El post-neoliberalismo del señor López Obrador: millones para los ricos y unos cuantos pesos para los pobres

** «Y si usted no le cree al Presidente, amigo lector, es porque tiene seguramente, tendencias “fifís” y conservadoras, y eso le impide sentir en el ambiente las inmensas bondades reinantes, de un post-neoliberalismo justiciero y popular.»


El post-neoliberalismo del señor López Obrador: millones para los ricos y unos cuantos pesos para los pobres

La Crónica de Chihuahua
1ro de mayo, 16:26 pm

Luis Enrique López Carreón/
Dirigente del Movimiento
Antorchista en Colima

El pasado domingo 17 de marzo de 2019, por la mañana, vivió sus últimos momentos de existencia en México, el imponente, histórico y casi universal, modelo económico capitalista, llamado neoliberalismo, el señor Presidente Andrés Manuel López Obrador, lo extinguió de tres patadas en una mañanera. Y si usted no le cree al Presidente, amigo lector, es porque tiene seguramente, tendencias “fifís” y conservadoras, y eso le impide sentir en el ambiente las inmensas bondades reinantes, de un post-neoliberalismo justiciero y popular. ¡Vaya usted inmediatamente y sin falta!, afíliese a Morena urgentemente, para que crea y sienta como Don Quijote con el famoso bálsamo de Fierabrás, las “sanadoras bondades” del cambio.

Pero, si es usted como yo, un terco e irremediable partidario de la verdad, de la explicación de la realidad, basada en la ciencia, del estudio serio de la economía política y de la aplicación del análisis materialista histórico-dialéctico a todos los fenómenos de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento, ni modo, lamento decirle que seguramente usted, sin saberlo y tal vez en contra de su voluntad, es partidario inconsciente de “La Antorcha Mundial” y de todas las organizaciones sociales afines, y en dado caso, no se angustie, lo invito seriamente y con mucho respeto, a sumarse a la inmensa y heroica tarea de rescatar la patria de la confusión y el extravío, para ponerla en manos de su verdadero creador y merecedor: el pueblo pobre y trabajador. Y le aseguro que no hay de otra.

Dicho lo anterior, pongo manos a la obra con mi granito de arena. En la fecha ya referida al principio, el Presidente de todos los mexicanos, dijo así, al clausurar los foros para el Plan Nacional de Desarrollo (PND). “Durante todo el periodo neoliberal (...) no se hablaba de planeación para el desarrollo. Se guiaban los anteriores gobernantes de las recetas que enviaban desde el extranjero. Dichas `recetas´ solo beneficiaban a unos cuantos y empobrecían a la mayoría de los mexicanos”. Y afirmó enfático como en un ensalmo: “Quedan abolidas ambas cosas, el modelo neoliberal y su política económica de pillaje, antipopular y entreguista” (TeleSUR, 18 de marzo de 2019). Y esto bastó. Para los morenos el neoliberalismo murió, pero nació, cual ave Fénix morena, el post-neoliberalismo. Y aunque nadie lo note, aquí es donde estamos.

Como ejemplo monumental de incongruencia post-neoliberal, expongo concisamente aquí, porque lo conozco, el caso del tercer puerto más importante en toda América Latina: el puerto de Manzanillo.

Este puerto, según datos de su mismo portal, está ubicado sobre una superficie de 437 hectáreas donde se incluyen zonas de agua, muelles y almacenamiento. Tiene 19 posiciones de atraque (14 comerciales, 3 para hidrocarburos y 2 para cruceros) dividido en dos polígonos. Son 14 las empresas operadoras que manejan el puerto, cuya inversión es 100 por ciento capital privado, nacional y extranjero. De las más de 60 hectáreas que ocupan las operadoras, el 81% está en manos de cinco empresas: SSA de México, S.A. de C. V. Terminal especializada de Contenedores (TEC), ocupa 259,422.79 m2; Operadora de la Cuenca del Pacífico, S.A de C. V. (OCUPA), usa 85,477.37 m2; Terminal Internacional de Manzanillo S. A. de C. V. (TIMSA), ocupa 84,956.90 m2; Comercializadora la Junta, 35,090,88 m2; y PEMEX Refinación que ocupa 27,933.29 m2.

Y ¿qué decir de la productividad del puerto? No hace mucho, en un diario local se publicó lo siguiente: “Manzanillo rebasa a Balboa; es 3º líder de Latinoamérica” (El Noticiero, 25/02/2019) En la nota se dice que el anuncio lo dio Walter Oldenbourg, Secretario de Fomento Económico del Estado; dijo que la dinámica del puerto de Balboa, Panamá, bajó de 3 millones 100 mil contenedores (TEUs) movilizados, a 2 millones 800 mil, mientras que Manzanillo subió a 3 millones 071 mil contenedores. Por otro lado, casi en las mismas fechas otra nota llamó mi atención: “Aduana Manzanillo captó $103 mil 725 millones: SAT”. La nota dice que lo recaudado en Manzanillo en el año 2018 fue apenas un 22 % menos que lo recaudado por la aduana de Nuevo Laredo, que encabezó la lista de aduanas mexicanas con mayor recaudación. Si tomamos en cuenta que todo lo que maneja el puerto paga -o debe pagar- impuestos en la aduana, ya con esto podemos imaginar un poco, el tamaño de la productividad portuaria.

Es entendible por tanto, ateniéndonos tan sólo a los datos recaudatorios de la Aduana de Manzanillo, que el gobierno de la 4T muestre tanto interés en invertir en el Puerto. Otra vez traigo a colación lo publicado por los medios locales, sobre lo que se dice de la construcción de un nuevo puerto, que se ubicará en el Vaso II de la Laguna de Cuyutlán: “[…] para la edificación del nuevo puerto de Manzanillo, se tiene contemplado una inversión inicial de casi 22 mil millones de pesos. Para darnos una idea de la dimensión del gasto, es mayor a todo el presupuesto anual del Gobierno del estado de Colima. Y es 21 veces mayor de lo que gastará durante este 2019 el ayuntamiento de Manzanillo.” (El Noticiero, 21/02/2019) ¡Cuántos millones! Nada mal. Pero el gerente de comercialización de la Administración Portuaria Integral (API), Juan Carlos Córdova Estrada, ya salió a precisar y dijo: “Desarrollar la expansión del puerto de Manzanillo […] costará más de 23 mil millones de pesos en una superficie de mil 800 hectáreas […]” (El Noticiero, 30/04/19) Pues como dice el pueblo ¡Órales! Cuánto dinero.

Pero, seguro preguntará usted amigo lector, que dónde aparece aquí la incongruencia de la 4T del señor Obrador. Le diré. Resulta que Manzanillo ocupa el primer lugar en el estado, con mayor número de personas sin vivienda propia. Según datos de INEGI, desde el año 2015, el 41.3 % de las viviendas de todo el municipio porteño, no son propiedad de quien las ocupa. Si sabemos por INEGI, que el número total de viviendas registradas en Manzanillo son 52,759, y que el promedio de ocupación es de 3.5 personas, entonces podemos concluir que el 41.3 por ciento mencionado, significan algo así como 76 mil 263 personas que no tienen vivienda propia. Y ¿cuánto va invertir el gobierno de la 4T en la vivienda de los más pobres entre los pobres del puerto? ¡Nada! Recuérdese que en el presente Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) aprobado por la mayoría morenista en el Congreso de la Unión, fue eliminado el rubro de apoyo a la vivienda. Y ya ni hablar del desempleo reinante en el puerto, de la inseguridad, de la falta de estructura urbana, etcétera, etcétera. Como ya vimos, para los ricos e inversionistas del puerto ¡todo!, para los pobres ¡nada! He aquí, el post-neoliberalismo del señor Obrador. Es “la misma gata, nomás que revolcada”.

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