el candidato de la Coalición Todos Por México, José Antonio Meade, quedaría con 16.40% de los sufragios según el PREP que cerró ayer a las 9 de la noche y aunque estos no son los resultados finales, muy poco cambiarán. De mañana miércoles hasta el domingo se realizaran los cómputos distritales en cada uno de los 300 distritos del país, que ya son los datos oficiales de la elección.

El clímax no político...

La Coalición Juntos Haremos Historia aventaja en diversos municipios del Estado de México, seguido por el Frente. De acuerdo con el PREP, los municipios de Ecatepec, Coacalco, Tlalnepantla, Tultitlán, Cuautitlán, Naucalpan y Tecámac, gobernados por distintas expresiones políticas, ahora serán gobernados por Morena y en otros casos como coalición integrada por Encuentro Social y el Partido del Trabajo. En el Valle de Toluca esta ventaja se concretaría en Toluca, Metepec, San Mateo Atenco y Zinacantepec.

Según el PREP y con el 82% de las actas computadas, el Congreso del Estado de México también será para Morena y tendría mayoría. De los 45 distritos, en al menos 41 se registra una ventaja para la coalición que integran Morena, el PT y Encuentro Social. Los partidos Verde Ecologista, Nueva Alianza, PRD, PT, Movimiento Ciudadano y Vía Radical no tendrían representación. Se espera la definición de 2 posiciones para el Frente Ciudadano, uno más para Morena en solitario y otro para el PRI.

Por otro lado se sabe que los municipios de Nezahualcóyotl, Chimalhuacán, Ixtapaluca, en el Estado de México, resistieron el efecto López Obrador luego de que refrendaran a las opciones políticas que han estado al frente de las administraciones locales. El primero en Nezahualcóyotl, continuará gobernada por el PRD, mientras que los otros dos municipios optaron por refrendar al PRI y a los liderazgos políticos de Jesús Tolentino Román Bojórquez y Maricela Serrano Hernández, ambos líderes naturales del antorchismo en la entidad; el trabajo y el progreso por el que han caminado esos estos últimos dos municipios, les garantizaron que la población volviera a elegir a los representantes que les garantizan seguridad y bienestar en general. Por el momento, querido lector, es todo.

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