Baches. Pagan con sobreprecio

**El gobierno capitalino recibió 6 mil 816 peticiones en 2015 para tapar agujeros. Obras pagó 271 mdp a empresas ese año y dice que el costo es de 400 pesos por hoyo reparado. Con estos datos se hubieran alcanzado a cubrir 775 mil baches


Baches. Pagan con sobreprecio

La Crónica de Chihuahua
24 de julio, 13:00 pm

Entre junio y septiembre de cada año, varias calles de la Ciudad de México se convierten en una especie de mini lagunas. Las lluvias y el alto número de automóviles que transitan en la capital dan como resultado los inevitables baches. Año con año el gobierno destina millones de pesos en recursos públicos para atender este problema, pero nunca se terminan.

La Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México ha contratado a empresas con poca experiencia y con alto costo para bachear las vialidades primarias, de acuerdo con el análisis elaborado.

En 2015, la Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México (Sobse) destinó 271 millones 356 mil pesos para bacheo en las avenidas principales de la capital. Ese año, la Agencia de Gestión Urbana (AGU), encargada de brindarle la información a la Sobse sobre el número y localización de hoyos que necesitan ser cubiertos, reportó que se taparon 6 mil 816 baches en estas vías.

Al dividir el presupuesto total entre los casi siete mil baches que se atendieron, daría un costo de 39 mil 811 pesos por cada hoyo que se tapó. Pero la Secretaría de Obras afirma que la reparación de cada bache cuesta tan solo 350 pesos.

“Hay tres métodos para reparar un bache: el bacheo tradicional, alta presión y bacheo en frío. Dependiendo el tipo de trabajo que se haga, pero andan en un rango de 300 a 400 pesos, a precios actuales”, dijo Enrique Filloy Ramos, Director de Mantenimiento de la Infraestructura Urbana de la Sobse, en entrevista.

Si se gastaron 271 millones en 2015 y tapar un bache cuesta el monto que afirma la Sobse, debería existir el registro de 775 mil 302 baches tapados en las vías primarias de la Ciudad de México. Para alcanzar esta cifra, se tendrían que haber bacheado 2 mil 100 hoyos al día.

En 2015, fueron 20 los contratos creados por objeto de bacheo de vialidades primarias de la capital, los cuales se otorgaron a 11 empresas; según información entregada vía Ley de Transparencia con el número de folio 0107000101216, que incluye la descripción de la obra que realizaron por cada contrato. Todas éstas, en vías primarias.

Las empresas que obtuvieron el beneficio en 2015 por parte de la Sobse fueron Industrias Manufactura Alleff SA de CV, Manufacturas y Estructurados Bett SA de CV, Supervisión y Construcción Rapemo SA de CV, Comercializadora Queretana SA de CV, Dat Construcciones SA de CV, Green Patcher México S de RL de CV, Secri Constructora SA de CV, Armeca Ingeniería SA de CV, Becar Comercial SA de CV, Lucamax SA de CV e Industrias Gobemex SA de CV.

El camino de los baches

Existen dos formas en que los baches sean atendidos: por denuncia ciudadana o por supervisión, que es cuando se recorren las calles en busca de desperfectos en el pavimento.

Un registro proporcionado por la Sobse, mediante una solicitud de información presentada por este diario, indica que, en respuesta a denuncias ciudadanas reportadas a través del número 072, la dependencia atendió 6 mil 816 baches durante 2015.

Se pidió a la Sobse un registro de los baches atendidos por otras vías, como las redes sociales, atención ciudadana, supervisiones de obras, entre otros, pero aseguraron no tener la respuesta hasta el día de hoy.

De acuerdo con Enrique Filloy Ramos, hay muchos obstáculos a los que se enfrenta el gobierno para cubrir la demanda. “Puedes ver un bache que está tapado hoy y al día siguiente aparece a los diez metros otro. La generación de baches depende de muchos factores: la temperatura, la cantidad de agua, el estado de la superficie de rodamiento, hasta el tráfico que pasa por ahí”.

En contraste a lo que declaró Filloy Martínez, el ingeniero Óscar de la Vega, experto en temas de bacheo explicó que a pesar del terreno y de las condiciones geográficas de la ciudad, el gobierno podría solucionar este problema si en verdad lo quisiera.

“Es algo que no quieren hacer porque implica mucho trabajo, esfuerzo y además una importante pérdida de ingresos para el gobierno, pues aunque tapar un bache no supera los 400 pesos, siempre se destinan más recursos. Cada temporada de lluvias hay nuevos baches y sin estos no podrían darse tantos contratos ni obtener ese dinero”.

Según el ingeniero, cambiar en su totalidad las carpetas asfálticas o reemplazarlas por concreto hidráulico dejaría a la capital sin baches por periodos de entre 10 y 20 años. “Cada calle con baches es una calle cuya carpeta asfáltica ya está dañada y, mientras no se repare, en 6 meses o un año habrá un agujero nuevo”, aseguró el especialista.

Óscar de la Vega trabajó cinco años en la empresa Multiservicios de Construcción Ambiental y Restauración, una de las cinco compañías que fueron más beneficiadas con los contratos por bacheo entre 2011 y 2015.

Mientras la Ciudad dormía, él salía todas las noches, junto con los escuadrones antibaches, en busca de los hoyos que fueron denunciados con más insistencia y de cualquier otra incidencia en el asfalto. Su jornada comenzaba a las 10:00 de la noche y terminaba hasta la madrugada del día siguiente.

Filloy Ramos, funcionario de la Sobse, afirma que las operaciones de bacheo atendidas por denuncia ciudadana sólo son “una pequeña parte del universo de baches, porque no todo ciudadano se toma la molestia de reportarlos. Donde detectamos más baches por atender es por vía supervisión”, concluyó.

Atendidos y Reportados

Laura Palma Parga, Directora General de Inteligencia Urbana de la AGU explicó los motivos de las demoras que hay en ocasiones, para atender los baches.

“Todo el sistema está hecho por tiempos. En función de estos tiempos, el área tiene la facultad de colocar a una solicitud como ‘pendiente por atender’ por diversas razones: porque en ese momento no se cuenta con los recursos, porque se acabó el año o porque ya no entra dentro de los tiempos del contrato y se programa para atenderlo los meses del siguiente ejercicio fiscal”, comenta.

Para atender una solicitud ciudadana por baches se utiliza la plataforma tecnológica CRM (Citizen Relationship Management) que administra los reportes. Cuando una denuncia por bacheo es asentada en la plataforma, ésta se notifica de manera automática a la dependencia responsable de atenderlo; ya sea la Secretaría de Obras o las delegaciones para que ellas manden a sus trabajadores. Para que la AGU registre una demanda como “atendida” debe contar con una fotografía del bache reparado como evidencia, la cual es enviada vía plataforma por la dependencia que lo reparó.

Hoyos fantasmas

Entre la llamada de un ciudadano que reporta un bache y que la AGU lo marque en sus registros como atendido muchas cosas pueden pasar. Óscar de la Vega, ingeniero civil de profesión, cuenta cómo es que las dependencias gestionan que estos molestos hoyos dejen de existir. “Muchas de estas empresas son subcontratadas por otras más grandes y es común que no sepan hacer el trabajo, que su maquinaria sea de mala calidad y que la cantidad de trabajo rebase a la empresa”, dice.

Por otro lado, “entre más insistencia tengan los vecinos es más probable que vayan y tapen su bache, pero como las empresas contratadas trabajan por volumen y tienen mucho trabajo no se preocupan por hacerlo bien, a ellos sólo les importa tapar los metros cuadrados que exige el contrato, no les interesa cómo”.

Esa enorme cantidad de trabajo que las empresas subcontratadas deben realizar se traduce en buscar formas de cumplir las exigencias de los contratos, y poder cobrar el dinero, aun cuando el trabajo no se realice 100%.

Daniel, quien pidió cambiar su nombre para su protección, trabajó en Supervisión y Construcción Rapemo, empresa que en 2015 ganó dos concursos para realizar obras de bacheo en la delegación Cuauhtémoc, y que, en total, obtuvo contratos por 22 millones 395 mil 532 pesos.

Su trabajo consistía en revisar los reportes de los baches atendidos por la empresa, pero confiesa que en su trabajo le enseñaron trucos para registrar más baches de los que en realidad se reparaban.

“Podíamos escoger una avenida que acabara de ser reencarpetada y registrábamos que ahí se habían llenado diez baches aunque sólo hubiéramos hecho uno o incluso ninguno. Nosotros enviábamos fotos de baches viejos y eso el gobierno lo tomaba como prueba del trabajo realizado”, dice el ex trabajador de Rapemo.

“A nosotros nos pagaban tres pesos por cada hoja de registro llenada y cada hoja representaba un bache. En promedio, podíamos hacer unas mil hojas en tres días para sacar tres mil pesos”, explica Daniel.

Hamburgo, calle minada

La calle Hamburgo, en la colonia Juárez, es un campo minado. Uno tras otro, los hoyos hacen de las suyas en los autos que transitan con dificultad en ese pedazo de suelo irregular. Desde la esquina de Nápoles y hasta la calle de Amberes se encuentra la parte más lastimada de esta calle que es famosa por sus agujeros. Hay baches mal tapados que empiezan a hacerse de nuevo, desgaste del suelo en trabajos de tubería mal realizados y hoyos de casi un metro de profundidad que rodean las coladeras de la calle.

A pesar de ser una zona turística, no hay nadie que se interese en solucionar el problema. Algunos restauranteros de la zona aseguran que ya se acostumbraron a las quejas de los clientes pero, por más reportes que hagan y aunque los tapen, la siguiente temporada de lluvias, todo vuelve a empezar.

En total, ocho baches grandes se extienden a lo largo de Hamburgo. Si en promedio tapar un bache cuenta 350 pesos, rellenar esta calle minada costaría sólo dos mil 800 pesos.
EL UNIVERSAL

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