AMLO envía 10,000 militares a la frontera sur, contra el “extraño enemigo” que profana el suelo patrio

**El gobierno de López Obrador desplegó más fuerzas de seguridad en la frontera sur para detener el creciente flujo de inmigrantes que, en estos días, se compone principalmente de niños solos y de madres con bebés lactantes.


AMLO envía 10,000 militares a la frontera sur, contra el “extraño enemigo” que profana el suelo patrio

La Crónica de Chihuahua
4 de mayo, 08:45 am

México desplegó más fuerzas de seguridad en su frontera sur como parte de los esfuerzos para frenar el creciente número de migrantes de Centroamérica que cruzan el país y llegan a Estados Unidos, dijo el lunes la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki. No obstante, las autoridades mexicanas no confirmaron ni negaron la información.

De todas maneras, el hecho se mantiene innegable. El país mantiene un despliegue de 10,000 soldados en su frontera sur. Esta es una cifra superior a la que México había anunciado previamente.

Pero ¿contra quién va el Ejército Mexicano? ¿Cuál es el extraño enemigo que osa profanar con su planta el suelo patrio? Se trata de hordas hambrientas de campesinos y familias de trabajadores desplazados y sin forma de ganarse el sustento en su tierra. Grupos de haitianos que huyen de una muerte por inanición en su patria. Y mujeres que viajan con niños pequeños. Tal es el enemigo al que el gobierno lópezobradorista está dedicando una fuerza militar de contención nunca antes desplegada en tiempos de no guerra.

“Bebés y niños saturan albergues de la frontera sur de México Algunos menores viajan solos, mientras que otros llegan a México de la mano de sus madres; ellas, sin dinero para comprar alimento o medicamentos”, revela la nota del periódico El Universal del 2 de mayo. Y detalla: En Tapachula, Chiapas, mujeres migrantes provenientes de Centroamérica que viajan con niños y menores no acompañados, están saturando con su presencia los albergues de esta ciudad, ubicada a unos 45 kilómetros de la frontera con Guatemala.

NIÑOS SOLOS Y BEBÉS LACTANDO, EL ENEMIGO

Olga Sánchez Martínez, Premio Nacional de Derechos Humanos y fundadora del albergue Jesús el Buen Pastor del Pobre y el Migrante, dijo estar sorprendida con la llegada a México de niños y adolescentes no acompañados, así como de madres con menores lactando que huyen por situaciones de violencia y pobreza de países de Centroamérica, principalmente de Honduras.

“La migración ha cambiado, nunca se veía ese tema de los niños viajando solos, tengo 30 años trabajando con migrantes y me quedé sorprendida que dos camiones del Instituto Nacional de Migración (INM) traían menores no acompañados hasta de dos años, quedé impactada, jamás había vivido una experiencia de una oleada de niños y adolescentes no acompañados”, expresó la activista.

Sánchez Martínez, quien durante 31 años ha dedicado su esfuerzo para alimentar, hospedar y curar a migrantes mutilados por el ferrocarril, señaló que en el albergue recibe a mujeres que vienen con tres o cuatro niños lactando y adolescentes, algunos enfermos debido a que durante el viaje no se alimentan o sufren las inclemencias del tiempo como el sol y la lluvia.

LA CRISIS MIGRATORIA Y LOS HAITIANOS

El ingreso de migrantes haitianos se ha incrementado de forma masiva en las últimas horas por la frontera mexicana de Suchiate, en Chiapas, que colinda con el departamento de San Marcos en Guatemala. La presencia de estos migrantes ha sido notoria desde el pasado lunes, a través del río Suchiate que divide a los dos países.

Desde entonces, se han detectado grupos de entre 10 y hasta 60 migrantes que están arribando por esta frontera del sur de Chiapas; ingresan provenientes de territorio guatemalteco a través de balsas que normalmente cobran 20 pesos mexicanos, aunque ahora, los balseros se están aprovechando del poco conocimiento del idioma y de su temor a ser asegurados por autoridades o asaltados por delincuentes y les están cobrando 100 pesos por persona.

Los haitianos viajan en transporte con la esperanza de tener suerte de no encontrarse puestos de control migratorio y llegan desde la comunidad de Ciudad Hidalgo hasta Tapachula, en donde buscan la solicitud de “Refugio, asilo y visa humanitaria” a través de la Oficina de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados” (Comar) para posteriormente obtener algún apoyo económico por medio de programas de asistencia social de la oficina de la Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR).