El oso con el corazón roto, prefiere ahora la comida a las hembras

La vida de Kuzia no ha sido fácil.


El oso con el corazón roto, prefiere ahora la comida a las hembras

La Crónica de Chihuahua
10 de septiembre, 19:46 pm

La crisis de la mediana edad, la apatía, problemas de familia y las contrariedades del corazón. Los animales de un zoo de Omsk viven sus propios dramas y altibajos al igual que nosotros.

El medio ruso SuperOmsk cubre con agudo detenimiento cómo transcurre la vida de los animales del zoo Bolsheréchenski, situado en la región de Omsk. La estrella que suele acaparar sus titulares es el oso tibetano Kuzia.

En marzo de este año Kuzia cobró fama en las redes sociales después de que el medio publicara una noticia titulada: ’En la región de Omsk despertó el primer oso y enseguida cayó en la apatía’.

La vida de Kuzia no ha sido fácil. Además de la desgana que lo asaltó tras salir de la hibernación durante el largo y duro invierno ruso, el oso sufrió el zarpazo del amor no correspondido a manos de la osa Kroja, de la que estaba prendado. «Llevaba muchos años enamorado de su vecina del recinto, la osa Kroja, pero, en vez de declaraciones de amor, solo recibía de ella una indiferencia glacial», detalla SuperOmsk, agregando que Kroja «incluso golpeaba al novio, mientras Kuzia aguantaba y sufría».

Según pudo constatar el medio local, los empleados del zoo intentaron mitigar las consecuencias de la desgarradora derrota de Kuzia en el terreno amoroso con ayuda de otra ’dama’, pero el animal optó por renunciar a las ingratitudes del amor, consagrándose a placeres más predecibles: el sueño y la comida.

Además de las noticias sobre Kuzia, en la web de SuperOmsk podemos conocer de primera mano cómo transcurre la vida de otros animales del zoo. ’Los tigres en la región de Omsk no tienen descendencia porque el ’marido’ engordó y se volvió vago’, ’La viuda de un ciervo de Omsk Luisa cambió a su hijo por un novio joven’ o ’En la familia de los yak rubios de Omsk nació Carmelita y es morena’, son algunos de los titulares que recogen los verdaderos dramas familiares que vive la fauna del zoo.

Pero no todo son penas en el zoo de Omsk, pues en junio «un padre indiferente y una madre cuidadosa tuvieron un tímido buey almizclero» y «un caballo-policía jubilado encontró su amor», informa SuperOmsk.

Por cierto, «el macho alfa principal de Omsk ha dejado las máquinas de entrenamiento y ha engordado», mientras que «el íbice siberiano, solterón empedernido, se entrega al deporte a la espera de una novia» mientras va al trabajo y vive su vida.

En fin, los animales del zoo de Omsk viven su día a día tratando de combatir la pereza, mejorar su aspecto físico para ponerse guapos, pasan por momentos tensos, pero también felices. Casi a imagen y semejanza que el ’zoo’ de los humanos.

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