Antorcha nos trajo paz a Huitzilan, asegura un lugareño

** " Ya vimos que este presidente del país (Andrés Manuel López Obrador) es muy malo y no ayuda, solo nos engañó”, dijo en náhuatl don Pedro, campesino septuagenario que vivió la etapa de terror en Huitzilan.


Antorcha nos trajo paz a Huitzilan, asegura un lugareño

La Crónica de Chihuahua
26 de marzo, 17:06 pm

Huitzilan de Serdán, Puebla.- “Me gustaría que Antorcha gobierne México, porque es la única solución que tenemos y porque trabaja muy bien. Ya vimos que este presidente del país (Andrés Manuel López Obrador) es muy malo y no ayuda, solo nos engañó”, dijo en náhuatl don Pedro, campesino septuagenario que vivió la etapa de terror en Huitzilan, pero al mismo tiempo lo impulsó a luchar por una vida mejor.

Para don Pedro, Antorcha es la única organización que encabeza al pueblo, que busca su bienestar y tiene un proyecto que involucra a toda la población; prueba de ello es el trabajo que ha hecho en Huitzilan, al que salvó de una etapa de violencia y crímenes.

Dijo que la organización levantó a un pueblo que se encontraba en ruinas gracias a la injusticia, el terror, la violencia, la avaricia y los asesinatos del cacicazgo y de los pistoleros de la UCI en la década de los 70 y hasta marzo del 84.

Relató que los caciques se aprovecharon de los indígenas, pues si comprabas algún producto en sus tiendas y no tenían como pagar, exigían los papeles de su terreno, y cuando regresaban a pagar y si no se hacía a tiempo se quedaban con el terreno y «también los emborrachaban, si no tenían como pagar su aguardiente les decían que podían dar sus papeles de sus terrenos para que ellos se los quedaran».

«Luego, cuando llegó la UCI, sus pistoleros maltrataron a la gente; hubo asesinatos y fue cuando la gente del pueblo empezó a salir a otros lugares y dejaron sus casas; algunos tenían cosecha como mazorca, café y lo tuvieron que dejar por miedo a que los mataran; los de la UCI, cuando veían una casa donde no vivía nadie, mejor la quemaban para que no regresaran. A eso de las cuatro de la tarde ya nadie podía andar fuera de casa, porque si te veían en la calle te metían de balazos y a las mujeres las violaban. Por eso mucha gente se fue de Huitzilan», narró.

El 21 de marzo de 1984, esas familias exiliadas regresaron a sus casas e iniciaron, junto con los pobladores que se quedaron en esa época de terror, una nueva vida de la mano de Antorcha, en la que se escribió una historia diferente: de lucha, de trabajo comunitario y de progreso.

“Ahora el pueblo está tranquilo; podemos caminar sin preocupación a cualquier hora, porque sabemos que ya no nos van a matar. Las calles están pavimentadas, hay luz, tenemos escuelas, tenemos un hospital donde nos atienden cuando nos enfermamos, y antes no teníamos nada de eso”, detalló.

Don Pedro destacó que el trabajo de Antorcha busca el bienestar de las familias humildes, lo que les demuestra gobernará correctamente al país.

“Yo invito a todos los jóvenes a que no se dejen engañar por personas que hablan mal de nuestra organización, pues nosotros ya conocemos que se siente cuando maltratan a la gente. Yo no quiero que se vuelva a repetir otra vez como hace años lo vivimos; ahora, ustedes, ya pueden salir a jugar libremente, ya llegan a sus casas a la hora que quieren, pero ustedes mismos tienen que decirles a los muchachos, a sus amigos que no se engañen, pues Antorcha es mejor que otros partidos políticos que hay".

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