Asesinan a 874 menores en el estado de Chihuahua

**En los últimos ocho años fueron asesinados a balazos, a golpes, o estrangulados, 874 menores, en edades que van de los cero a los 17 años.


Asesinan a 874 menores en el estado de Chihuahua

La Crónica de Chihuahua
28 de mayo, 08:11 am

Luz del Carmen Sosa/
El Diario de Juárez

Ciudad Juárez, Chih.- Estadísticas de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Chihuahua exponen que en los últimos ocho años fueron asesinados a balazos, a golpes, o estrangulados, 874 menores, en edades que van de los cero a los 17 años.

Las estadísticas de la FGE establecen que en promedio casi 100 niñas, niños y adolescentes, fueron asesinados por año.

Falla protección y procuración de justicia para menores de edad

Ciudad Juárez es la ciudad más violenta para la infancia y la juventud en el estado, con 356 crímenes en el lapso comprendido entre el primero de enero del 2010 al 30 de abril del 2018.

La cifra de víctimas es muy similar a la población estudiantil del turno vespertino de la Secundaria Federal Número 1, en donde cursaba el tercer grado Iván Alejandro Lizárraga Alarcón, de 14 años, cuando fue asesinado y calcinado junto a su padre Jesús Iván Lizárraga Reyes.

Al lado de ellos quedaron los cadáveres irreconocibles de Raymundo Ramírez Aguirre y su hijo Zauriel Ramírez Estrada, otro adolescente de 17 años.

Las cuatro personas fueron privadas de la libertad el 17 de febrero y localizadas muertas ese mismo día; sus cuerpos calcinados quedaron dentro del vehículo de una de las víctimas.

Los menores, originarios de Sinaloa y el estado americano de Texas, encontraron en Juárez una muerte violenta pese a que Chihuahua cuenta con una ley de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y programas permanentes de prevención del delito.

“Situación grave”: ONG s

En la memoria de la mayoría de los fronterizos aún permanecen los recuerdos de masacres como la registrada el 30 de enero del 2010 en el fraccionamiento Villas de Salvárcar.

Un grupo de personas, la mayoría estudiantes, festejaba el cumpleaños número 18 de un vecino cuando un comando armado irrumpió en el lugar y disparó contra los asistentes al festejo.

Luego avanzaron a otras dos viviendas. La FGE reportó entonces el asesinato de 15 personas y 10 más resultaron heridas.

Entre las víctimas se encontraban los menores Rodrigo Cadena Dávila, de 17 años; Brenda Ivonne Escamilla Pedroza, de 17; José Adrián Encina Hernández, de 17 y Jesús Armando Segovia Ortiz, de 15 años.

En el lugar que ocupó la casa marcada con el número 1310 de la calle Villa del Portal, escenario de la terrible masacre, fue construido el memorial que honra a las víctimas.

Ese mismo día, en otro hecho violento, murió en un hospital del Seguro Social la menor Yomira Aurora Delgado Lara, de 13 años.

Tres años después, el 22 de septiembre del 2013, aproximadamente a las 20:00 horas se presentó un grupo armado en un domicilio ubicado en la carretera Juárez-Porvenir cruce con Raymundo Herrera y abrió fuego contra un grupo de personas.

Esta ha sido la peor matanza que ha sufrido la comunidad fronteriza, situada en la región rural conocida como Valle de Juárez.

En el ataque murieron: la niña Perla Michelle Mancha Dávila, de 6 años, Edgar Aarón Acosta Armendáriz y Luis Alonso Frayre Alarcón —ambos de 15—, así como Ricardo Vega Pérez, de 17. Luis y Ricardo eran estudiantes del Cecytech, el primero auxiliaba en la iglesia del pueblo y el segundo formaba parte del equipo de beisbol escolar.

A ambos les apasionaba ese deporte.

Esa noche, según los testimonios recabados, los integrantes del equipo de beisbol “Los Cardenales” habían ganado por primera vez el campeonato de la liga amateur.

Luis Alonso llegó directo con su abuelo para darle la noticia. “Mi nieto llegó y me dijo bien contento ‘ganamos abuelito’ y yo le respondí ‘pero el camino a casa’, porque siempre perdían y me contestó ‘no abuelito, ahora sí ganamos el campeonato’”, narró entonces llorando el patriarca de una familia de comerciantes y que en cuestión de segundos perdió a dos seres queridos.

El menor se metió a su casa y estaba haciendo la tarea. Cuando el abuelo se iba a acostar, decidió salir para acompañar a su tío.

“No tenía ni 10 minutos cuando se oyeron los disparos”, recuerda el abuelo llorando.

Luis Alonso cayó sin vida. Junto a él quedó su amigo Ricardo Vega Pérez y metros más adelante su tío Julio César Alarcón Carrillo, dueño del equipo de beis.

Martín Mancha, padre de Perla, intentó proteger a su hija de los balazos, pero las ráfagas del “cuerno de chivo” los destrozaron a ambos.

Luis Alonso Frayre Alarcón y su tío Julio César Alarcón, fueron despedidos con matachines. Richy anotó su última carrera cuando sus amigos, cargando su ataúd, pisaron base en el diamante que él muchas veces recorrió.

El dolor para las familias fue insoportable, confiaban los dolientes.

Para la trabajadora social Blanca Navarrete, directora de Derechos Humanos Integrales en Acción A.C. (DHIA), los asesinatos de niñas, niños y adolescentes es una situación “muy grave”.

“Como sociedad no somos capaces de proteger, no a la versión romántica del futuro de México, si no al presente que son a las niñas, niños y adolescentes”, advierte.

“Una de las debilidades en el Sistema de Protección a Derechos Humanos lo vemos en el asesinato de niñas, niños y adolescentes y nos habla de una falta de protección, sí, de los entornos comunitarios y familiares, pero también de la debilidad de los sistemas de procuración de justicia, de la prevención del delito”, asegura.

Las fallas dice, están en las instituciones de Gobierno dedicadas a proteger a esta población vulnerable, pero también nosotros, desde las organizaciones mismas de la sociedad civil, tendríamos que preguntarnos qué hemos hecho bien y qué no hemos hecho para favorecer las condiciones de vida de las niñas, los niños y los adolescentes, explicó.

Adolescentes, los más afectados

La relación de víctimas del delito de homicidio doloso de menores de edad, obtenida a través de la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT), abarca del primero de enero del 2010 al 30 de abril del año en curso.

Los documentos revelan que 109 (el 12.5 por ciento) de los menores asesinados tenían entre los 0 a los 6 años; 60 víctimas más (6.8 por ciento) estaban en la edad de los 7 a los 12 años y en 705 asesinatos, es decir el 80.7 por ciento, las víctimas correspondían al grupo de edad de los 13 a los 17 años.

– ¿Qué significa para Chihuahua perder a esta población vulnerable?- se le cuestiona al fiscal general César Augusto Peniche Espejel, quien observa las estadísticas oficiales.

“Todas estas agresiones son el reflejo de una descomposición social que se ha dado en los últimos años. En la actual generación la cohesión familiar y social ha sido vulnerada”, expone.

El fiscal del estado insiste en urgir el fortalecimiento de la familia y el apego a los valores.

“El gran problema y la mayor parte de las agresiones (homicidios) se encuentra entre los adolescentes. Este es uno de los sectores más vulnerables porque son jóvenes que son inducidos por el crimen organizado y son usados para sus actividades aprovechando las ventajas procesales que existen para los menores de 18 años frente a la ley”, asevera.

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