César Duarte simuló construcción de un cuartel militar en la Tarahumara

**Una vez que inauguraron la edificación, sólo funcionó cuatro meses porque se inundó y se deterioró de inmediato.


César Duarte simuló construcción de un cuartel militar en la Tarahumara

La Crónica de Chihuahua
18 de abril, 16:36 pm

Proceso

Chihuahua, Chih. (apro).- El gobierno de César Horacio Duarte Jáquez simuló la construcción de un cuartel militar en la Sierra Tarahumara, desde el que realizarían trabajos de inteligencia y combatirían al crimen organizado que controla la región, pero terminó en una endeble construcción sobre un cauce de agua que llega a la cabecera municipal de Guachochi y no justificaron casi 21 millones de pesos erogados.

El secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, anunció la construcción del cuartel en Guachochi, en octubre de 2013, cuando acudió a develar una placa conmemorativa del centenario del Ejército Mexicano en el Congreso del estado. Ese día aseguró que el gobierno estatal donaría un predio de 20 hectáreas a la Zona Militar 42 e invertirían 280 millones de pesos.

La construcción estuvo a cargo del gobierno estatal, así lo dio a conocer hace casi dos años el exsecretario de Comunicaciones y Obras Públicas, Eduardo Esperón González.

En mayo de 2016, justo cuando masacraron en Guachochi a una familia reconocida en ese poblado, anunciaron la inauguración fast track del cuartel. Cienfuegos acudió a revisar la construcción.

El 28 de abril, un grupo armado asesinó a Elsar Palma Payán, Héctor Fabián Payán Contreras, Gernónimo Alonso González y Edgar Josué Payán Olivas, y el 26 de mayo César Duarte llegó a Guachochi acompañado de autoridades militares de la región para inaugurar el cuartel con un lúcido desfile en el que participaron alrededor de 600 militares. Les prometieron a los habitantes que trabajarían para recuperar la paz y todos los elementos permanecerían en la región.

Días previos, Cienfuegos, Duarte y otras autoridades supervisaron la construcción acompañados de medios de comunicación. No hubo señalamientos sobre detalles de dichas instalaciones.

El titular de la Sedena se comprometió a que se garantizarían los derechos civiles y derechos humanos. Cuando anunciaron la construcción del cuartel dijo: “Nosotros creemos que es un lugar estratégico para ayudar a las comunidades e inmediaciones a tener una vida normal, dar certeza a la población y que se sientan con confianza de moverse, de trabajar y de realizar sus actividades rutinarias”. Todo quedó en promesas.

Una vez que inauguraron la edificación, sólo funcionó cuatro meses porque se inundó y se deterioró de inmediato.

El gobierno duartista negó los seis años que los índices delictivos se incrementaron de manera preocupante en la Tarahumara, que había cientos de desaparecidos y que en ese lapso comenzó el desplazamiento forzados de comunidades completas de la zona serrana, principalmente de tarahumaras.

“Esta entidad federativa se nutre de gente propositiva, esforzada de frente a la adversidad, son mujeres y hombres de firme convicción, decididos a luchar por lo necesario y lo justo. Chihuahua ha encarado con determinación, amenazas que atentan contra la identidad nacional. Los chihuahuenses han sido capaces de unirse y tomar las riendas de su presente hacia un futuro más promisorio”, dijo Cienfuegos cuando prometió trabajar en el cuartel desde la sierra.

En mayo del año pasado, llegaron casi 600 militares para integrar el 21 Batallón de la Policía Militar, desfilaron por tierra y aire.

“Estamos haciendo historia con la presencia permanente de nuestro Ejército, que viene a establecer raíces, una institución que da orgullo y gloria a México, eje de las instituciones de la patria”, dijo Duarte.

El 28 de agosto de 2014, Eduardo Esperón Lara, hijo del exsecretario de Comunicaciones y Obras Públicas estatal, envió un mensaje a uno de sus colaboradores, al correo argoso@gmail.com, en el que le adjunta un documento con “el catálogo de los materiales para Guachochi”.

Otro de los colaboradores, proporcionó ese correo a Apro, y denunció el presunto tráfico de influencias para contratar a la empresa Ecotec, de los hijos del exfuncionario, en la construcción del cuartel de Guachochi.

Esperón González, siendo funcionario aún, reconoció que su empresa participó en dicha construcción, porque es la única especializada en material ecológico.

El gobernador Javier Corral Jurado, anunció la semana pasada que adquirirán otro terreno para construir el cuartel, con el fin de que realmente sirva para combatir al crimen organizado en la región.

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