Dan la lucha por recuperar las escuelas del abandono y el vandalismo

**Profesores y directivos se enfrentan a la furia de funcionarios de Educación estatal, quienes, lejos de apoyarlos, se ofendieron cuando los afectados les pidieron ayuda para reconstruir los Telebachilleratos y Telesecundarias de las secuelas de la pandemia y la delincuencia.


Dan la lucha por recuperar las escuelas del abandono y el vandalismo

La Crónica de Chihuahua
2 de mayo, 09:26 am

Chihuahua, Chih.- Un grupo de docentes y directivos de telesecundarias y telebachilleratos, que son de los subsistemas que se encargan de atender a la población escolar más vulnerable, a la más marginada, en esta capital, unieron esfuerzos para llevar mejoras a sus planteles.

Se hicieron acompañar de Antorcha Magisterial, organización de carácter nacional que ha abanderado causas justas y ha conquistado, en muchos casos, progresos significativas en los ámbitos académico, cultural, deportivo y material de las comunidades educativas afiliadas a su movimiento.

Elaboraron un pliego de peticiones, que en todos los casos ya conocían las autoridades de la Secretaría de Educación y Deporte (SEyD del estado), porque los mismos docentes ya antes habían hecho solicitudes de manera individual y por la vía institucional. Sin embargo, como no obtenían ninguna respuesta, y porque a la ya de por sí grave situación del deterioro de los planteles se sumó la incursión de la delincuencia haciendo de las suyas en este periodo de pandemia, la urgencia y gravedad del asunto los hizo querer probar con los profesores organizados. La intención, siempre, ha sido la de brindar un mejor servicio educativo a las comunidades escolares.

De todos es sabido que el gobierno federal desapareció de un plumazo el presupuesto que por diferentes vías podía llegar a las escuelas para obras y mantenimiento, y que en su lugar puso un romántico programa de sorteo de ayuda a las escuelas más necesitadas por la estratosférica cantidad de $500,000.00, en el mejor de los casos; para recibirlo, la escuela primero debía estar en muy malas condiciones, después tener la fortuna de ser seleccionada en el sorteo y luego aplicar el recurso en obras contratando trabajadores locales.

Acudieron los profesores, con Antorcha Magisterial, a hacer sus peticiones a la SEyD, o sea, al gobierno estatal; pintura, malla ciclónica, terminación de una barda, arreglos de instalaciones eléctricas, hidráulicas, arreglo de pisos, reposición de equipo elemental para el servicio educativo como computadoras e impresoras que fueron robadas en este periodo, aparatos de aire acondicionado, en fin, solo necesidades elementales. Pero, lejos de aprovechar la oportunidad de hacer su buena obra y cumplir con su deber, los señores servidores públicos acabaron regañando a los profes y, bueno, si los hubieran regañado al tiempo que les solucionaban sus peticiones, no hubiera importado, pero solo hubo regaño y nada de solución.

Dar la lucha por la recuperación de estos materiales que han sido robados al hacer, y por revertir el deterioro, implicó acudir con la responsable, la Dra. Myrna Rodríguez Zaragoza, directora de Educación Básica, y con el Maestro Héctor Alejandro Navarro, jefe del Departamento Académico de Educación Secundaria. Como ya se dijo, su reacción inmediata fue la de llamar a los implicados de cada institución de nivel básico para amedrentarlos y amenazarlos con que, si no lo hacían “de manera institucional” (o sea, sin Antorcha Magisterial) serian removidos de sus cargos y hasta podrían ser despedidos de su trabajo.

Pero los profesores se van a apoyar en las comunidades de alumnos y padres de familia, quienes por ley están ahora también encargados del mantenimiento de los planteles. Y si todos están de acuerdo en que los apoye Antorcha Magisterial o cualquier organización que se les pegue la gana, estará bien, porque la sociedad tiene el derecho constitucional de libre organización. Y porque si la iniciativa nunca sale de los funcionarios, la única solución debe partir de la necesidad innegable de tener escuelas adecuadas para cuando regresen los muchachos a clases presenciales.