Clases presenciales, sólo con una tasa suficiente de la población ya vacunada

**Aunque el propio presidente López Obrador ha reconocido que México entró a una tercera ola de contagios por Covid-19, su reacción para atender la pandemia ha sido irresponsable.


Clases presenciales, sólo con una tasa suficiente de la población ya vacunada

La Crónica de Chihuahua
14 de julio, 21:00 pm

Por María Jezabel Juárez Mendiola

A pasos estamos de que las clases se hagan presenciales, sin que todavía sea vacunada la mayoría de maestros y alumnos, mientras que las necesidades educativas se vuelven más acuciantes cada día. Hasta el momento, 2 millones 604 mil 711 personas han sido contagiadas en México, pero AMLO decretó el regreso a clases presenciales para fines de agosto.

Aunque el propio presidente Andrés Manuel López Obrador y el subsecretario de Salud han reconocido que México se encuentra en una tercera ola de contagios por Covid-19 desde hace semanas, su reacción para atender la pandemia ha sido irresponsable.

Por un lado, el presidente insiste en el regreso a clases presencial, al tiempo que no se acelera la vacunación para los grupos de edad de 30 a 39, ni los mayores de doce años y están surgiendo en el país los tipos del coronavirus que afectan más a jóvenes y niños.

Además, desde hace tres semanas, el repunte a nivel nacional fue del 29 por ciento, siendo la CDMX, Estado de México, Guanajuato y Nuevo León las entidades donde hay más contagios.

Es un derecho de todos: niños, niñas y adolescentes que deben de tener ya su vacuna, su protección para que puedan regresar a su rutina educativa, a utilizar su tiempo de forma productiva. Y también hay que recordarles que el estar en casa es temporal, ya que así no corren el riesgo de enfermarse, pero ya están apareciendo en algunos estados de la República el semáforo verde y la SEP está empezando en ver la posibilidad del regreso a clases presenciales, hasta la fecha según información se lleva vacunado 1,384,019 maestros y personal administrativo en las primeras etapas; pero se preguntan los mismos padres: ¿ y los alumnos, para cuándo? Ya que para poder clases se requieren de alumnos pero, en fin, ojalá que se tomen las medidas suficientes para poder evitar un contagio masivo y ya no regresar a un semáforo naranja o rojo, que sería lo peor que pudiera pasar.

Nos tenemos que preguntar, pero ¿por qué, de la noche a la mañana, de ser un semáforo amarillo, pasamos a un verde? ¿No tendrán nada que ver las cuestiones políticas? En el fondo, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, tal y como lo ha demostrado en estos tres años de gestión gubernamental, ha demostrado con creces que sirve al gran capital, y en el problema epidemiológico, lo que le interesa es facilitar el camino a un regreso de la producción, a toda costa, aun a costa de sacrificar a la clase obrera.

Lo que procede, entonces, es no bajar la guardia y exigir entre todos un regreso a clases presenciales verdaderamente seguro, con una mayoría de la población ya vacunada.