Amenazan cambios en el TLC a Juárez

**El mayor de los problemas para la maquiladora sería que tuvieran que revisar y certificar su cadena de insumos.


Amenazan cambios en el TLC a Juárez

La Crónica de Chihuahua
14 de agosto, 10:00 am

M. Coronado/ A. Rubio/ C. Ávila/ El Diario

Ciudad Juárez, Chih.- Esta semana es crucial para la economía de la región, pues a partir de este miércoles, un grupo de expertos representantes de México, Estados Unidos y Canadá, empezarán a negociar la modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, o NAFTA por sus siglas en inglés).

Especialistas locales advierten que esta revisión implica riesgos para el comercio exterior y la industria maquiladora, que son el pilar económico de esta ciudad desde los últimos 50 años.

La mayor amenaza, coinciden, pesa sobre la procedencia de los insumos que utiliza la maquiladora, pues los cambios que Estados Unidos busca en el capítulo “reglas de origen” pueden complicar y encarecer la manufactura en México, y obligarlos a desarrollar materiales nacionales, a dejar de invertir aquí, e incluso a llevarse las operaciones de regreso.

Otra posible consecuencia, opinan los expertos, es una caída en el empleo. Si Trump logra que los corporativos de Estados Unidos repatrien sus maquiladoras –en lo que sería el peor, aunque remoto caso— la ciudad perdería su pilar económico, que da trabajo al 64 por ciento de la población ocupada.

Además el proceso de modernización del TLCAN podría acarrear un impacto sobre los consumidores fronterizos, pues los precios de los productos que aquí se venden, que en su mayoría son importados, enfrentarán varias presiones que van desde posibles aranceles y cuotas compensatorias hasta el encarecimiento como consecuencia de un dólar más alto.

En el mejor de los escenarios, si los negociadores técnicos se imponen sobre los políticos, la modernización se convertirá en un reajuste de ganar–ganar, en donde los tres países pueden lograr mejores condiciones para todos.

De dónde viene

Víctor Yanar Ríos, socio del despacho Béndiksen Law, especialista en industria maquiladora y Comercio Exterior, explicó que la intención de Donald Trump se resume en su eslogan “Make América great again” (Hacer grande a Estados Unidos de nuevo).

Indicó que la época industrial a la que Trump se refiere difícilmente regresará, dado las nuevas condiciones globales y la automatización de la producción. En menor grado tiene que ver con la migración de empleos a México, dice.

Explica que, ante su electorado, el presidente Trump ha satanizado a México como el ladrón de trabajos y culpable del desempleo de los estadounidenses, aunque actualmente se encuentra en 4.3 por ciento, la tasa más baja en 16 años, según el último informe del Departamento de Trabajo de EU.

Qué quiere EEUU

Entre los cambios que busca el Gobierno de Estados Unidos, cuatro tienen mucho peso sobre esta zona, según explican especialistas.

Mario Hernández Contreras, presidente del Colegio de Fiscalistas de Ciudad Juárez y socio del despacho KPMG, expone que la industria debe poner atención en los temas como Reglas de origen, Salarios, Tipo de cambio y Resolución de controversias, sobre el resto de los puntos puestos en la mesa por EU.

Maquiladora en riesgo

El mayor de los problemas para la maquiladora, explican los fiscalistas que se encargan de llevar los asuntos de la industria, son las reglas de origen, porque si se cambian, tendrán que revisar y certificar su cadena de insumos a petición de Estados Unidos, advirtió Hernández Contreras.

Explicó que un artículo hecho bajo el TLCAN puede fluir con muchos beneficios a través de los tres países, principalmente el no pagar aranceles y la dispensa de ciertas reglas de comercio exterior.

Pero para que un artículo sea calificado como TLCAN o NAFTA debe cumplir con cierta cantidad de insumos mexicanos, estadounidenses o canadienses.

“De manera informal se habla que podría ser hasta un 60 por ciento y si es así entonces vamos a tener que ponernos a trabajar en proveeduría”, declaró.

Otro asunto que preocupa, dijo, es que dentro de la renegociación se obligue a realizar determinados procesos en territorio americano, tal y como sucedió recientemente en la industria azucarera, requiriendo la refinación en Estados Unidos, lo que perjudicó a la industria nacional.

Salarios

Érika Donjuán Callejo, economista y directora de Agencia de Estadística de Mercados, explica que Estados Unidos quiere que México suba su salario para que así el diferencial no sea tan grande y el país pierda competitividad en mano de obra.

Actualmente en algunos estados en EU el pago mínimo es de entre 7.25 y 11 dólares la hora (entre 130 y 198 pesos por hora) contra los 80.04 diarios de México que equivalen a 10 pesos por hora.

La especialista agregó que los negociadores deberán ser muy cuidadosos sobre cualquier compromisos salarial, pues esas son cifras que le pertenecen más a las economías que a los gobiernos, y si las empresas no pueden pagar la cifra que se fije, entonces se corre el riesgo de que cierren, y el país caiga en un círculo vicioso que lleve a una crisis.

Sin embargo, aclaró, el salario en México es un foco rojo que necesita ser modificado aún sin que el tratado lo indique.

“No pueden subir los sueldos sólo por subirlos, porque si los subimos un 500 por ciento o la cantidad que sea, la inflación se irá moviendo como consecuencia”, explicó el economista y director de Solo Negocios, Alejandro Sandoval Murillo.

Tipo de cambio

La economista Donjuán Callejo explicó que el dólar también tiene cierto peso sobre la competitividad. Entre más caro es el dólar, más baratos se vuelven los productos hechos en México y los salarios que pagan las maquiladoras.

Sin embargo indicó que actualmente los esquemas que manejan los tres países son correctos y que sólo habría que poner candados para que entes de peso como bancos o empresas muy grandes no puedan especular con las divisas y generar movimientos artificiales.

Consumidores en jaque

Recordó que actualmente el tipo de cambio que tenemos obedece en parte a los ataques lanzados por Trump contra México y que en los siguientes días se podrían ver más variaciones sobre la divisa, dependiendo del tono de las negociaciones.

Si el dólar sube, agregó, los consumidores de la frontera sufrirán precios más altos, pues muchos de los productos que aquí se consumen son importados o contienen insumos estadounidenses.

Armando Prado Rojas, vicepresidente de Comercio Exterior de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), explicó que actualmente la frontera trae sus productos al amparo del Decreto Fronterizo, que permite la importación de artículos de consumo con impuestos del 0 al 5 por ciento.

Sin embargo, remarcó que el mismo tiene vigencia hasta diciembre de 2019 y existe el riesgo de que si hay desacuerdos, Economía elimine este decreto en represalia, lo que traería aranceles de hasta 30 por ciento en algunos de los productos que se comercian en esta frontera.

Prado Rojas refirió que desafortunadamente el país creó una alta dependencia de las importaciones estadounidenses, sobre todo en la rama alimentaria.

Controversias

El especialista dijo que espera que las negociaciones no eliminen el ‘Capítulo 19’ del acuerdo –como lo planteó EU– porque “el sector norteamericano quiere judicializar las cosas y en México estamos trabados.

Alejandro Sandoval Murillo dijo que un escenario en el que desaparezca el TLCAN no tendrá un impacto grave en la inversión extranjera relacionada con el sector industrial de México, debido a que las empresas dependen más de los beneficios otorgados por el Programa IMMEX.

“El Tratado beneficia para criterios de mayor integralidad de la actividad industrial y su control, pero si hay un cierto alcance de benéfico incluso cuando se han atraído inversiones para integrarlas como parte del acuerdo”.

El subsecretario de la Secretaría de Innovación y Desarrollo Económico (SIDE), Omar Saucedo Macías, comentó que “si el TLC se llegara a cancelar tendríamos una afectación, pero en el corto plazo no sería grave, porque si las empresas tuvieran que mover sus operaciones, todo eso empezaría a tener un impacto en el país en alrededor de 5 ó 6 años”.

El economista Sandoval Murillo reconoció que la cancelación del TLCAN afectaría al país, debido a que en los 23 años que ha durado el vínculo comercial ha impactado en todos los sectores económicos, incluyendo el comercial.

Donjuán Callejo señaló que lo mejor que puede suceder es que los negociadores técnicos se impongan a los políticos, para que no se contamine el proceso y se obtenga el mejor de los acuerdos posibles.

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