Después de Villa, «El Chino» es el nuevo héroe de Parral

**Familiares y habitantes festejan la medalla que el púgil ganó en Río 2016


Después de Villa, «El Chino» es el nuevo héroe de Parral

La Crónica de Chihuahua
21 de agosto, 11:00 am

Hidalgo del Parral.— Después de Pancho Villa, Misael El Chino Rodríguez es el nuevo héroe de Parral. En esta tierra donde creció y murió el legendario revolucionario, desde este 18 de agosto el joven boxeador ocupa un lugar en la historia de la comunidad.

“Para nosotros esta medalla es de oro”, gritó emocionada hasta las lágrimas Aurelia Olivas, madre de Misael, primer mexicano en conquistar una medalla olímpica en los Juegos de Río 2016.

Desde que El Chino partió a la justa internacional todo ha sido nervios para su familia, pero la noche del miércoles doña Aurelia de plano no logró conciliar el sueño: las esperanzas de una país entero estaban en los puños del tercero de sus hijos.

Por la mañana del jueves, cada minuto fue eterno a la espera de que llegara el momento del combate. La casa marcada con el número 15 de la calle José de Sucre se convirtió en una verbena: familiares, amigos, vecinos, ex compañeros de la escuela de Misael, todos se reunieron en la vivienda para disfrutar el histórico día.

Nadie en la familia fue a trabajar. Las oraciones en silencio, encomendar al joven pugilista a la Virgen y pedir que saliera victorioso. A la par, las estridentes porras y gritos de aliento buscaban retumbar hasta Brasil.

Al lugar llegó Rubén Castrejón, el primer entrenador de Misael, quien lo subió por primera vez a un ring, cuando apenas tenía 15 años. La mayoría vistieron playeras negras con la leyenda en letras doradas “Team Chino” y las letras MR.

Sonó la campana, el arranque del encuentro; llegaron las lágrimas de la madre y otras mujeres presentes. Los hombres disimulaban refugiándose en el griterío y las burlas ante el “impronunciable” nombre del usbeko Bektemir Melikuziev.

“¡Dale!, ¡sube la guardia!”, “¡Ahí!”, todos se transformaron por unos minutos en mánagers, dando instrucciones a través del televisor.

Los tres rounds se fueron rápido en la sala de la familia Rodríguez, donde retratos del padre de Misael, quien murió cuando tenía cinco años, daban cuenta de que el ánimo no aminoraba a pesar de que era evidente que estaba siendo superado por su rival.

El resultado no sorprendió, pero la derrota supo a victoria. “Tú eres mi campeón, mijo, te amo”, le dijo llorando su madre en una breve conversación telefónica, luego todos estallaron en jubilo cuando en una entrevista con un canal deportivo mandó saludos a su tierra, Parral, y, por supuesto, a su familia y amigos.

Por la tarde, cientos de parralenses salieron a las calles a festejar. La ciudad se detuvo, varias caravanas de automóviles circularon por toda la comunidad. Los Rodríguez se reunieron en la Puerta del Tiempo, un monumento icónico de la región. Pintaron los vidrios de los autos, portaban banderas mexicanas y a ratos coreaban el Corrido de Chihuahua, canto representativo que el propio Misael reveló que entona antes de cada pelea.

No importó la intermitente lluvia. Al partir por el bulevard Independencia, la gente salía a la banqueta y se unía al festejo. Aquí todos se conocen, la medalla es motivo de orgullo hasta para el más apático de los residentes, ya que el coraje que despertó saber que Chino tuvo que pedir dinero en las calles para poder costear sus viajes a las eliminatorias internacionales se transformó en jubilo colectivo.

La noche los sorprendió cerca de la catedral, mientras que otras caravanas circulaban por los barrios de estilo colonial y las zonas modernas de la ciudad. “Mi hermano es nuestro ejemplo, su sencillez y esfuerzo son incomparables. Él prometió que iba a regresar con una medalla y lo cumplió”, dijo Eduardo, quien es un poco mayor que Misael.

La fiesta se prolongó hasta entrada la noche. En los autos y Pick Up sonaban las bocinas y la música de banda acompañaba la velada. Bares y restaurantes se vieron repletos de seguidores del boxeador, quien desde Río envió un mensaje a doña Aurelia, por redes sociales: “Agradecido con Dios por dejarme conseguir todo esto. Madre, ya tengo tu medalla, gracias mi querido México”.

La familia adelantó que organizarán un acto multitudinario para el día que Misael regrese a su tierra.
El Universal

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