Ciénega de los Padres, rincón olvidado del municipio

**Los pobladores emigraron, las escuelas se destruyen, y la veintena de personas que queda, sobrevive con una agricultura y una ganadería precarias.


Ciénega de los Padres, rincón olvidado del municipio

La Crónica de Chihuahua
5 de julio, 18:51 pm

Por Froilán Meza Rivera

Ciénega de los Padres, Chihuahua.- Acá, en el último rincón del municipio de Chihuahua, la administración municipal y el Gobierno del Estado se desentendieron completamente de la educación, pues no sólo cerraron la Telesecundaria, sino también la escuela primaria.

En las aulas cerradas se están echando a perder, y pudriendo, los pupitres y los libros, las cortinas, un mapamundi y una réplica interactiva en plástico con secciones transparentes, del torso de un ser humano, para la clase de Biología. En el patio, se oxidan sin uso el sube y baja, los columpios, el resbaladero y los aros de la cancha de basquetbol.

En Ciénega de los Padres campean el olvido y la desolación, porque de una población de 265 personas que había apenas hace 20 años, hoy en día solamente viven 20, a lo sumo.

¿Las causas del despoblamiento? Los cieneguenses culpan a las crisis económicas, a la sequía que azotó la región por 14 años, y a la emigración por falta de oportunidades de progreso. “Pero más bien la gente se fue —denunció Justino Rivera Rodríguez—, porque ningún nivel de gobierno nos ha querido apoyar con fuentes de empleo, ni con programas productivos, ni con la educación”.

La gente sobrevive con una ganadería muy precaria y con algunas siembritas, cada vez más raquíticas porque los manantiales se secaron, al grado de que, por ejemplo, ya nadie aquí hace los sabrosos quesos rancheros de los que corría fama en toda la región.

Pero ¿y los niños? De los poquitos niños que quedan acá, algunos se van a escuelas de la colonia Lázaro Cárdenas, del vecino municipio de Meoqui, porque esa población les queda a sólo 15 kilómetros de distancia, y no a 40 kilómetros, como la ciudad de Chihuahua, que es a donde pertenecen. Tan olvidado y lejano está de la cabecera municipal, que Ciénega de los Padres tiene más contacto comercial y educativo con Cárdenas, y es allá a donde van también los pobladores a hacer su mandado los sábados, y a comprar ropa y zapatos. La gasolina y aceite para los vehículos y los pozos, los adquieren en la cercana gasolinera en la Hacienda de Bachimba, que pertenece al también vecino municipio de Rosales.

Recorrer la única calle de Ciénega de los Padres y la única calle que es la misma en el pobladito aledaño de Abraham González, que es donde viven los trabajadores del riel que tienen aquí su centro regional, es como recorrer un pueblo fantasma: la mayoría de las viviendas están desocupadas, y el deterioro inevitable tiene sobre el visitante un efecto intimidante. El polvo y el olvido son las presencias más sobresalientes.

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